‘Tala de 70 árboles fue porque estaban secos’

Parques y Jardines explica que especie no era la adecuada para la ciudad

Verónica Domínguez/
El Diario
viernes, 12 julio 2019 | 06:00
Omar Morales |

Alrededor de 70 árboles que se ubicaban en el camellón central del bulevar Tomás Fernández fueron retirados debido a que ya estaban secos, confirmó el titular de Parques y Jardines, Edmundo Urrutia Beall.

“En la administración anterior de Enrique Serrano se bajaron recursos federales para remodelar cinco camellones, el camellón de las Aztecas, otro de ellos de la Casas Grandes, otro de la Ejército Nacional, otro de la Tomás Fernández y Laguna de Tamiahua, venían desde México (los recursos), entonces, es ayuda federal, pero incorrecta, no metieron la paleta (vegetal) correcta ni dejaron riego”, expuso el titular de la dependencia.

En un recorrido realizado por El Diario se pudo constatar que desde la calle del Parque de Juárez hasta la avenida Antonio J. Bermúdez fueron 70 árboles los que se cortaron que tenían diferente diámetro en el tronco.

El director de la dependencia, dijo que los árboles los empezaron a cortar desde el jueves de la semana pasada de manera paulatina.

Agregó que debido a los seco de los troncos y hojas no pudieron determinar la especie de árboles que eran.

“Traemos un proyecto de reforestar con la paleta vegetal desértica, que no requiere de agua, pues ¿cómo los regamos? Había un sistema de riego, pero lo echaron perder. Como no supervisaron la obra en la administración de Serrano y González Mocken nos echaron el paquetito y nosotros nos pudimos hacer válida la garantía de vicios ocultos, entonces nos esperamos a ver si los reponía y no nos repusieron ni uno”, explicó Urrutia Beall.

Detalló que cuando se hace una obra, el contratista, el constructor o el responsable da una garantía para asegurar que lo que hizo está correcto, pero en este caso la garantía de vicios ocultos prescribió al año de haberse realizado las obras.

El funcionario agregó que en los otros camellones también dejaron árboles secos, pero no se han cortado; algunos de ellos se cayeron.

“A lo que le estamos apostando es a bajar recurso federal para remodelar los camellones y cumplir con la norma de la zona desértica y la paleta vegetal adecuada a la región”, dijo.

“No es una afectación grave, la media de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dice que los seres humanos necesitamos 22 árboles por persona y en la zonas desérticas somos una excepción, no se puede cumplir esa norma, porque aquí el privante número uno es el agua, no la arbustiva”, agregó el funcionario.

Mencionó que ya se tiene una producción aproximada de 15 mil especies de palos verdes y huizaches para la reforestación y se tiene contemplado invitar a los empresarios establecidos alrededor de los camellones para que adopten un área verde, que será con la supervisión y el apoyo de la dirección de Parques y Jardines.

Denisse Varela, integrante y administradora de la organización Árboles en Resistencia, comentó que por medio de las redes sociales les llegaron varias quejas de que se habían talado árboles, y fue a revisar para verificar, por lo que debido a esta situación el próximo domingo convocarán a una reunión en el Monumento a Benito Juárez, a las 6:00 de la tarde para recabar firmas y dejar un antecedente para poder hacer una denuncia formal.

“Esos árboles que talaron se les ven los troncos prácticamente muertos, los habían dejado que se secaran, los pusieron en esta administración hace dos años para simular que estaba efectuando una reforestación, así como han simulado muchas otras reforestaciones en la ciudad desafortunadamente, y no los atendió, los dejó morir”, manifestó Varela.

“Fueron 70 árboles que sufrieron de un maltrato porque no se les atendió y los dejaron morir, y si el responsable de Parques y Jardines dice que no tenían agua, sigue siendo su responsabilidad, porque hay especies para este tipo de clima”, dijo Varela. 

Isabel Mora, quien vive en la calle del Parque de Juárez, de fraccionamiento Los Parques, mencionó que no se dio cuenta cuándo los talaron, pero se sorprendió de ver los troncos en el piso.

“Cuando vi los troncos dije ‘válgame Dios, qué pasó’; a lo mejor ya estaban secos pero los reemplacen por árboles que sean de este lugar, no porque seamos de una zona desértica vamos a dejar de sembrar árboles”, manifestó Mora.


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