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Vamos

Derroche a la vista

Hay rincones del planeta que valen más de lo que cuestan y, casi siempre, son hallados por trotamundos que tienen sed viajera

Patricia Miranda / Agencia Reforma

lunes, 22 agosto 2022 | 16:10

| Los más aventureros practican e-foiling. | Un picnic en una playa virgen: todo un edén. | Un paseo marítimo es indispensable para reconocer la riqueza natural del archipiélago | Los sibaritas llegan a bordo del avión Twin Otter de Islas Secas. | La Terraza es el corazón de Islas Secas. | En la piscina infinita, que regala increíbles vistas del Golfo de Chiriquí, los viajeros hallan un sitio para refrescarse | Aventura, sostenibilidad, lujo y bienestar: pilares del turismo que brillan en este destino.

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Hay rincones del planeta que valen más de lo que cuestan y, casi siempre, son hallados por trotamundos que tienen sed viajera. Tal es el caso de Islas Secas, donde es posible empaparse de energía, mimos y copiosa naturaleza.

¡Shhh!...Todavía es un secreto, pero frente a la costa del Pacífico de Panamá, justo en el Golfo de Chiriquí, se encuentra este archipiélago volcánico, del cual 13 de las 14 ínsulas que lo conforman están intactas. El lugar es tan excepcional que para llegar a la Isla Cavada, donde está Islas Secas Reserve & Lodge, hay que abordar un avión privado desde Ciudad de Panamá y admirar el paisaje que se observa durante poco más de una hora de vuelo.

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El viajero sabe que ha llegado a un sitio especial, cuando en vez del rutinario check in, escucha que lo saludan por su nombre mientras le ofrecen un coctel.

Este exclusivo resort cuenta con tan sólo siete casitas -así le nombran a las villas salvajemente acogedoras e íntimas-. Distintas en diseño y capacidad están esparcidas entre una fecunda vegetación y seducen con su jacuzzi o alberca privada, y una sexy ducha exterior. Nada más alejado del turismo de masas, aquí sólo se recibe a un total de 24 huéspedes, quienes son llamados "tesoros".

Para entender más sobre este santuario de la conservación hay que realizar una caminata por los senderos a la luz de Venicio "Beny" Wilson, guía naturalista que comparte sus conocimientos sobre las 101 especies de aves, 128 especies de plantas y 740 especies de peces que hay en este  archipiélago. La experiencia del hiking se complementa abordando una de las embarcaciones del complejo para avistar fragatas voladoras y, con un poco de suerte, el salto de ballenas jorobadas.

El paseo marítimo concluye con una parrillada en una amplísima playa virgen de la Isla Pargo, donde más de uno fantasea con la idea de convertirse ahí mismo en un náufrago.

Placeres a la carta

Además de ser el corazón del resort, La Terraza es una especie de templo gastronómico al que, fielmente, los sibaritas acuden a alimentarse, tomar clases de cocina y hablar sobre las aventuras vividas. Frutos frescos, gallo pinto y tortilla panameña son los consentidos del desayuno. No hace falta ver el menú, basta con probar las sugerencias que el chef tiene para la comida y la cena.

Las veladas suelen terminar en el acogedor Bar Balboa, donde mixólogos diseñan cocteles al gusto de cada huésped. No faltan los libros, los juegos de mesa y las charlas entrañables, de esas que se recuerdan de por vida, y se cuentan entre sorbitos de ron.

Querido viajero:

Si tu concepto de lujo tiene que ver refugiarte en una isla privada; si deseas practicar kayak, paddle boarding, surf E-Folling o Sea bobbing; si quieres recibir un tratamiento de spa que revitalice tu cuerpo y apapache tu alma; si en lugar de usar amenities de marca, deseas crear tu propia esencia con aceites orgánicos; si te emociona saber que tu camino nocturno hacia la casita donde dormirás está flanqueado por docenas de cangrejos Halloween (Gecarcinus quadratus) y si acaricias la idea de vivir como un pirata moderno, no lo dudes más, y ve a descubrir este invaluable baúl panameño.

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