Opinión

¿Teoría conspirativa o hartazgo ciudadano?

El director de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez, dio a conocer la existencia de un supuesto grupo que conspira para derrocar a López Obrador

Alejandro Núñez
Catedrático

sábado, 13 junio 2020 | 07:21

El director de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez, dio a conocer la existencia de un supuesto grupo que conspira para derrocar a López Obrador.

La realidad que no entiende el presidente es que ya vivimos en los años 70, su administración parece tener similitud en las teorías de conspiración del expresidente Luis Echeverría. La historia nos recuerda lo que provocaron en ese entonces la teoría de conspiración, en donde el expresidente Echeverría ordenó desplegar a los halcones para reprimir una protesta de estudiantes.

El 2021 es un año crucial para redefinir el rumbo de nuestro país, ya que se renovará la Cámara de Diputados, gubernaturas y alcaldías. López Obrador utiliza esta estrategia para dividir a la población en medio del fallido gobierno que encabeza y que se le sale de las manos, ya que ha demostrado no poder dirigir y administrar nuestro país, aún y cuando en sus casi 12 años de campaña si propuso las soluciones a los problemas que en ese entonces sucedían, pero ahora que se encuentra en el poder no las lleva a cabo.

Es muy claro el mensaje que se deja ver entre líneas “el que no está conmigo, está contra mí”, ¡y eso cuando viene de un político es para alarmarse!

El hecho que no se esté de acuerdo en cómo se están tomando las decisiones para el bien de nuestro país, no quiere decir que se está en contra del presidente, simplemente que la población mexicana ya no es la misma de hace 50 años, acostumbrada a que el gobierno le prometiera y no le cumpliera.

¡AMLO como presidente quiere llevar a México en retroceso! En estos tiempos sería preciso poder aprovechar las energías limpias y por el contrario, López Obrador quiere excluirnos del progreso y desarrollo.

El hecho de que se pongan de acuerdo, si es que es así, empresarios y políticos para participar en las elecciones del 2021, no quiere decir que se trate de una conspiración como la plantea el presidente, simplemente se trata de un acuerdo electoral, mismo que López Obrador realizó con muchos políticos y empresarios dentro y fuera de Morena para poder ganar las elecciones en el 2018.

¿Ya no se acordará el presidente cuando se la pasaba criticando a las administraciones de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto? ¿O ahora resulta que criticar las acciones de su gobierno se convertirá en un delito? El sentir del pueblo mexicano paso de la esperanza que tanto ofrecía a la del hartazgo.

Es preciso recordar que el gobierno de México es una República democrática, representativa y federal, no es un gobierno autoritario, porque tal perece ser que es hacia dónde nos dirigimos al no tener libertad de expresión.

Las piezas políticas ya se empiezan a mover para el siguiente año, pero para nosotros los ciudadanos es una oportunidad para definir o redefinir el rumbo de nuestro país, del Estado de Chihuahua y en Ciudad Juárez. Nos encontramos a casi un año de las elecciones y los aspirantes para la gubernatura de nuestro estado también hacen de las suyas. Realmente necesitamos un cambio verdadero de nuestros gobernantes, no es posible que apenas inicien a dar soluciones a las problemáticas y promesas que hicieron durante su campaña en algunos casos y que apenas a partir de estos meses inicien los trabajos.

Como ciudadanos comprometidos por el bien de nuestro país, estado y ciudad no debemos permitir que se nos haga lo mismo que en la antigua Roma donde predominó el antiguo dicho “al pueblo pan y circo”, el cual hacía alusión a la distracción que llevaban a cabo los gobernantes de la época para entretener a la población desviando la atención de las gestiones fracasadas. Dicha estrategia se centra en utilizar programas de bienestar público y espectáculo para desviar la atención de los verdaderos problemas.

Lo anterior aplica para la teoría conspirativa que plantea el presidente de la República ante su fallida administración y gestión al frente del Ejecutivo federal; por desgracia y es preocupante, nos encontramos ante el inicio de una de las peores crisis económicas más devastadora y ante un problema de salud pública que se le ha salido de las manos al Gobierno federal.

En nuestra ciudad, también se empieza a visualizar el hartazgo por nuestros gobernantes, las figuras independientes han dejado mucho que desear en su gestión.

Necesitamos buenos gobernantes, tomando en cuenta que el éxito de un líder se mide en gran parte por la capacidad que tiene de reacción ante las situaciones críticas que se le presentan.