Fe, esperanza y... política

Francisco Ortiz Bello
Analista
2019-01-05

Los seres humanos requerimos de ciertas condiciones específicas para nuestro desarrollo integral. Así ha sido a lo largo de la historia de la humanidad. Estas condiciones son externas e internas, las primeras no dependen de la persona, en cambio las segundas sí. Aunque básicamente ambas tienen que ver en general con la adecuada relación y proporcionalidad entre actitud y aptitud de cada individuo. Esto también ha sido así en la evolución de la humanidad, de las sociedades en el mundo.
La fe, la esperanza y la caridad, conocidas como las virtudes teologales del cristianismo, han sido el motor y combustible para cientos de miles de creyentes en el mundo, porque para quienes profesan esta religión, estas características elevan a quienes la practican a niveles insospechados de virtuosismo. No por nada son consideradas virtudes teologales.
Creer ciegamente en algo o alguien, confiar en que todo estará bien por esa creencia incondicional, y ser generosos y caritativos, son valores que elevan a los cristianos y los ponen en un estado ideal. Todo eso está muy bien en el terreno de las religiones, la espiritualidad y el misticismo. Pero la realidad es diferente. La cruel y despiadada realidad es otra cosa.
Hablando de la política y sus efectos en la vida real de las personas, no basta con desear mucho algo para que ocurra. Y lo digo así porque me queda claro que en la actualidad hay muchos seguidores incondicionales del presidente López Obrador que creen ciegamente en él, que tienen fincadas todas sus esperanzas en lo que haga y que se dejarían cortar un brazo o hasta la cabeza incluso, con tal de defender sus posturas.
También lo digo, por supuesto, porque al igual que defensores, el presidente tiene fieros e implacables detractores que descalifican, a priori, todo lo que dice y hace, lo que tampoco resulta nada positivo. Las cosas en la vida no son, de ninguna manera, o negro o blanco, o bueno o malo. Siempre hay una enorme cantidad de matices entre el negro y el blanco.
He iniciado la colaboración de este día con la reflexión anterior, precisamente para ubicar el contenido en el contexto adecuado. No se trata de aplaudir irreflexivamente todo lo que haga AMLO, ni tampoco de ser críticos feroces y contumaces de sus actos y decisiones. Sólo se trata de presentar aquí razonamientos lógicos y bien sustentados sobre las consecuencias y efectos de sus acciones. Más allá de simpatías o malquerencias, de filias o fobias personales, ideológicas o partidistas.
Es un hecho que nadie puede refutar, que López Obrador ha iniciado una gestión presidencial, incluso antes de asumir formalmente el cargo, totalmente diferente a otras. En mis más de 30 años analizando y reportando eventos políticos, no tengo ningún registro previo que se le parezca siquiera. Es cierto, hasta este momento las cosas han cambiado. Pero cambio es cambio, sólo eso, ni bueno, ni malo, sólo cambio.
También, lo he reconocido en anteriores artículos o participaciones en diversos medios y hoy lo reitero, Andrés Manuel es el presidente con mayor respaldo social de la historia, no sólo por los votos que obtuvo el 1 de julio del año pasado, la más alta votación que presidente alguno haya obtenido antes, sino porque con cada cosa que hace, con cada cosa que dice, con cada decisión que toma parece acercarse más a la sociedad, a la gente, como dice él mismo, “a los de abajo”, y como consecuencia la aprobación ciudadana parece crecer cada día más.
Sin embargo, debo apuntar, los gobiernos no son más o menos eficientes o efectivos como resultado de la aprobación ciudadana, aunque esto signifique que “tiene contenta a la gente”, no siempre se traduce eso en políticas públicas adecuadas para el desarrollo y crecimiento de un país.
El caso del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, en Texcoco, es un buen ejemplo de la afirmación del párrafo anterior. La cancelación de la obra gustó mucho a un amplio sector de mexicanos, de ciudadanos, pero ocasionó graves daños a la economía del país, a las finanzas de inversionistas y a la imagen política del Gobierno lopezobradorista ante el mundo.
Ahora, a los fronterizos, particularmente a los juarenses, nos ocupa el tema de la Zona Libre o Franca del presidente López Obrador, misma que presentó ayer aquí con todos sus detalles y virtudes, si es que algunos tiene.
Debo empezar por decir que la promesa original de campaña, realizada por el entonces candidato presidencial, aquí en nuestra ciudad el domingo 1 de abril, de implementar una Zona Libre o Franca en la frontera norte de México, no es ni remotamente parecida a lo que el presidente implementa en su Decreto de Estímulos Fiscales Especiales para la Región Fronteriza Norte, firmado durante la última semana del 2018.
Tenemos muchos ejemplos de zonas libres o francas en el mundo. Con más de  mil 100 esquemas de libre comercio en diferentes partes del orbe, queda clara la definición de lo que es una zona libre o franca: “una porción de territorio de uno o varios países, en el que se aplican de manera generalizada, condiciones tributarias y fiscales específicas y diferentes que, en el resto del país, con el claro objetivo de favorecer el comercio de bienes, servicios y productos para detonar la economía de esa región”. Por tanto, en una zona libre fronteriza se eliminan impuestos y aranceles, se recorren fronteras y se establecen reglas universales en esos temas, lo que no ha ocurrido en México.
Tan sólo en China, podemos identificar poco más de 200 diferentes zonas libres, francas o de libre comercio. De eso se trata, y así lo ofreció el candidato López Obrador en abril de 2018, aquí en Ciudad Juárez.
Los estímulos fiscales ofrecidos a través de un Decreto Presidencial no son la Zona Libre o Franca que ofreció en campaña, de ninguna manera lo son. Lo que ofrece el decreto en mención, se reduce a ofrecer determinados estímulos fiscales a quienes los deseen tomar. Y esa es, quizá, la principal y más grande diferencia con una zona libre.
Y con esto no estoy diciendo que el Decreto Presidencial no vaya a traer beneficios, eso es otra cosa, otro tema. Lo que sí digo es que no es la Zona Libre que ofreció AMLO en campaña. No lo es.
No obstante los beneficios que pudiera traer este decreto, aun con la cortedad de su implementación, tampoco está completamente claro para todos los involucrados de qué dimensiones es realmente el decreto.
Todavía hoy, después de la visita presidencial de ayer, hay en Juárez visiones distintas del alcance real de las medidas anunciadas por López Obrador y su gabinete económico, todavía hoy hay contadores públicos, fiscalistas y abogados que mantienen posturas encontradas y divergentes sobre la forma de aplicar las medidas del decreto.
Que si faltan las reglas de operación que debe emitir el SAT, que si falta afinar tal o cual aspecto técnico-contable, que si hay que darle tiempo a que se estabilice, en fin… muchos pendientes aún para homologar un solo criterio en ese tema.
A continuación enumero algunas de las principales dudas o inquietudes sobre la eficiencia y operatividad del decreto que, eventualmente, ponen en riesgo su aplicabilidad.
Al ser un decreto, no obliga a las empresas o personas físicas a registrarse al padrón, sólo quienes deseen contar con tales estímulos lo harán y, por tanto, sólo quienes los hagan podrán reflejar tales condiciones especiales de tributación, lo que nos lleva a un nada halagüeño escenario en el que coexistan empresas y personas que facturen con el 16 por ciento y otras con el 8, ¿en qué medida o proporción unos y otros? Aún se desconoce, pero es un escenario posible e indeseable.
En el caso del ISR también es posible, y en algunos casos hasta recomendable, que algunas empresas y patrones no deseen acceder a obtener tal estímulo y, entonces, se presente el mismo escenario del IVA, unos sí y otros no.
Los criterios de aplicación de los estímulos, los plazos, los efectos, las devoluciones tardías de impuestos por parte del SAT, son en conjunto temas que abonan a esta confusión de la que hablo, y que mantiene grandes diferencias aun entre contadores, fiscalistas y abogados ¿quién va aclarar esos puntos? ¿Quién va a poner orden?
Aún están a muy buen tiempo en el Gobierno federal de enmendar el camino y darle dirección, guía y soporte a todo esto por el bien de todos. Porque no se trata de decir que todo está mal, pero tampoco todo está bien y sí hay riesgos importantes de que lo poco bueno que se pueda obtener de la medida, que sólo en buenas intenciones de fe, esperanza y caridad.

