El Paso

Viven graduados de UTEP ‘lo imposible’

En total se entregaron 293 diplomas de Doctorado, mil 760 de Maestría y seis mil 131 licenciaturas

Jaime Torres / El Diario de El Paso
Jaime Torres / El Diario de El Paso

Jaime Torres Valadez / El Diario de El Paso

domingo, 16 mayo 2021 | 06:00

Parecía imposible que sucediera, por la presencia de la pandemia de Covid-19, pero Guadalupe, Vivian y Kevin Irám, vivieron a plenitud su noche de graduación al igual que los más de 8 mil estudiantes que obtuvieron su título profesional durante la serie de ceremonias de graduación organizadas por la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) Clases 2020 y 2021 en el estadio Sun Bowl del campus.

Guadalupe Contreras, de la carrera de Finanzas, llegó emocionada al recinto acompañada por su esposo Raúl, quien la subió al estrado en su silla de ruedas, luego de que hace un par de semanas se fracturó su tobillo en una caída afuera de su casa.

“Soñaba con este día y se me hizo realidad después de tantos contratiempos. Quería acabar la carrera y festejarlo en familia”, dijo la nueva profesionista, residente de San Elizario, Texas.

Ella, al igual que Vivian Barbosa, habitante del Noreste de la ciudad y titulada de Finanzas, disfrutó y vivió un momento inolvidable que parecía improbable que se llevara a cabo de manera presencial.

Ataviadas con su toga y birrete y su diploma en la mano, ambas celebraron el pasar al frente, luego de escuchar su nombre que resonó por todo el coloso del Sun Bowl, casa de los Mineros y recoger su título que las acredita como nuevas profesionistas.

Durante las tres ceremonias efectuadas el fin de semana acudieron ocho mil  estudiantes graduados de las diversas carreras y especialidades de la Clase 2020 y 2021 correspondientes de los semestres de Primavera y Verano.

En total se entregaron 293 diplomas de Doctorado, mil 760 de Maestría y seis mil 131 licenciaturas. Los rangos de edad oscilaron entre 19 y 73 años, informaron las autoridades universitarias.

“Fue una experiencia maravillosa, llena de retos y dificultades pero lo logramos”, dijo entusiasmada Vivian, luego de bajar la escalinata del recinto y recorrer el campo hasta llegar a la fila 18 donde estaba su silla.

Recordó que durante su carrera pasó de todo un poco pero enfrentó con éxito los desafíos propios de los estudiantes universitarios como desvelos, sacrificios, ayunos y para colmo una pandemia que la obligó como a todos a no salir de casa ni asistir al campus. 

Y es que para toda la comunidad estudiantil, el no llevar clases presenciales durante más de 12 meses les representó un reto al que tuvieron que enfrentarse y adaptarse para continuar sus estudios y  graduarse.

Sin embargo, después de que las autoridades universitarias revisaron cuidadosamente el nivel de Covid-19 en la comunidad y el número esperado de graduados que participarían en las ceremonias de graduación en persona, se permitió a los estudiantes graduados traer hasta ocho invitados a cada una de  las ceremonias programadas el 14 y 15 de mayo.

“Realmente fue muy difícil tomar las clases en línea pero lo logré al igual que mis compañeros”, afirmó Barbosa, egresada de Andress HS y quien sueña  en un futuro obtener un buen empleo en una agencia federal como contadora. “A todos les digo que no se den por vencidos, que luchen por sus sueños y que sigan estudiando”, dijo en su mensaje.

Las ceremonias que marcaron por primera vez que los graduados recibieran sus diplomas en la instalación deportiva, después del comienzo del centenario de la universidad en el año 2014, también fue el recinto que premió a su primera generación de doctores en Farmacéutica, conformada por 40 estudiantes, que iniciaron en 2017.

En su mensaje la presidenta de UTEP, Heather Wilson, destacó el logro de los estudiantes y los conminó a seguirse preparando en el futuro para que alcancen sus sueños y mejoren la calidad de vida de ellos y sus familias.

Con palabras combinadas entre el inglés y el español, la líder de los universitarios dijo: “... la graduación es un hito muy importante para todos nosotros, lo más importante para nuestros estudiantes y sus familias, ya que representa una celebración de sus esfuerzos y sacrificios colectivos”. 

Tras agradecer el apoyo de la agencia de Seguridad y Protección Fronteriza –CBP–, al autorizar el cruce a familiares de los estudiantes que viven en México para que asistieran a las ceremonias, luego del cierre parcial que se vive por la pandemia, la presidenta de UTEP resaltó el liderazgo y el servicio que se ofrece a los hispanos en los Estados Unidos.

“Ahora tenemos aquí a cientos de personas –de Ciudad Juárez, México–, más de 360, que vinieron a acompañar a nuestros graduandos... que viven en esta región binacional y bicultural”, expresó la presidenta en su mensaje de unidad provocando una ovación. 

“Me siento muy feliz de estar celebrando juntos este gran acontecimiento tan esperado por todos”, dijo visiblemente emocionado Kevin Irám Espinoza García, graduado de la carrera de Contabilidad con un grado en Finanzas, mientras miraba hacia las gradas para ubicar a sus abuelos Petra y Rubén, residentes de Ciudad Juárez, quienes obtuvieron el permiso para cruzar. 

Indicó que por fortuna nadie de su familia resultó contagiado pero fue una vivencia histórica el estar encerrado y no poder salir de casa. “Nadie estaba impuesto a permanecer encerrado y en cuarentena tanto tiempo, pero al final salimos más seguros con la vacuna”. 

Con esa libertad de salir ahora, dijo haber encontrado un trabajo como contador para adquirir experiencia laboral y en futuro continuar sus estudios de maestría o hasta un doctorado. “No hay límites, pero ahora quiero trabajar”, dijo el hermano mayor de una familia de tres, luego de agradecer el apoyo de sus padres Juan Carlos y Blanca.

Así, en medio de la fiesta los miles de graduandos como Guadalupe, Vivian y Kevin Irám,lograron vivir momentos icónicos que imaginaron en su graduación universitaria, como lucir su toga larga negra con su birrete, escuchar su nombre en medio de aplausos de amigos y familiares, cruzar el escenario para recibir su diploma y al final orgullosos lanzar su gorra al aire para festejar su triunfo.