El Paso

Enfrentan agricultores temporada adversa

Alberga el Río Grande menos del 11 por ciento de su capacidad, lo que limitará las cosechas, indican

The New York Times / Los sembradíos de la región tendrían poco suministro de riego

The New York Times

lunes, 12 abril 2021 | 06:00

Albuquerque— Mientras varios estados del Oeste de Estados Unidos enfrentan una intensa sequía, este 2021 se perfila como un año muy difícil para los agricultores de Nuevo México debido a los limitados suministros de agua para riego, y algunos dicen que las condiciones no han sido tan terribles desde la década de 1950.

La capa de nieve y las precipitaciones están por debajo del promedio, la escorrentía primaveral va atrasada y Nuevo México ocupa el último lugar entre casi una docena de estados occidentales por los pésimos niveles de almacenamiento en los embalses. El Río Grande, el embalse más grande de Nuevo México, tiene menos del 11 por ciento de su capacidad, lo que significa que la temporada de riego para los agricultores en la parte Sur del estado probablemente comenzará tarde e incluirá sólo pequeñas entregas de agua.

Más al Norte, los administradores de Middle Rio Grande Conservancy District están en una posición que no se había visto en décadas. 

No hay agua adicional en los reservorios y los acuerdos interestatales para compartir agua están restringiendo tanto el almacenamiento como las descargas de los reservorios río arriba, ya que Nuevo México no ha cumplido con lo que le debe a Texas.

El distrito se vio obligado a esperar un mes, hasta el 1 de abril, para comenzar su temporada de riego debido a la escasez de los suministros de agua. Se alentó a los agricultores a considerar darle descanso a sus campos dado que la demanda seguramente superará a las reservas, pero muchos están acostumbrados al riesgo que conlleva la siembra cada temporada, por lo que sólo una fracción de los acres en todo el Valle del Río Grande Medio han estado en barbecho.

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La falta de agua es la culminación de una secuencia de escurrimientos de primavera desafortunados en los últimos años, no sólo un año, dijo David Gensler, gerente de Operaciones de Agua para el Distrito de Conservación.

“Nos siguen dando manos perdedoras, hidrológicamente hablando. Las hemos jugado por todo lo que valían, pero seguimos sacando malas cartas”, dijo, y señaló que los administradores del agua no podrían haber hecho nada diferente para obtener un resultado positivo.

A nivel estado, más de la mitad de Nuevo México está lidiando con una sequía excepcional, la peor categoría. Hace un año, no hubo una sequía excepcional o incluso extrema en el estado. 

Utah y Arizona están peor en términos de severidad de la sequía, y Nevada no está muy atrás. California también parece estar en medio de otra sequía.

En la ciudad más grande de Nuevo México, los funcionarios de Servicios Públicos emitieron una declaración de sequía. El riego de jardines en Albuquerque está limitado a dos veces por semana y las multas por desperdiciar agua se han duplicado. Las restricciones de riego también entraron en vigor el pasado jueves en Las Cruces.

Los administradores del agua advierten que será una lucha satisfacer las demandas de riego si no se desarrollan las lluvias de primavera y verano, dejando que el Río Bravo se seque potencialmente a través de Albuquerque. La amenaza de secar tan al Norte no es nueva, pero los funcionarios no tienen agua extra para responder como lo hacían en años anteriores.

En el Sureste de Nuevo México, en el Río Pecos, las asignaciones de riego no han sido tan bajas en un siglo. Mientras tanto, los funcionarios del Distrito de Irrigación de Elephant Butte les dijeron recientemente a los agricultores que planifiquen un año corto, “reconociendo que todos tendremos que tomar decisiones difíciles”.

Ese distrito pasó por una temporada similar en 2013, cuando a los agricultores se les asignó menos de unas pocas pulgadas y se liberó agua de una presa durante sólo 47 días. Este año, los gerentes de distrito anticipan que liberaran agua durante un mes.

Pero la hidrología del Río Bravo puede ser volátil y cambiar en un instante, dijo Gensler. Una tormenta de primavera bien posicionada podría cambiar las cosas o podrían desarrollarse monzones justo a tiempo para mantener el río fluyendo.

“Como dice el refrán, la esperanza no es un plan”, dijo. “Es completamente posible que toquemos fondo a finales de esta primavera, que no tengamos agua y el Río Bravo deje de fluir. Pero hasta que lo haga, gestionaremos cada gota con el mayor cuidado posible en beneficio de los agricultores, los peces, el bosque, las ciudades, los usuarios del agua río abajo y este río fascinante que todos amamos tanto”.