Economía

Apuestan a soberanía con hidrógeno verde

México tiene todo para concretar proyectos exitosos

Mayela Córdoba
Agencia Reforma

lunes, 31 mayo 2021 | 17:52

Ciudad de México— En una ciudad con tráfico excesivo, altamente turística y en la que se intenta transitar a sistemas de transporte sustentable, la idea de taxis que no utilicen combustibles fósiles se ve frenada por una autonomía limitada.

Esto le sucedió a la Ciudad de México, cuyo intento por tener una flota de taxis eléctricos limitó el experimento a unas cuadras en el Centro Histórico.

En contraste en París, Francia, brincaron directamente a los autos que utilizan hidrógeno verde como combustible. En esta ciudad, la empresa Hype lanzó la flota de taxis más grande del mundo con 500 unidades.

En Madrid, España, hace unos meses arrancó un sistema de transporte de autobuses con el mismo combustible.

Otras empresas le han dado nuevos usos al hidrógeno, viejo componente utilizado en procesos industriales generado con energía proveniente de fuentes renovables en lugar de combustibles fósiles.

Desde trenes propulsados con hidrógeno verde en Alemania de la compañía Siemens hasta el suministro de una red residencial en New Castle, en Reino Unido, el uso de este componente ha revolucionado la manera de generar energía en el mundo.

México tiene todo para concretar proyectos exitosos: su ubicacion geográfica con una elevada radiación solar para la instalación de centrales fotovoltáicas dedicadas a la producción de hidrógeno verde, una robusta red de gasoductos para transportarlo (al igual que el gas natural), su cercanía con el mercado norteamericano y la necesidad de depender menos del gas de Estados Unidos.

Así lo percibe Irsael Hurtado, presidente de la naciente Asociación Mexicana de Hidrógeno, donde se agrupan empresas interesadas en desarrollar estos proyectos, quien asegura que la soberanía energética que busca el gobierno del Presidente López Obrador podría alcanzarse con este componente.

"Cuando se habla de soberanía o seguridad energética es la solución para resolver problemas de almacenamiento y depender menos del gas de Estados Unidos. Con hidrógeno se podría tener eso", explica.

El hidrógeno verde se obtiene a partir de un proceso de electrólisis por medio del cual se separan los componentes del agua (hidrógeno y oxígeno) utilizando energía eléctrica generada con fuentes renovables.

Actualemente se produce a partir de generación con combustibles fósiles, lo que se conoce como hidrógeno gris, y se utiliza en procesos industriales de refinación, en la producción de acero o de cemento.

Para Alberto Escofet, country manager de Enagas, México podría instalar plantas solares o eólicas dedicadas a la producción de hidrógeno verde, además de que CFE podría reconvertir sus propias centrales para dejar el uso del gas natural, sustituirlo por hidrógeno y encaminarse al cumplimiento de metas ambientales.

"El hidrógeno va alineado con la intención (del gobierno) de tener soberanía y autosuficiencia energética, no depender de terceros, pero al mismo tiempo permitir a la CFE seguir siendo protagonista en la generación de energía eléctrica sin afectar su colaboración en la descarbonización y cambio climático", destacó el directivo.

¿Qué se necesita para dar el brinco?

Philippe Espósito, director de Dhamma Energy, lo explica: tener un precio que compita con el gas natural.

En Europa, el precio se fija con referencia al precio del gas natural y se agrega un costo adicional por CO2 no emitido a la atmósfera.

En la medida que los proyectos, y por ende los pedidos de hidrógeno verde vayan en aumento, los precios van a ir a la baja, de acuerdo con Espósito.

Otra ventaja para este componente está en el almacenamiento, pues es posible administrar la oferta en función de la demanda. Un proyecto puede producir hidrógeno verde y éste almacenarse para utilizarse en periodos con mayor demanda, lo que ayudaría a México a dejar de importar gas natural, según Escofet.

Luis Raele, directivo de la empresa Infra, va más allá, pues considera que la producción de hidrógeno verde podría incluso exportarse, al igual que la de amoniaco, productos que hoy en día se importan.

Actualmente, se tienen tres proyectos en desarrollo en México en San Luis Potosí, Hidalgo y Guanajuato, aunque Espósito reconoce que existe todavía un camino muy largo para conseguir las autorizaciones.

Se trata de proyectos de producción e inyección de amoniaco a redes para procesos industriales, pero dependiendo de los incentivos estatales, podría también a proyectos de movilidad.