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Video: Lista Maru para buscar gubernatura

Alcaldesa de Chihuahua terminará con números negros, con miras a completar sus programas antes de que culmine el año

Pavel Juárez
El Diario de Juárez

domingo, 30 agosto 2020 | 07:55

Este año ha resultado atípico para las administraciones gubernamentales, sobre todo las municipales, en las que la pandemia obligó a rediseñar presupuestos y prever nuevos gastos para el 2021.

Sin embargo, el municipio de Chihuahua terminará con “números negros”, con miras a completar sus programas antes de que culmine el año y con su alcaldesa, María Eugenia Campos Galván, como la principal aspirante por el Partido Acción Nacional (PAN) para hacerse de la candidatura por la gubernatura.

“Tengo claro, sobre todo con el tema de la pandemia, que mi responsabilidad primera es Chihuahua y que si no hago bien mi papel como alcaldesa no va a haber futuro. No tendré cara para pedirle confianza a los chihuahuenses si no hago lo que tengo que hacer, ya vendrán los tiempos electorales”, dijo “Maru” en entrevista con El Diario.

María Eugenia Campos Galván, la primera presidenta municipal de Chihuahua, es hija de Manuel Campos Cepeda y María Eugenia Galván Antillón, quien fue diputada por el PAN en la LVIII Legislatura en el Congreso de la Unión.

Estudió la licenciatura en Derecho en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y obtuvo una maestría en Estudios Latinoamericanos y Gobierno, y otra en Administración Pública y Política Pública.

Fue electa diputada federal plurinominal en la LX Legislatura, de 2006 a 2009.

En 2013 fue diputada en el Congreso del Estado. En 2016 pidió licencia para contender como candidata del PAN a la alcaldía de Chihuahua, resultando ganadora el 5 de junio de 2016.

Para el 28 de enero de 2018, Campos Galván se registró como precandidata a alcaldesa de Chihuahua en aras de la reelección al cargo. Finalmente, fue reelecta con una votación mayor a la obtenida en los primeros comicios. 

—El 2020 fue un año atípico para las finanzas gubernamentales, en el contexto de la contingencia sanitaria, ¿cómo sale el municipio al final del año?

—Fue una situación inesperada para todos los alcaldes del país que tenemos el contacto directo con la ciudadanía. Al ciudadano no le importa si una situación que le está afectando le pertenece al Gobierno federal o al Estado, el alcalde es quien espera que le resuelva. Fue reajustar rápidamente el presupuesto, tomé como un momento de guerra el definir qué es lo primero que necesitamos: prevención de la salud, materia de seguridad pública debido a que había amenazas de un caos, de un desánimo social que se diera en la ciudad,  preparar a la Policía y los insumos necesarios, y tercero, que no podían dejar de trabajar los servicios públicos y los más importantes. Necesitamos que quien salga vea su ciudad limpia y ordenada para subir la moral.

—¿Cómo enfrenta el municipio de Chihuahua el cierre del año financieramente?

—Lo vamos a terminar “tablas”, con buen saldo en caja y bancos, porque sí crecieron las demandas y necesidades en temas de seguridad y salud. Instalamos más de 100 tinacos de agua en zonas más marginadas, entregamos 95 mil apoyos alimenticios a quienes se quedaron sin un ingreso, eso no estaba contemplado en el presupuesto y a pesar de que reajustamos todavía nos quedamos cortos. Disminuyó mucho el ingreso propio y nos afectó, pero vamos a terminar con los proyectos contemplados para este año en cuanto a la cobertura universal de becas y de obra pública. Terminamos la segunda parte de la Plataforma Escudo Chihuahua con la instalación de 550 cámaras en escuelas primarias y secundarias y 100 cámaras más nuevas en parabuses de la ciudad. Sí terminamos con los proyectos contemplados, pero sí vamos a terminar “tablas”.

—Usted es una de los principales actores para ser candidato por el PAN a la candidatura, ¿sigue siendo el plan ser la candidata por Acción Nacional?

—Claro, tengo claro, sobre todo con el tema de la pandemia, que mi responsabilidad primera es Chihuahua y que si no hago bien mi papel como alcaldesa no va a haber futuro. No tendré cara para pedirle confianza a los chihuahuenses si no hago lo que tengo que hacer, ya vendrán los tiempos electorales.

—¿El Covid sirvió como parámetro para medir la eficacia de los gobernantes?

—Yo creo que sí es un indicador, porque a final de cuentas los gobernantes somos elegidos para tomar decisiones difíciles y para gobernar en momentos de crisis y tienen que estar preparados. En esta ocasión no tuvimos una ruta crítica ni un protocolo. Tenías que evitar que hubiera un saqueo en el supermercado, evitar un símbolo de ingobernabilidad en tu ciudad, seguir asegurando los servicios sin que colapsaran. Es un signo y es un indicador de eficiencia de todo el equipo que acompaña al alcalde.

—¿Cuál sería la mayor dificultad que ha enfrentado durante sus dos mandatos al frente del municipio de Chihuahua?

