Opinión

De política y cosas peores | Cachorros preferidos

Si los sonorenses le dan su voto a Morena el próximo gobernador de Sonora se llamará Andrés Manuel López Obrador

Armando Fuentes
Escritor

sábado, 24 octubre 2020 | 06:00

Ciudad de México.- En la reunión de señoras una le dijo a bocajarro a otra: "Quiero que sepas que antes de casarse contigo tu marido tuvo una relación conmigo". "No lo dudo -replicó la otra-. Varias veces me ha dicho que antes de conocerme hizo muchas pendejadas". Uglicio era muy feo. Manifestar tal cosa no es faltar a la caridad cristiana o a la buena educación: es lisa y llanamente decir una verdad. Su mujer comentó en la merienda de los jueves: "Todas las noches mi esposo se cubre el rostro con una máscara de lodo negro mezclado con arcilla morada y barro amarillento". Preguntó una de las señoras: "Y esa máscara ¿lo ayuda a verse mejor?". Replicó la esposa: "Sí. Mientras la tiene puesta".

Mis cuatro lectores conocen ya a Meñico Maldotado. Es un infeliz joven con quien natura se mostró avarienta al repartir entre la población masculina del planeta sus dones de entrepierna. Pese a tal minusvalía Maldotado contrajo matrimonio con una hermosa chica llamada Ciruleta, que algo sabía del mundo y de la vida. La noche de las bodas ella se presentó por primera vez al natural ante su anheloso maridito. Meñico la contempló arrobado. Echó mano a su cámara fotográfica -muchos en su lugar habrían echado mano a otras cosas- y le suplicó: "Permite, cielo mío, que te impresione una placa con el tomavistas. Quiero eternizar este inefable instante". Tomó la foto y luego procedió a despojarse de su ropa. Lo vio sin ella Ciruleta e igualmente requirió su cámara. Le preguntó con emoción Meñico: "¿También tú quieres eternizar este inefable instante?". "No -aclaró la desposada-. Quiero ver si es posible hacer una amplificación". Don Chinguetas y doña Macalota sostenían una de sus acostumbradas riñas conyugales. Ella le dijo a él en paroxismo de iracundia: "¡Haré algo que te pesará! ¡Te dejaré!". Replicó don Chinguetas: "Decídete. Una cosa o la otra". Si los sonorenses le dan su voto a Morena el próximo gobernador de Sonora se llamará Andrés Manuel López Obrador. En efecto, Alfonso Durazo, junto con Ebrard y López-Gatell, es uno de los cachorros preferidos de AMLO. Así las cosas, si el exsecretario de Seguridad sale de gobernador Sonora pasaría a ser feudo del presidente, con Durazo como su virrey, y los vastos recursos de la rica y progresista entidad quedarían a disposición del tabasqueño para lo que guste usted mandar. A fin de evitar que el Estado pase a ser ínsula de la 4T los partidos que contenderán contra el candidato de Morena (o sea de López Obrador) deberán designar candidatos atractivos para la ciudadanía, formar una sólida estructura electoral y hacer campañas intensas cerca de la gente. Eso fue lo que venció a Morena en las elecciones habidas en Coahuila e Hidalgo. Eso es lo que puede vencer en Sonora a Durazo (o sea a López Obrador). La mujer le dijo al juez de lo familiar: "Quiero divorciarme de mi esposo". "¿Por qué?" -quiso saber el juzgador. Respondió ella: "Sospecho que me engaña". Preguntó el letrado: "¿En qué funda usted esa sospecha?". Contestó la mujer: "Por principio de cuentas no creo que sea el padre de mi hijo". La linda chica invitó a Babalucas a visitarla en su departamento. Recibió al badulaque vestida sólo con un provocativo negligé, le ofreció una copa y se sirvió ella otra, puso música romántica y apagó la luz de modo que la sala quedó en una penumbra que a todo se prestaba. Aun así Babalucas no dio señales de hacer lo que su bella anfitriona esperaba que hiciera. A fin de incitarlo la muchacha se sentó junto al tontiloco y le musitó al oído: "¿Te gustaría ver la parte donde me operaron del apéndice?". "¡Oh no! -se alarmó Babalucas-. ¡Odio los hospitales!". FIN.