Te puede interesar
Piden renuncia de la titular de la Secretaría de Energía
El Diario de Juárez | 21:01hrs.
El Partido de la Revolución Democrática acusó falta de experiencia a Rocío Nahle por no dar solución al desabasto de combustible en el país
Victoria del Magic sobre Celtics
Associated Press | 21:01hrs.
Orlando se impuso 105-103 a Boston y con ello rompió su racha de cuatro derrotas consecutivas
EU y Argentina apoyan a 'presidente interino' en Venezuela
Excélsior | 19:01hrs.
Esto por considerar al gobierno de Nicolás Maduro como una dictadura
Inicia AMLO festejos por Zapata
Reforma | 08:01hrs.
AMLO iniciará en Morelos la celebración por Centenario de la muerte de Emiliano Zapata, a quien rendirá homenaje el primer año de Gobierno
Cae con AMLO compra de gasolina de EU
Reforma | 21:01hrs.
Es una caída de 28 por ciento respecto a diciembre de 2017 y enero de 2018
EU reitera que no reconoce la toma de posesión del 'dictador' Maduro
Excélsior | 19:01hrs.
Son varios los países de América que no reconocen el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela por considerarlo una dictadura
Tips para ser un experto al buscar vuelos en Google
El Diario de Juárez | 19:01hrs.
Esta herramienta utiliza un algoritmo que analiza las tarifas de boletos de avión en cualquier fecha
Parálisis en EU podría resultar más cara que construir muro
El Diario de Juárez | 14:01hrs.
El cierre parcial de gobierno en Estados Unidos ha supuesto una pérdida de 3 mil 600 millones de dólares hasta el momento
Define Congreso venezolano plan para enfrentar a Maduro
Associated Press | 09:01hrs.
La oposición ha considerado el segundo mandato del presidente como 'usurpación' de cargo