Opinión

La vida de millones en juego 

La utilidad del federalismo

Yuriria Sierra
Analista

miércoles, 25 marzo 2020 | 06:00

Ciudad de México.- La utilidad del federalismo. En coyunturas como la que vive nuestro país —que no en el resto de países del mundo, donde han entendido el momento con mayor velocidad y quienes no, hacen ya un llamado a mirarnos en su espejo— ha resultado importantísimo lo contenido en el artículo 40 de la Constitución: “Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica, federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental...”. De no existir tal, otro gallo nos cantaría. Porque las entidades tendrían que supeditarse a lo que se ordena desde el Ejecutivo y, hemos visto, éste sería un escenario peligrosísimo.

Apenas el domingo, Andrés Manuel López Obrador pedía a los mexicanos que saliéramos de nuestras casas, que acudamos a restaurantes y fondas. Que él nos diría cuándo sería el momento de parar. La semana pasada encabezó, al menos, un par de eventos en los que saludó de mano y caminó entre grupos de personas. La “sana distancia” que desde la Secretaría de Salud buscan convertir en una medida nacional topa con pared en Palacio Nacional. Al pasar de los días, no se ha dado señal alguna desde su trinchera, ni una sola que dé certidumbre a los varios sectores de la población que requieren medidas distintas, acorde a su realidad. Justo esto último tendría que ser el centro de las decisiones de gobierno. Eso parecía ser el eje de una política anunciada en campaña.

Y, ante las omisiones, han sido los gobernadores quienes han tomado la pandemia por los cuernos. Las medidas han llegado a nivel local. El lunes, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, siguió lo expresado por la OMS: realizará pruebas masivas. Ya días antes su entidad se convirtió en territorio en cuarentena. Junto a estados como Guanajuato, Yucatán, Sonora, Veracruz, Tlaxcala, Michoacán, Tamaulipas, Nuevo León y Querétaro, adelantaron la suspensión de clases anunciada por la SEP. Y a cada uno de estos estados llegaron también los cierres de centros de reunión de alto riesgo. Los estados yendo un paso adelante al poder, que tendría que ser quien diera la pauta, más aún en emergencias como éstas, de carácter global.

La Ciudad de México ha iniciado de manera escalonada su cuarentena. Ya cerrados los cines, gimnasios, bares, antros, vapores y demás centros de reunión. Medida replicada en el Estado de México, movimiento necesario dado el índice demográfico del centro del país. No todos los sectores económicos pueden parar. Es por ello que urge ese mensaje y aquellas medidas que den certidumbre ante los próximos meses que no se antojan nada fáciles. Bien por Claudia Sheinbaum al seguir las recomendaciones de los expertos. Desde la capital y varios estados del país se ha enviado un mensaje para tranquilidad de sus habitantes. El servicio de SMS desarrollado por la Agencia Digital de Innovación Pública de la CDMX, encabezada por José Merino, por ejemplo, ha facilitado la identificación de casos sospechosos de Covid-19, también ha acercado los servicios de salud a una población que, hoy más que nunca, requiere información, además de confiable, de rápida consulta.

Los protocolos tendrían que ser trazados desde Presidencia, pero hemos visto que ahí están en otro canal. Y tan urgente es que el país camine en la misma dirección. Ésta no es una batalla ideológica, como lo han entendido a nivel estatal. Debería repetirse aquel episodio en donde, con la amenaza del H1N1, hubo coordinación de todos los niveles de gobierno y los estados más afectados por esta crisis sanitaria. Caminando juntos, Presidencia, el gobierno del Estado de México y de la capital del país. La situación valió la tregua.

Ya la OMS declaró que México se encuentra en la fase 2 de la pandemia. Ya estamos en la etapa de transmisión comunitaria. Y no, aquí tampoco deben aplicar el mantra de los otros datos. Es la vida de millones de personas lo que está en juego.