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Enrique Roldán y un equipo de ingenieros mexicanos trabajan en la conexión de los puentes del Spaghetti Bowl de El Paso

Jaime Torres
El Diario de El Paso
domingo, 22 septiembre 2019 | 10:03
El Diario de El Paso |

El Paso— Estar preparado para los retos, caer y saber levantarse, ser optimista y tener visión es la filosofía de vida que Enrique Roldán ha aplicado para alcanzar sus sueños personales y profesionales.

A sus 39 años, Enrique es uno de los muchos mexicanos transfronterizos que han logrado el éxito en los Estados Unidos, en su caso gracias a sus estudios de Ingeniería Civil y Maestría en Ingeniería Estructural en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).

De padres y abuelos mexicanos vivió su infancia y adolescencia en Ciudad Juárez, lugar donde cursó su instrucción primaria, secundaria y preparatoria en el Instituto México.

“Hay oportunidad para quien la busca. Hay que estar preparado siempre y el tener una carrera universitaria abre puertas en cualquiera de las profesiones”, dijo el ingeniero, quien trabaja en la conexión de los puentes del distribuidor vial Spaghetti Bowl.

Para él, al igual que otros profesionistas de la medicina, leyes, comercio, música y la política, el camino no ha sido fácil, sin embargo la clave para ejercer su profesión ha sido ser bilingüe, bicultural y el conocimiento pleno de su comunidad.

“Empecé como aprendiz, pasante de ingeniero, y luego con la cédula profesional busqué oportunidades en diferentes proyectos federales y con el Gobierno de Texas”, explica.

Actualmente el egresado de UTEP ocupa una posición de alta jerarquía en la empresa Consor, donde tiene la responsabilidad de representar a agencias gubernamentales en la supervisión de obra, en este caso una extensión del Departamento de Transporte de Texas: TxDOT.

Junto con un equipo de ingenieros mexicanos trabaja en la conexión de los puentes del distribuidor vial Spaghetti Bowl, para mejorar la circulación del tráfico que conduce al Loop 375 y al puente internacional Córdova-Américas hacia Ciudad Juárez.

“La construcción de carreteras y puentes es de gran beneficio económico para nuestra comunidad internacional, eliminar congestionamientos y tráfico es prioridad cuando hay más de 30 mil automóviles circulando a diario por cada uno de estos puentes”, expresó el experto en ingeniería civil.

“Es muy gratificante tener y trabajar con un equipo talentoso de ingenieros y supervisores de obra y ver sus éxitos”, comentó tras detallar la responsabilidad de documentar día a día los avances de la construcción y asegurarse que la obra cumpla con las normas vigentes y requisitos de planificación.  

“Es un honor ser líder en mi industria y al mismo tiempo es una responsabilidad muy grande abrir paso y darles oportunidad a los jóvenes que vienen después de mí”, dijo Roldán, quien en su momento enfrentó retos, fracasos y algunos aciertos.

Como ciudadano binacional dijo sentirse orgulloso y privilegiado al contar con una serie de beneficios en comparación a otros del resto de México y Estados Unidos.

“México me dio mis raíces, mi primer idioma, mis padres, una educación primaria donde me inculcaron valores y donde empecé a destacar en el área de la Ciencia y Matemáticas y fue donde me refugié para perseguir una carrera”, manifestó nostálgico.

Y abundó: “Estados Unidos me dio una educación superior y la oportunidad de un trabajo en diseño y construcción de puentes”.

En ese sentido agregó: “Es fabuloso vivir en un país y trabajar o estudiar en otro, somos muy afortunados. Hay que buscar y aprovechar todas las oportunidades de vivienda, académicas y de trabajo que existen en esta metrópoli internacional”.


En busca de sus sueños

Los desafíos que ha enfrentado en su carrera han sido varios, como el dejar un buen trabajo para alcanzar otro sueño, dejar la comodidad por retos profesionales, demostrarse ante sus superiores y clientes y remar contra la corriente y contra los que no creen en él.

Uno de los flagelos que también afrontó, como sucede en diversos países del mundo, fue la discriminación, lo cual gracias a su preparación académica y filosofía desafío sin problemas.

“Aquí y en México he visto un problema en contra de nuestro prójimo. Es nuestra obligación difundir respeto y aceptación de todos, empezando por educar a nuestras familias y con el ejemplo difundir equidad de oportunidad para todos”, dijo.

Tras enfatizar que hay que trabajar con la frente en alto y no dejar que sentimientos secundarios de discriminación interfieran con el plan de vida, dijo que estar preparados y no tener miedo es lo mejor para enfrentar este tipo de retos.

“El idioma nos une a todos, tenemos doble reto en la frontera”, expresó. “Hay que perfeccionar nuestro español para ser aceptados en México y si decidimos hacer vida en Estados Unidos hay que conocer su cultura, relacionarnos y perfeccionar el inglés”.  

A lo largo de 18 años dentro del ramo su pasión por la construcción le ha permitido mantener un equilibrio entre trabajo y vida al hacer lo que más le gusta, comentó quien recientemente ofreció una rueda de prensa en conjunto con el alcalde Armando Cabada para anunciar el proceso de la obra con impacto binacional.

“Quiero seguir sirviendo a mi comunidad, quiero seguir construyendo puentes y estructuras más grandes en El Paso y ojalá algún día en Ciudad Juárez”, dijo visiblemente emocionado y remató: “Quiero seguir construyendo puentes que unan a mi comunidad”. 

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