Opinión

El sentir de los mexicanos sobre la 4T

La desaprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador no fue lo único que aumentó

Alejandro Núñez
Catedrático

sábado, 14 diciembre 2019 | 06:00

De acuerdo con el estudio “México: la gobernabilidad en tiempos de la Cuarta Transformación”, la desaprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador no fue lo único que aumentó (ocho puntos) en los últimos tres meses, sino también se tuvo un incremento del porcentaje de mexicanos que piensan que su estrategia de seguridad debe cambiar.

En septiembre de este año el 61 por ciento de los encuestados aprobaba el trabajo realizado por el presidente, pero para diciembre su aprobación disminuyó al 57 por ciento. El 60 por ciento de los encuestados manifestó estar de acuerdo en que México está viviendo una crisis de seguridad.

El 55 por ciento de las personas consultadas externó que la estrategia de seguridad debe cambiarse, y tan sólo el 31 por ciento manifestó estar de acuerdo con dicha estrategia.

Derivado de lo anterior se puede visualizar el desencanto por la llegada de López Obrador a la Presidencia; las promesas que hizo durante toda su campaña (más de 18 años) no se han cumplido, se percibe un presidencialismo autoritario del PRI de los años 80.

En su actuación desde que fue presidente electo ha quedad claro que, si la ley le ayuda, la respeta, si no, la cambia; y si le obstaculiza, la ignora.

La reciente aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2020, en donde se le asignaron miles de millones de pesos a programas sociales y se redujeron las partidas presupuestales a rubros como salud, educación, campo, seguridad, da muestra de que se trata de acciones clientelares.

Aunado a lo anterior, ha crecido el número de mexicanos que califican como “mala” la situación económica del país, al pasar de 14 a 16 por ciento de septiembre a diciembre.

La concentración de poder y el desmantelamiento de contrapesos institucionales han sido los principales saldos en materia política del primer año de gobierno de AMLO; de acuerdo con el analista José Antonio Crespo “para el resto del sexenio la ruta será regresar a los tiempos del presidencialismo priista”.

El desencanto por tener una alternancia en el poder ha ido en aumento, un país no se mantiene sólo de promesas y de conferencias matutinas; el tema de seguridad es fundamental para un Gobierno, así como la cuestión económica y por supuesto la educación; pero, al establecer recortes en rubros que impactan a la educación, sólo generará una sociedad menos preparada y capacitada para generar ingresos e impactar en el crecimiento económico, social, cultural y tecnológico del país.

López Obrador en lugar de invertir en proyectos de infraestructura y promover la apertura de mercados internacionales para nuestra economía, ha fortalecido sus acciones de gobierno en una dinámica de clientelismo con la entrega de apoyos directos, a través de programas sociales.

El descontento también ha crecido, ya que sólo se la pasa culpando a los expresidentes, principalmente a Vicente Fox y Felipe Calderón de la situación que se vive en el país; ha transcurrido ya un año desde que llegó al poder y no se han visto los cambios prometedores que se esperaban; la mayoría de los mexicanos percibe que ya es tiempo de que se ponga a trabajar y que realmente genere crecimiento para nuestro país.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) realizó un análisis sobre el primer año de gobierno de AMLO, en el cual indicó que existen más puntos negativos que buenas obras para el país. 

Con respecto a salvaguardar el Estado de Derecho, combate a la corrupción e impunidad, el Gobierno federal ha promovido y divulgado la aprobación de la Ley General de Austeridad Republicana, pero lo negativo y que no se dice, es que el presidente López Obrador fue quien nombró al fiscal general, lo cual no garantiza su independencia y autonomía al estar sujeto a las disposiciones que le ordene su “jefe” el presidente; además, se han dado nombramientos de funcionarios cercanos al presidente en organismos “autónomos” los cuales en la realidad dejarán de ser autónomos. 

Ha dejado mucho que desear la Cuarta Transformación, y en el caso de Ciudad Juárez, sólo se ha visto el recorte a programas federales como el Fortaseg, que impactará de manera negativa en el tema de seguridad.