Juárez

Rescatan a 206 migrantes hacinados

Los encuentran en condiciones inhumanas

Cortesía / Las personas aseguradas esperaron en la sombra para ser trasladadas
Cortesía / Una de las viviendas que sirvió de bodega
David Cruz / El Diario de Juárez / fueron Llevados al albergue a bordo de un camión de transporte público
Cortesía / Interior de uno de los sitios donde convivían los migrantes

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 10 junio 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— “Héctor” salió de Guatemala con la ilusión de encontrar en Estados Unidos una mejor vida para él y para su familia, pero nunca imaginó que la red de traficantes de personas que contactó para lograr el llamado “sueño americano” lo haría vivir un infierno en esta frontera. 

Durante un mes Héctor, cuyo nombre fue cambiado por motivos de seguridad, vivió hasta con 206 personas en un pequeño cuarto de madera de 5x5 metros cuadrados, en donde sólo comía cuatro tortillas al día, frecuentemente era amenazado para que no hablara y cuando tenía suerte podía dormir hincado. 

Héctor es uno de los más de 200 migrantes de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Ecuador, Brasil y México (Zacatecas y Veracruz), que fueron rescatados ayer en un cuarto y una casa de las colonias Ampliación Felipe Ángeles y Ampliación Fronteriza de Ciudad Juárez. 

“Sí nos daban de comer, pero no nos traían un plato, nos daban de comer dos tortillas como a las 2 de la tarde y nos traían dos más ya como a las 9:00 de la noche. El agua nos la vendían, una botellita de esas nos la cobraban a 20 pesos”, relató el centroamericano de 32 años de edad al señalar una botella de plástico vacía de 500 mililitros. 

Él vivía en Guatemala con sus padres, en donde aseguró que no hay trabajo, por lo que decidió viajar hacia Estados Unidos para mandarles dinero. El coyote que contrató le cobraría 95 mil quetzales (242 mil 772.48 pesos mexicanos), él solo consiguió 30 mil (76 mil 664.99 pesos) y el resto se lo daría al llegar al vecino país. 

“Pero nunca me imaginé lo que iba a vivir acá, si le dijeran a uno lo que va a sufrir no sale uno de su país”, confesó el centroamericano quien después de viajar por 15 días de Guatemala a Ciudad Juárez, permaneció en hacimiento 30 días más en esta frontera, en donde la temperatura llegó ayer hasta los 38 grados centígrados.

“Estábamos todos amontonados, como pollos”, aseguró otro de los migrantes rescatados ayer en la colonia Ampliación Felipe Ángeles. 

Con los ojos cristalinos al narrar lo que vivió durante el último mes de su vida, ante la presencia de elementos de las distintas autoridades y con la incertidumbre de no saber qué pasaría con ellos, Héctor afirmó lo que dijo su compañero. 

“Sí (estaban como pollos), cuando estaba lleno nos dormíamos uno parado tras otro, pero entraba gente y salía, y cuando se llevaban a gente podíamos dormir hincados… luego seguían metiendo más y más y ya no cabíamos”, recordó. 

Entre las 206 personas que fueron rescatadas ayer por los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), gracias a una llamada al número de Emergencias 911, se encontraban 11 menores de edad y 12 mujeres, entre ellas dos embarazadas, quienes llegaron a desmayarse debido a las altas temperaturas y la falta de agua y alimentos, aseguró. 

De acuerdo con la narración de Héctor, los coyotes nunca acudían al lugar en donde se encontraba el pequeño cuarto de madera, solamente mandaban a un encargado a llevarles la comida y venderles el agua, quien además los amenazaba para que no hablaran y fueran descubiertos por los vecinos con el ruido, por lo que tampoco podían salir a ninguna hora del día al patio del lugar. 

Tenían que pagar por regresar

Héctor quería regresarse a su país, pero no podía porque para ello le tenía que pagar a los coyotes 35 mil pesos, 20 mil pesos por su pago y 15 mil pesos más por el traslado, además de que al manifestar su interés de regresar tenían que pagar su comida en el cuarto en el que permanecían. 

“Uno viene para poder juntar para comprar un terrenito… en Guatemala no nos alcanza y hay que pagar renta, no nos alcanza, apenas hay para la comida”, aseguró con la voz entrecortada Juan Cruz Velázquez, de 28 años de edad, quien dejó en su país a su esposa y a sus cuatro hijos con la promesa de llegar a Estados Unidos para darles una vida mejor.

Jesús Alberto y Juan Tomas viajaron desde Nicaragua hasta Ciudad Juárez porque la mamá de Juan Tomás está enferma y Jesús Alberto se quedó sin trabajo.

“Veníamos sin dinero… no hay trabajo y pensamos en venirnos a trabajar”, dijo Jesús  Alberto mientras sus ojos se teñían de rojo y las lágrimas rodaban por su rostro al ver frustrado su sueño de llegar a Estados Unidos.

Al rescatarlos, elementos de la Secretaria de Seguridad Pública Municipal (SSPM) les repartieron agua y bebidas energizantes, bolis, cubrebocas y gel antibacterial. 

Dos paramédicos de Rescate Municipal revisaron a las dos mujeres embarazadas y a los menores de edad, entre quienes solamente encontraron estragos por la falta de alimentación e hidratación. 

“Son 206 personas en una condición infrahumana”, lamentó el titular de la SSPM, Raúl Ávila, quien destacó que las Bases de Operaciones Interinstitucionales trabajan para detener la trata de personas en Ciudad Juárez, integradas por Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional (GN), la Comisión Estatal de Seguridad, Fiscalía General del Estado (FGE), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Municipal.

De las 206 personas aseguradas, 12 fueron trasladas al gimnasio municipal “Kiki” Romero, dos mexicanas y 10 con documentación para permanecer en México, el resto se quedó en el Instituto Nacional de Migración (INM), donde se negaron a proporcionar mayor información sobre el destino final de los migrantes. 

El segundo resguardo de migrantes se llevó a cabo en una vivienda de la colonia Ampliación Fronteriza, gracias también a una llamada al 911.

“Esto inicia con un reporte por disparos de armas de fuego, las Bases de Operaciones Interinstitucionales y las corporaciones que a conforman llegamos al lugar buscando a las personas que hicieron estas detonaciones y se ubicó a un masculino, por señalamiento directo, y se mete a un domicilio en donde se encuentran a 58 personas que son rescatadas de manera humanitaria”, relató.

Más tarde se supo que eran 66 personas indocumentadas localizadas en el segundo grupo. Provenían de Honduras, Guatemala y Ecuador, pero en esta ocasión nunca acudió el personal del INM, por lo que ante la falta de respuesta de la autoridad migratoria federal responsable de la atención a los migrantes, estos fueron trasladados a bordo de un camión de transporte público y de una patrulla de la SSPM al “Kiki” Romero, donde al igual que el primer grupo que llegó a esas instalaciones, fueron recibidos por representantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. 

“Este fenómeno delictivo lastima las condiciones humanas de las personas, se encuentran en condiciones deplorables, hacinadas en espacios muy pequeños, deshidratándose por las temperaturas de la ciudad; en condiciones que de verdad dan lastima”, señaló Ávila. 

Hay 5 detenidos

En el sitio fueron detenidas cinco personas más que se encargaban de cuidar a los migrantes y darles alimento; las personas fueron identificadas como: Juan Manuel C. M. de 57 años; Lucía M. T. de 45; Yuliana Sarahi V. R. de 20; Alondra Magali C. M. de 24 y un adolescente, el cual fue puesto a disposición del Juez Cívico, agrega el comunicado.