Opinión

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Resultó Covid la fiesta de Zuany y Fierro

Todo muy bien el domingo. Hubo una fiesta seguramente merecida para policías que cada día son sujetos de estrés y presión anden o no en la calle; persigan o no en campo al mundo delictivo

LA COLUMNA
de El Diario

sábado, 08 enero 2022 | 06:00

-Resultó Covid la fiesta de Zuany y Fierro

-Alma Arredondo exigió disculpas

-Una regionalización Covid de mentiritas

-Sigue Chihuahua puntero en violencia

Todo muy bien el domingo. Hubo una fiesta seguramente merecida para policías que cada día son sujetos de estrés y presión anden o no en la calle; persigan o no en campo al mundo delictivo.

Festejaron justo el Día del Policía en un saloncito algo exclusivón, el Renasci, de la exclusiva zona La Cantera, en la ciudad de Chihuahua.

Los festejados fueron los policías de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) pertenecientes a la Fiscalía General del Estado (FGE). Raro que fueran ellos porque los protocolos optan por mantenerlos escondidones debido justo a la naturaleza de su función: inteligencia, persecución.

Pero hubo hasta boletín oficial y fotos. Ahí se dijo que el evento fue encabezado por el Fiscal General, Roberto Fierro; el Director estatal de la AEI, Arturo Zuany Portillo; Ricardo Márquez Ramírez, José Alarcón Ornelas, Rafael López Parral (también altos funcionarios de la Fiscalía) y hasta Sahira Castro Martínez, “Directora General de Comunicación Social y Relaciones Públicas”.

Indudablemente una mala encueradita para una corporación con la que, además, los periodistas enfrentan a diario dificultades por obtener información oficial de interés ciudadano.

Ese fue el detalle quizá menor, si por menor entendemos que la Fiscalía ha decidido le pegue la luz en actividades sociales; el problema serio fue que a la fiesta acudieron cerca de 400 policías de todo el estado nada más y nada menos cuando el propio Consejo de Salud estatal decretaba mayores y más estrictas medidas restrictivas contra el furioso ataque del Covid. El aforo en ese salón debió ser ya del 30 por ciento y lució repleto, como concierto de Voz de Mando.

Sobra decir que las medidas sanitarias fueron inexistentes, como se puede apreciar en las mismas fotos oficiales difundidas; y no es necesario especular si hubo ahí Covid o no porque en los siguientes días salieron casi 40 policías positivos entre los cientos de contagiados de población general registrados en la capital del estado durante aquellas 72 horas.

Es innegable que se trató de una pachanga Covid con todo y prolongada after hasta que salió el sol el lunes. De remate tenemos una cómica, contradictoria nota, enviada a los jefes policiacos ese día y cuya captura de pantalla compartimos hoy con nuestros lectores en versión digital.

Les fue ordenado a los agentes dejar afuera de la fiesta sus XK (armas) y “no difundir fotos ni estados del evento en ninguna red social”.

No necesitaron hacerlo, lo hizo la propia Fiscalía a través de su área de comunicación.

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El encuentro del que dimos aquí cuenta ayer entre regidores del PAN y su líder partidario en el estado, Gabriel Díaz Negrete, fue privado.

Son de esos eventos desarrollados por los políticos de los cuales no surgen comunicados de prensa ni boletines oficiales a pesar del interés público que les sostiene.

Las fuentes informativas que hablaron para La Columna en la publicación de ayer no compartieron una parte esencial del evento llevado a cabo en el restaurante de comida china, el Shangri La, el más exclusivo de la ciudad en su rubro.

Díaz Negrete vino a Juárez solo a tratar un asunto que tenía rebasado al líder de su partido en la ciudad, Joob Quintín: la tremenda bronca al interior del grupo de regidores panistas pertenecientes al ayuntamiento de la ciudad, propicias por la edil, Alma Arredondo.

Fundamentalmente, parte del conflicto estaba en que Alma traía más alineación en sus actividades como regidora con Morena y los operadores de la 4T en la alcaldía que con sus compañeros regidores panistas.

Ella definió ahí su postura hacia el lado blanquiazul pero no fue gratis ni definitivo, como fue parcialmente manejado ayer, pues planteó la necesidad de una disculpa por parte del resto de los integrantes del grupo hacia su persona: Víctor Talamantes, Amparo Beltrán, Enrique Torres, Austria Galindo y Quintín.

Desmintió Arredondo que pretendiera irse de Acción Nacional, que ama profundamente a su querido partido, que no hizo negociaciones fuera del interés institucional y que hará como que no fue publicado nada en su contra si le corren las disculpas correspondientes.

Por eso ayer mismo lo dijimos, Alma puede echar reversa mañana o pasado sobre sus compromisos en el Shangri.

