Opinión

Sin empleo

La tasa de participación económica se desplomó en abril

Sergio Sarmiento
Periodista

miércoles, 03 junio 2020 | 06:00

Ciudad de México.- La tasa de participación económica se desplomó en abril. Doce millones de mexicanos simplemente dejaron de tener una actividad económica, "principalmente por encontrarse en un estado de suspensión temporal ocasionado por la cuarentena". La población ocupada con necesidad de ofrecer más tiempo de trabajo pasó de 5.1 millones a 11 millones. La desocupada, que en nuestro país significa no trabajar siquiera una hora en una semana y estar además buscando empleo, subió de tres a 4.7 por ciento para alcanzar 2.1 millones. La no ocupada con disposición para trabajar, pero que no está activamente buscando un empleo, pasó de 5.9 millones a 20 millones. 

Las cifras de la nueva Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Inegi son devastadoras. Es verdad que el ejercicio telefónico es distinto a los sondeos presenciales que se hacían con anterioridad, por lo que es difícil comparar los nuevos resultados con los anteriores, pero no hay duda de que este estudio nos ofrece una visión desastrosa de la situación laboral por la que están atravesando los mexicanos. 

"Dicho y hecho -comentó en Twitter el 1 de junio Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México-. Hace unas semanas dije que era muy probable que se perdiera más empleo informal que formal. La ETOE confirma que en abril se perdieron 2.1 millones de empleos formales versus 10.4 millones de informales". 

Ni el presidente ni sus colaboradores parecen estar preocupados. López Obrador ha señalado que, si bien es verdad que se han perdido puestos de trabajo -un millón de empleos formales registrados en el IMSS entre abril y mayo, en su opinión-, no sólo se recuperarán los que se han perdido, sino que se crearán otros dos millones adicionales en este 2020. 

La secretaria del Trabajo, Luis María Alcalde, no ve ningún problema en que se cumpla la promesa del presidente. Afirma que, con las obras de construcción de los proyectos favoritos del mandatario, así como con los programas sociales de la administración, como Sembrando Vidas, será posible generar esos dos millones de nuevos empleos entre abril y diciembre de este 2020 (aunque abril y mayo ya se fueron sin indicios de esos nuevos trabajos). 

No me queda claro, por supuesto, que los beneficiarios de los programas sociales estén realmente empleados. Los proyectos de construcción del gobierno sí pueden crear puestos temporales, pero si los proyectos no son rentables, como se piensa ocurrirá con el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas, al final pueden convertirse en elefantes blancos cuyo mantenimiento cueste más de lo que ganan y, por lo tanto, resulten en una pérdida neta de empleos productivos. 

De lo que no hay duda es que en abril se registró un verdadero desastre en el que millones de mexicanos perdieron sus empleos. El daño es mayor para los más pobres y afecta más a quienes laboran en la economía informal. El número de los que simplemente ha quedado fuera de la actividad económica, 12 millones, es aterrador, como lo es también el de 11 millones que están sufriendo la incertidumbre y la pobreza de la subocupación o los 20 millones que ya ni siquiera se molestan en buscar empleo. 

Lo peor de todo es que estas cifras son sólo del mes de abril. Falta mayo todavía, cuando se espera un desplome adicional. Estos números, por otra parte, han sido obtenidos por vía telefónica. Podemos suponer que quienes no tienen teléfono, los más pobres de los pobres, han sufrido tanto o más, pero nadie les ha llamado para preguntar. 

Sin solidaridad

"Usar cubrebocas es un acto de solidaridad", dice el infectólogo Francisco Moreno Sánchez, porque impide el contagio de terceros. Que los presidentes López Obrador y Trump se abstengan no es un símbolo de fortaleza, sino de su falta de solidaridad con los demás. 

Twitter: @SergioSarmiento