—La seguridad pública, porque el municipio es resguardado al 100 por ciento por la Policía Municipal, no tenemos Policía estatal en la ciudad. Tenemos cuatro años con triples patrullajes y tomando decisiones difíciles en cuanto a seguridad pública, los efectos cucaracha y en el tema de la pandemia el tomar decisiones en cuanto a la prevención de salud y la reactivación económica.

—Tenemos años en que los índices de inseguridad no han bajado, a pesar de cambios de Gobierno, ¿qué hacer para cambiar la situación en Chihuahua y Juárez?

—El problema es que va a seguir siendo tema mientras no exista un diagnóstico correcto y no nos enfoquemos a la causa correcta. El problema de los gobiernos y de la poca credibilidad que hay en los ciudadanos hacia los gobiernos es que los gobiernos hacemos cosas poco planeadas de diagnósticos claros. O sea, un gobierno de repente dice, ‘voy a poner un puente aquí y una escuela aquí’, cuando a lo mejor no se necesita el puente allí, pero es para que salgas en el periódico. Las demandas y necesidades de la gente no se ven transformadas en proyectos y a la gente nunca le llega el beneficio del Gobierno y deja de creer en ellos. Cuando haces un diagnóstico claro y sabes qué es lo que necesita la gente, entonces la gente se ve satisfecha y comienza a creer en la política. Nunca nadie se ha tomado en serio conocer cuál es la causa de la inseguridad, es un tema transversal y es un tema en el que hay esperanza para resolverlo. Sí, estamos cansados de oír de seguridad pública, pero yo creo que no le hemos dado en el clavo. Es elaborar política pública seria, reunir todo el diagnóstico junto con la sociedad civil organizada y empresarial, convertirla en una política pública y evaluar el desempeño al cabo de un año y determinar dónde hay que perfeccionarla. No ocurrencias… cosas bien pensadas.

—¿Cómo ve a los partidos, las corrientes que existen en la actualidad en el estado?

—Nos desdibujamos hace mucho tiempo en valores y doctrina. Pienso que un partido político no es una organización para ganar elecciones, salta a la esfera pública para gobernar y plasmar dentro de sus acciones de gobierno sus doctrinas.

—¿Cuál es su opinión sobre la discusión de temas como el pin parental o el aborto?

—Es de las cosas que distinguen a Acción Nacional, el tema de la vida y la familia, y he sido muy contundente en el tema de la defensa de la vida. Yo realmente creo en esos valores, si me preguntas por el pin parental, soy una fan del pin parental y fan de que los padres de familia puedan defender qué es lo que estudian sus hijos, cómo lo estudian; que más aprendizaje que la familia. Me tocó defender el tema del aborto mientras fui diputada federal en la Ciudad de México y ahora me tocó revertir una decisión del Congreso del Estado con los municipios para una reforma de la indeterminación de la libre personalidad. No al aborto. Es un tema controvertido, creo en la vida desde la concepción, sencillamente.

—¿Cómo se ve la frontera desde el centro del estado?

—Juárez se ve como una ciudad grande. En lo personal me duelen las comparaciones, con gobiernos indolentes, omisos, y diría que hasta perversos porque en muchas de las obras que se han hecho se han gastado miles de millones de pesos y se han gastado el dinero. Se ha omitido hacer obra y se ha generado un rezago muy grande en la ciudad. ¿Por dónde empezar con Juárez? Por la solidaridad y la esperanza, decirle a los juarenses que se merecen algo mejor y que deberíamos empezar por una intervención bien pensada, política pública de diagnóstico, tomar en cuenta a las organizaciones civiles, ser muy asertivos para que el próximo gobernador al día uno del ejercicio de gobierno empiece a ejecutar y que los seis años sean de ejecución. Va a haber un cambio sustancial en tres o cuatro zonas de la ciudad y eso va a generar mayor esperanza para los juarenses y que sí es posible el cambio y levantar la ciudad.

—¿Se puede mejorar la relación con el Gobierno federal?

—Sí, son difíciles, pero sí. Yo creo que el  Gobierno federal es distante de todos. Hay un distanciamiento desafortunado hacia los alcaldes.

—¿Qué es lo que se pondrá en juego en las próximas elecciones?

—Hay mucho en juego para el 2021, porque estamos hablando de un cambio de régimen que ya se empezó a generar desde el 2018, que si hacemos un check list de cómo evolucionó el tema en Venezuela, aquí se está haciendo en fast-track. Lo que se juega en el 2021 es un cambio de régimen, estamos hablando de un cambio para pasar a un socialismo autoritario total. Si ahorita podemos salir a la calle con dinero en bolsa y comprar lo que queramos, yo lo pongo en duda que siga sucediendo así en los próximos cinco años. Estamos jugándonos un cambio en serio, no es una transición, es un cambio de vida y tenemos que tomárnosla muy en serio que así serán los próximos 30 años de nuestras vidas y pensar si así queremos vivirla sin libertades políticas ni sociales. Será una elección muy competida. Tenemos que ser muy fríos emocionalmente y pensar en los que estamos decidiendo: socialismo autoritario versus libertad.