PUBLICIDAD

Vamos

Efecto ‘influencer’ en la comida

Una publicación en Instagram puede hacer un deshacer un restaurante hoy en día

De la Redacción

lunes, 19 septiembre 2022 | 11:29

| Nkechi Ahaiwe, una influencer gastronómica con sede en Los Ángeles, dirige la cuenta de Instagram @eatwhateveryouwant y tiene unos 63.500 seguidores

PUBLICIDAD

Agencias

En más de 20 años en el restaurante de su familia, Joel González nunca había visto nada igual. Alrededor de las 6 de la tarde del 25 de marzo de 2021, levantó la vista y se encontró con una cola que salía por la puerta de Mariscos Corona, el restaurante de Van Nuys que dirige con su hermana. Durante las dos horas siguientes, los hermanos hicieron todo lo posible para atender la oleada de clientes que pedían ansiosamente los platos característicos del restaurante: aguacates rellenos de aguachile y burritos de mar y tierra.

PUBLICIDAD

“Dios mío, tuvimos tanta gente” hasta la hora de cerrar, dice González. “Nunca habíamos visto una cola tan grande en la puerta”.

Lo que González no sabía era que Ashley Rodríguez, de 29 años, una influencer de comida también conocida como @firstdateguide en sus canales sociales, había publicado ese mismo día, un video de TikTok de 42 segundos en el que aparecían sus platos.

Este es el efecto del “influencer” en la comida. Si el influenciador adecuado publica un video de tu comida y tiene éxito, puede llevar a un mayor número de seguidores en las redes sociales y a un notable aumento de los ingresos.

Expresiones vendidas

Se trata de un fenómeno que está provocando un cambio de paradigma en el mundo de la gastronomía, trasladando el poder de la influencia de los medios de comunicación tradicionales a cualquier persona con un teléfono móvil y amor por la comida. Y en estos días, a veces las expresiones aparentemente espontáneas de afición a los restaurantes son en realidad transacciones comerciales bien planificadas y calculadas.

Eso es exactamente lo que ocurrió en Mariscos Corona. González había contratado a Rodríguez para promocionar su restaurante, pero no sabía cuándo se publicaría su video.

Unas semanas antes de la oleada, González había enviado un mensaje directo a Rodríguez en Instagram, invitándola a probar su comida. Rodríguez explicó que sus tarifas oscilan entre mil 500 dólares y más de 10 mil dólares, dependiendo de sus seguidores y de la plataforma en la que el negocio quiera aparecer. González aceptó pagar a Rodríguez mil 500 dólares por un video que publicó en TikTok y, posteriormente, en Instagram. González dice que gastó 40 dólares por su comida.

Variedad como en la comida

Hay muchas variedades de influenciadores de comida: Están los cocineros caseros que publican videos de cómo hacer los platos, los mukbangers que se retransmiten en directo comiendo, los novatos que buscan comida gratis, los profesionales del marketing con clientes de restaurantes, los sibaritas que revisan la comida en sus coches y los obsesivos de la comida a los que simplemente les gusta compartir lo que comen. 

Algunos influencers tienen agentes y se ganan la vida con acuerdos con marcas y restaurantes. Otros lo hacen por los productos gratuitos y las ventajas. La mayoría de los restaurantes con los que trabajan no son el tipo de lugares que se encuentran en las listas de los mejores restaurantes de los críticos.

Malas experiencias

A principios de este año, un incidente que involucró a un influencer de comida de Los Ángeles y Corner 17, un restaurante chino en St. Louis, estalló cuando el propietario Xin Wei publicó capturas de pantalla de la interacción en Instagram. El influencer pidió 100 dólares para pagar la comida que quería presentar en un video, pero el restaurante se negó.

Antonio Malik, conocido en Internet como @antonio_eats_la, lo visitó de todos modos y publicó una reseña en su historia de Instagram para sus cientos de miles de seguidores. Elogió el servicio, pero tuvo algunas cosas no tan agradables que decir sobre la comida: "¡Los peores dumplings de la historia!”.

Wei respondió en un post de Instagram: “Es un escrito intencionadamente malo de un influencer con muchos seguidores por nuestra negativa a aceptar sus peticiones poco profesionales y de una manera tan hostil que puede simplemente arruinar nuestros negocios. Quiero dar un paso adelante porque nos sentimos amenazados por este influencer mediático”.

Con el poder de un video

El poder de hacer o deshacer un restaurante estaba reservado a la voz autorizada del crítico gastronómico, una figura de larga data en los medios de comunicación tradicionales; en muchas publicaciones, aceptar regalos sigue siendo motivo de despido. (El crítico de restaurantes de Los Angeles Times, Bill Addison, hace sus críticas de forma anónima y el periódico le paga las comidas).

El influencer gastronómico de hoy en día democratiza aún más los medios de comunicación gastronómicos con posts que a veces parece que los creadores están sentados al otro lado de la mesa. 

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

close
search