El Paso

Ofrece su primer concierto del año el ‘pianista de la Sierra’

Romayne Wheeler presentó una gran variedad de piezas clásicas y de su autoría

Jaime Torres / El Diario de El Paso

jueves, 23 enero 2020 | 06:00

El concertista internacional Romayne Wheeler, conocido como el pianista de la Sierra Tarahumara, ofreció su primer concierto musical del año en la ciudad titulado ‘Música Luminosa’ en el auditorio Magoffin, de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).

Interpretando una gran variedad de piezas clásicas y de su autoría el afamado pianista transportó a su auditorio hasta los más remotos rincones de la Sierra a través de su música al mismo tiempo que aparecían imágenes que mostraban la vida real de sus habitantes, su convivencia con ellos y los paisajes impresionantes del territorio Tarahumara.

“Fue un concierto mágico y sorprendente. Siempre es una belleza escuchar el piano de este gran maestro y al mismo tiempo disfrutar el video que nos presenta esa cultura y esos paisajes. Nos ha regalado una noche maravillosa”, dijo Tony Alvarado, director de Multi Ole Medios de Comunicación de El Paso

‘Cajita de música para cumpleaños’; la Danza del Venado; ‘Sendero entre tú y yo’, y ‘Nostalgia’, entre otras piezas musicales fueron interpretadas a lo largo de la velada, entre las cuales en cada una de las melodías hacía una pausa para explicar el contexto y el significado que representan para él.

Para el pianista, originario de Santa Elena, California pero residente de ejido Munérachi, municipio de Batopilas, dentro de la Sierra Tarahumara, en Chihuahua, México el interpretar obras de Mozart, Bach-Gounod, Schubert-Liszt, Chopin, entre otros temas alusivos a la región indígena le representa un desbordamiento de emotividad espiritual.

Y es que el vivir en una de las cuevas, ubicada al filo de un barranco a mil 800 metros arriba del río Munérachi, en el municipio de Batopilas le ha dado esa sensibilidad y ese humanismo que lo caracteriza con su gente y en especial con los hermanos tarahumaras por cerca de 30 años.  

“Tocar esta música es regresar a los inicios donde hay personas muy valiosas que aportan más. Gente respetuosa que nunca alza la voz y sobre todo respetuosa con la naturaleza y el uno con el otro”, expresó el hombre caritativo, quien desde hace años destina una parte de los recursos que obtiene de sus conciertos para ayudar a los indios y de esa forma atender sus necesidades básicas.

Desde hace 3 décadas su interpretación musical en los auditorios de más de 50 países del mundo ha contribuido a la ayuda de comunidades de la región serrana con alimentos y servicios médicos para evitar que mueran los niños por padecimientos menores como en el pasado.

Así, el residente serrano que construyó su hogar en un acantilado de las montañas al que llamó ’nido de águila’, en las cercanías de las Barrancas del Cobre, ha dedicado su carrera musical y con gran orgullo en todos los escenarios que visita vistiendo la indumentaria característica de esta tribu mexicana asentada en el norte de México.

“La música de piano es ideal para reproducir su cultura porque tiene mucha luz, es muy vibrante, muy limpia, muy pura”, dijo el maestro y compositor graduado del Conservatorio de Viena, en Austria.

Para los expertos el pianista ofrece entre a los asistentes la oportunidad de armonizar el espíritu humano y su entorno, reconocer que todo objeto, vivo o inerte tiene alma y sobre todo descubrir que el alma está en una flor, un río, esa piedra del camino o en ese inmenso barranco de la sierra. Establecer esa comunicación que permite al ser humano lograr la felicidad y plenitud del alma.

El recital presentado por el Consulado de México en El Paso, Centro Cultural Mexicano Paso del Norte y UTEP fue disfrutado por un nutrido público fronterizo amante de la música de piano, es lo que fue el primero de varios que se presentarán dentro del programa cultural de la sede diplomática.

“Es una manera de unir a esta comunidad binacional con las comunidades indigenas como la Rarámuri a través de la música con armonía”, expresó el diplomático al término del recital tras resaltar la labor altruista de Wheeler, quien con frecuencia visita esta ciudad.

Mencionó que en el artista buscó que su concierto iluminara el camino de la gente a través de la música y claramente lo logró al conmover y despertar sentimientos entre el público presente

Durante el musical integrantes de organizaciones civiles se comprometieron a sumarse a la ayuda y llevar víveres a los indigenas para el mejoramiento de su calidad de vida.

“Su música me trajo muchos recuerdos porque me hizo adentrarme a a esos paisajes”, manifestó Alvarado tras recordar sus vivencias en Guachochi y quien junto con Erasmo Palma produjo el tema indígena ’niñas bonitas’, ganador de un premio nacional, y el cual es interpretado ahora por uno de los discípulos de Romayne Wheeler al piano.