Detendrá indefinidamente Trump a familias migrantes

Anula acuerdo que limita a 20 días retención de menores

The New York Times
jueves, 22 agosto 2019 | 06:00
The Washington Post | Detenidos en Texas

Washington– El Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump dio a conocer el miércoles una regulación que permitirá detener indefinidamente en la frontera a las familias migrantes y reemplazará así un acuerdo de la corte que desde hace décadas impone un límite al tiempo que el Gobierno puede tener bajo custodia a niños migrantes y establece los cuidados que deben recibir.

Por más de un año la Casa Blanca ha presionado al Departamento de Seguridad Nacional para que remplace el acuerdo de la corte –conocido como el Acuerdo Flores–, un cambio que, según el Gobierno, es crucial para detener la migración en la frontera suroeste de Estados Unidos.

La nueva regulación, que requeriría de la aprobación de un juez federal antes de que entre en vigor y que se espera sea inmediatamente impugnada en una corte, específicamente aboliría el límite máximo de veinte días que pueden pasar las familias detenidas en las prisiones migratorias. 

Este límite temporal ha motivado al presidente Trump a quejarse en repetidas ocasiones de la estrategia de “capturar y liberar” en Estados Unidos a las familias centroamericanas y de otros países.

“Esta regla permite que el Gobierno federal aplique las leyes migratorias tal como las aprobó el Congreso”, dijo en un comunicado Kevin K. McAleenan, el secretario en funciones de Seguridad Nacional. Dijo que se trataba de “una regla crítica” que permitirá que el Gobierno detenga a las familias y mantenga la “integridad del sistema de inmigración”.

El Gobierno propuso la regla el otoño pasado, lo que permitió al público opinar sobre la posible regulación. Está previsto que se publique de forma oficial el viernes en el Registro Federal y tendría efecto sesenta días después, aunque los funcionarios del Gobierno admiten que lo más probable es que la impugnación en la corte cause retrasos en su aplicación.

Con la nueva regla, el Gobierno tendría libertad de enviar a las familias capturadas al cruzar de manera ilegal la frontera a uno de los centros familiares residenciales y mantenerlas ahí durante todo el tiempo que demore la resolución de sus casos migratorios. Los funcionarios dijeron que algunos casos familiares se deciden en tres meses, aunque muchos de ellos demoran más tiempo.

Pero los funcionarios del Gobierno –que informaron la noche del martes a los reporteros con la condición de anonimato– dijeron que ya no habría un límite para el periodo que padres e hijos migrantes pueden estar detenidos.

Desde 2015 existe este límite de tiempo, una extensión de un decreto mandado por la corte en 1997, después de que una demanda colectiva federal argumentó que pasar periodos extendidos en instalaciones de detención podía dañar física y emocionalmente a los niños migrantes.

Los gobiernos previos han intentado cambiar las reglas de detención de menores y los funcionarios de Seguridad Nacional de Trump repetidamente han dicho que limitar el tiempo de detención de familias migrantes enteras ha llevado al aumento de familias centroamericanas que han cruzado la frontera este año.

Los funcionarios dijeron el martes que la nueva regulación mandaría un poderoso mensaje a las familias centroamericanas de que viajar con niños a Estados Unidos “no es un pasaporte” para que se les libere una vez detenidos.

También anticipan que el efecto de la regla será una disminución dramática en el número de familias que intentan cruzar ilegalmente a Estados Unidos, lo que reduciría la necesidad de construir más centros familiares residenciales.

Retirarse del decreto también ha sido una meta personal de Stephen Miller, el arquitecto de la política migratoria de Trump. Los retrasos en la formulación de esta regla han llevado a que Miller se quejara de altos funcionarios de Seguridad Nacional que después serían despedidos del departamento.

En abril The New York Times informó que Miller había reñido al exdirector en funciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Ronald D. Vitiello, por no terminar las nuevas reglas. Posteriormente, Trump retiró la nominación de Vitiello al cargo, porque consideró que no era suficientemente estricto para el puesto.

El Acuerdo Flores también ha estado en la base de los debates partidarios sobre la inmigración. Los demócratas han dicho que las reglas son imperativas para asegurar el bienestar de los niños detenidos, especialmente después de que se les estaba reteniendo en celdas hacinadas y algunas veces no se les permitía acceder a duchas, cepillos de dientes o comida caliente.

McAleenan le dijo al comité de Seguridad Nacional de la Cámara Baja en mayo que el Acuerdo Flores había incentivado la migración a Estados Unidos al declarar que “si un adulto llega con un niño, tienen probabilidad de quedarse en Estados Unidos”.

El congresista demócrata por Mississippi Bennie Thompson, presidente del comité, le recordó del propósito original de las regulaciones establecidas por la corte.

“Eran porque se había comprobado que la detención prolongada de niños es dañina para su salud”, dijo Thompson. “Creo que la corte lo vio desde esa perspectiva, más que como una decisión punitiva respecto del departamento”.

La regulación del Gobierno en turno tiene varios cientos de páginas y elimina el requisito de que los centros de detención federales para familias migrantes cuenten con licencia de los estados, la mayoría de los cuales no contaban con dichas licencias.

Más bien, con esta nueva regulación, los tres establecimientos construidos para albergar a cientos de familias inmigrantes –como los de Dilley y Karnes City, en Texas, y Leesport, en Pensilvania– solo tendrían que cumplir con los estándares de ICE, el organismo federal que opera los centros.