Estados Unidos

La lección de Biden de las fallas que tuvo el anterior estímulo ecológico: proponer algo más grande

La energía eólica y solar sigue siendo más cara que los combustibles fósiles en la mayor parte del país

The New York Times

lunes, 29 marzo 2021 | 19:46

Washington— En septiembre del 2009, el entonces vicepresidente Joseph R. Biden viajó a la anterior planta de General Motors que estaba cerca de su ciudad natal, Wilimington, Delaware para anunciar un crédito gubernamental por 528.7 millones de dólares para Fisker Automotive para fabricar vehículos híbridos y eléctricos.

El financiamiento para Fisker, que era una pequeña automotriz de lujo, provino del Decreto para la Recuperación y Reinversión Estadounidense, un plan de estímulo económico por 787 mil millones de dólares del presidente Barack Obama para sacar al país de la Gran Recesión, en parte generando “empleos ecológicos” y destinando 90 mil millones de dólares para energía eólica y solar, una planta eléctrica “inteligente”, impermeabilizar las casas y la industria de vehículos eléctricos.

Fisker quedó en bancarrota en el 2013 antes de que la fábrica de Wilmington produjera un solo auto. Biden también anunció un crédito por 535 millones de dólares para Solyndra, una empresa de paneles solares de California que también quedó en bancarrota, dejando colgados a los contribuyentes, además de otros casos.

Ahora, 12 años después, el presidente Biden está preparando los detalles para un nuevo plan de estímulo económico que será enormemente más grande y que nuevamente usará el gobierno para unir los objetivos de luchar contra el cambio climático y restaurar la economía. Aunque el gasto en energía limpia es sólo una fracción del estímulo de Obama, Biden quiere convertirla en el centro de su propuesta por billones y no miles de millones de dólares, en subsidios, créditos e incentivos fiscales gubernamentales para impulsar la energía renovable y eficiente y la producción de autos eléctricos.

Aunque Biden tiene un largo camino por recorrer en ese frente. La energía eólica y solar sigue siendo más cara que los combustibles fósiles en la mayor parte del país.