Estados Unidos

¿Podría EU ganar la segunda guerra fría?

En la primera Guerra Fría, Estados Unidos y sus aliados tenían un arma secreta en contra de la Unión Soviética y sus satélites

The New York Times

The New York Times

lunes, 29 marzo 2021 | 18:36

En la primera Guerra Fría, Estados Unidos y sus aliados tenían un arma secreta en contra de la Unión Soviética y sus satélites.

No provenía de la CIA y tampoco fue un producto del DARPA o de los laboratorios de armas en Los Álamos, fue el comunismo.

El comunismo ayudó al Occidente debido a que se hizo cargo de un estado imperialista ruso con un sistema económico que no funciona ni es popular que no podía mantenerse a la altura de los competidores del libre mercado.

Ahora que Estados Unidos está entrando a una segunda Guerra Fría, en esta ocasión con China. Ésa es la moraleja de la cumbre que se llevó a cabo en este mes entre Estados Unidos y China en Anchorage, en la que ambas partes dejaron en claro que no sólo están enfrentados por sus intereses sino también por valores incompatibles.

El secretario de Estado Antony Blinken acusó a China de amenazar “con un orden de reglas que mantengan la estabilidad global”.

Yang Jjiechi, su contraparte chino, replicó que Estados Unidos “tenía que dejar de avanzar su propia democracia en el resto del mundo”.

Unos días después, China e Irán firmaron un pacto estratégico a 25 años por 400 billones de dólares, incluyendo provisiones para el desarrollo conjunto de armas y para compartir inteligencia. En lo que se refiere a los desafíos de la “orden de reglas” encabezadas por Estados Unidos, es difícil ser más frontal que eso.

Tal vez las cosas mejoren. Pero sería tonto contar con eso, mucho menos suponer que el comportamiento conciliatorio de la administración Biden hará cualquier cosa excepto empoderar a Pekín.

Digan lo que quieran acerca de las administraciones Trump y Obama, pero ellos no provocaron a China diciendo que ha eliminado la democracia en Hong Kong, o de brutalizar a Uyghurs en Xinjiang, o de violar la ley internacional en el sur del Mar de China, ni ayudar a Corea del Norte de realizar campañas de ciberataques y de espionaje industrial en contra de objetivos estadounidenses --- incluyendo este periódico --- en una escala no imaginada anteriormente.

Así que, vale la pena pensar en cuál podría ser el arma secreta en esta ocasión --- no serían las evidentes fortalezas que Estados Unidos puede usar contra China, como las sanciones comerciales o el poderío naval, sino en sus debilidades internas de las que el régimen no puede deshacerse porque está en su ADN: el nacionalismo, el culto a la personalidad política y la conciencia moral que no está controlada por la política.