Opinión

Campaña con programas del bienestar

El actual candidato a la gubernatura de Chihuahua por Morena tiene abierta una carpeta de investigación a cargo de la Fiscalía General de la República por presuntos delitos electorales

Alejandro Núñez
Catedrático

sábado, 17 abril 2021 | 06:00

En las conferencias de prensa matutina, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador ha manifestado que existe una diferencia respecto a los mandatarios que le antecedieron: “No somos iguales, no usamos dinero público con fines electorales”. ¿Qué sucedió entonces en Chihuahua con Juan Carlos Loera?

El actual candidato a la gubernatura de Chihuahua por Morena tiene abierta una carpeta de investigación a cargo de la Fiscalía General de la República por presuntos delitos electorales. De acuerdo con la circular emitida por el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, el caso fue turnado a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales para que diera inicio a la investigación.

La denuncia asegura que Loera de la Rosa condicionó los programas del bienestar que tenía su disposición como delegado federal; dichos apoyos solo serían otorgados a quienes voten por él en las próximas elecciones. Dicha denuncia se hizo acompañar con videos y fotografías como evidencia. El actuar de Loera de la Rosa vulnera lo establecido en el numeral 134 párrafos séptimo y octavo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues dichos actos atentan contra la equidad en la contienda electoral.

Además de lo anterior demuestra que va en contra de lo que en discursos maneja Morena, que acabaría con la corrupción y desvío de recursos públicos.

En el resto del Estado y particularmente en nuestra ciudad, cuando dio inicio el proceso interno para elegir candidato a la gubernatura por Morena, sorpresivamente se llenaron las calles con espectaculares de Loera, según publicitando un libro que ni lo escribió él.

Loera de la Rosa utiliza un discurso que condena la descomposición que sufrió el medio político al simular acciones para obtener beneficios, utiliza una retórica que no es propia y ha presumido acciones de trabajo que están lejos de ser de él; ha dejado en claro que su mayor virtud es la utilización de los programas sociales en su beneficio. Cabe señalar que el exdelegado federal y actual candidato a la gubernatura del estado por Morena tiene más de seis denuncias en la Secretaría de la Función Pública por incurrir en nepotismo.

Lamentablemente siempre se ha creído que manejar o disponer de recursos públicos garantiza la continuidad en el gobierno. Cabe hacerse las siguientes interrogantes: ¿Los gobiernos prefieren incentivar el desarrollo o que la ciudadanía dependa de programas clientelares? ¿No es más factible incentivar la educación de la sociedad, que entregarles dinero directamente?

En Chihuahua se requieren gobernantes que realmente vean por su gente y su desarrollo, que cuenten con experiencia para salir adelante de la crisis en la que nos encontramos.

Juan Carlos Loera en su carrera política ha tenido varias denuncias de nepotismo al contratar familiares y conocidos en diferentes oficinas de gobierno haciendo un mal uso de la confianza que se le dio al ser designado como representante del presidente en el estado. La Secretaría de la Función Pública, lo investiga por nepotismo, debido a que una sobrina suya, Myrna Brighite de la Rosa, habría sido contratada en la delegación que él encabezó; además, dicha denuncia alcanza hasta a la subsecretaria del Bienestar, Adriana Montiel, pues la sobrina del ahora exdelegado trabajó en 2019 como su secretaria particular con un sueldo de 45 mil pesos mensuales, aun teniendo la licenciatura trunca. Tal parece que no es congruente con los principios anticorrupción que tanto enaltece el presidente de la República.

Por cierto, Loera de la Rosa no ha solicitado licencia para separarse de su cargo como diputado federal, ya que sabe perfectamente que perdería el fuero y sería perseguido judicialmente como cualquier otro ciudadano por los delitos cometidos.