Y si la condición que antepuso a su relajamiento en la comida fue el perdón de sus compañeros hacia ella, pues deberá esperar sentada y Díaz Negrete quedará obligado a colocar su oficina en Juárez para una terapia no de cada mes sino de diario, sobre todo cuando vengan asuntos más delicados que requieran la votación de sus regidores en el cabildo.

Por cierto, hasta ayer pudimos saber el nombre de un misterioso personaje con el que comió Díaz Negrete el miércoles en Los Arcos justo a un lado de la mesa que cada día es más grande y en lugares más exclusivos, la que presiden Austreberto Guerrero y “Varelita”, el de “así las cosas Armando”.

Díaz se reunió con el expresidente de Canaco, Rogelio González, quien vino a Juárez de sus vacaciones navideñas de rigor solo a comer con “Gaby” y dejó de nuevo Juárez por asuntos de negocios. Trabaja tanto que da miedo.

El motivo de esa plática seguirá siendo misterio pero ya lo sabremos cuando vuelva Rogelio.

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Los habitantes de esta frontera hubieran esperado una diferencia más contundente en la semaforización anunciada ayer por el Consejo Estatal de Salud con motivo del Covid.

Tal y como se hizo en la semana pasada, se le está dando a Juárez el mismito trato que a Chihuahua, cuando los números son totalmente diferentes, incluso abismales. Nada menos la comunicación estadística del día de ayer lo deja muy claro.

De los mil 53 nuevos contagios detectados, solo corresponden 184 a este municipio; a Chihuahua cinco veces más, 519.

Tiene la capital entonces el cincuenta por ciento de esas personas contagiadas y Juárez no llega siquiera al veinte.

Igual en cuanto al indicador de personas fallecidas, son cinco de Juárez y el doble de Chihuahua, con once defunciones.

Podríamos atrevernos a pensar que, si tuviéramos a la mano la tasa de casos activos por cada 100 mil habitantes, el número es mucho mayor en la capital que en esta ciudad, luego entonces qué es lo que está ocurriendo.

Juárez tiene casi el doble de población que la capital, elemento a favor de pensar en una medida diferenciada, como se anunció con la regionalización, que en el fondo tiene como objetivo adoptar medidas acordes a cada zona para evitar tomar decisiones a raja tabla, parejas, cuando las condiciones son totalmente diferentes.

Es precisamente ese el gran pendiente por resolver en las áreas técnicas y “especializadas” del Covid dentro de la Secretaría de Salud, sin desestimar por supuesto en ningún momento la gravedad de la situación e insistir en la vacunación y la adopción de medidas preventivas, ante lo que es en los hechos la cuarta ola de contagios.

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En cualquier rincón del país que se hable de violencia sale a relucir Chihuahua como uno de los estados punteros en varios delitos; homicidio, asesinatos, el más destacado.

Ayer no fue la excepción cuando Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en su mañanera calificó como “una provocación” del crimen organizado en Zacatecas haber arrojado los cuerpos de 10 personas en las afueras de Palacio de Gobierno del estado.

No abundó el señor presidente sobre estrategias específicas para enfrentar a los grupos delictivos actores de esa y otras muchas masacres ocurridas en el país. Ni siquiera osa mencionarlos. Solo se defendió diciendo que siguen bajando los índices de homicidios, ligeramente pero hacia la baja.

En la presentación de números generales apareció Chihuahua en el número ocho de los estados con mayor cantidad de asesinatos: 11 durante los primeros días del 2022; abajo de Jalisco, con 22; Guanajuato, con 18; Nuevo León y Puebla, con 15 cada uno; Michoacán y Estado de México, con 14.

Acá en Chihuahua hay otros datos. Los presentados en la mañanera son elaborados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), las cifras en Chihuahua son las desprendidas por la Fiscalía General de Justicia y las policías municipales.

Solo en Ciudad Juárez, justo al momento de la mañanera se registraba un homicidio más para acumular 19 aproximadamente hacia las ocho de la mañana.

Si concedemos que la recopilación de datos por parte del SESNSP fue por la tarde noche del jueves para presentarlos ayer temprano, los homicidios en Juárez ya iban en 17, más otros 10, por lo menos, en el resto del estado.

Ha sido comprobado no únicamente en el presente régimen encabezado por la 4T sino desde siempre, que los números federales en materia delictiva siempre son presentados abajo de los realmente conocidos en los estados y los municipios.

Conveniencias políticas casi siempre, de ahí que las cosas sigan sin cambiar en esa materia. Una masacre en Bavispe, 13 migrantes desaparecidos por el crimen, más de 130 asesinatos en un solo mes (diciembre del 2021 en Juárez), y así por el estilo mes tras mes, año tras año... Chihuahua siempre en los cuernos de la luna... de la violencia.

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