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Todo lo podemos hacer

Guadalupe es montacarguista en la planta 3 de BRP un puesto que ha podido desempeñar sin problema alguno a pesar de estar considerado un trabajo para hombres

Brisa Frías / El Diario

lunes, 07 marzo 2022 | 16:42

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La historia de Ma. Guadalupe Olivares es de lucha y superación. Originaria de Durango, llegó a Ciudad Juárez siendo adolescente, encontrando en la frontera el trabajo que a lo largo de los años le ha permitido asegurar el sustento para ella y sus cuatro hijos.

Luego de estar en varias áreas de distintas maquiladoras, actualmente es montacarguista en la planta 3 de BRP, recientemente instalada en la localidad por la empresa canadiense que se dedica a la fabricación de vehículos todo terreno.

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“Siempre he trabajado en el área de almacén, en algunas plantas entré de operadora porque no permiten mujeres en ese departamento porque se supone que es para hombres, pero no le veo la diferencia”, comenta Guadalupe muy segura de sus palabras.

Y es que ser mujer, agrega, no le ha causado ningún inconveniente a la hora de querer desarrollarse dentro de BRP.

Primero fue parte del equipo de secuenciadores en la planta 2, donde surtía de material a los vehículos que se encargan de distribuirlos a las líneas de producción.

Como el trabajo era sencillo y ella es inquieta, se animó a hablar con su supervisor para que la dejara subir al montacargas.

“Él me dio la oportunidad primero en los tagger, que son los carritos que andan por las líneas repartiendo el material, ya después pasé al área de recibos, que es la descargada de las cajas de tráileres, todo el material que llega hay que descargarlo”.

Orgullosa de haber obtenido el puesto, tras certificarse en el manejo del montacargas se le asignó uno, sobre el cual realiza su trabajo durante toda la jornada laboral.

Lo primero que hace al llegar a la planta a las 6:30 de la mañana es revisar el autoelevador, checar su buen funcionamiento para no tener ningún tipo de accidente. De ahí en adelante, a bordo del montacargas, se asegura de hacer un correcto manejo del material con el que se armarán los impresionantes vehículos Can-Am.

Todo lo podemos hacer

Aunque ciertamente son hombres casi todos los operadores de montacargas, no se pone en duda la capacidad de Guadalupe de hacer el mismo trabajo de distribución y abastecimiento.

Además, el ambiente de respeto dentro del equipo y en la planta en general, la hace sentirse cómoda en todo momento.

“Siempre he trabajado con hombres y muy a gusto, hay bastante respeto y en ningún lado he tenido problemas”.

Guadalupe dice que le gusta tanto su trabajo que aspira a ser entrenadora para compartir lo que sabe. El obstáculo es que cursó hasta la secundaria y tendría que ponerse a estudiar, lo que no descarta, pues sus cuatro hijos varones ya están grandes y no dependen tanto de ella.

De su manera de trabajar, destaca que en ella están algunas de las cualidades que caracterizan a las mujeres, al ser ordenada y detallista.

Por eso anima a otras mujeres a tomar los puestos que deseen, sin detenerse por la naturaleza de su género.

“Es algo bien padre, aprender de todo, ¿queríamos igualdad?, pues que se avienten. Todo lo podemos hacer”.

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