Revelan las pésimas condiciones de centro de detención en El Paso

'Nunca antes en mi vida he sido testigo, he oído o he olido semejante degradación y trato inhumano de niños bajo custodia del Gobierno federal', dijo abogada

Reforma
viernes, 28 junio 2019 | 07:43

Los Ángeles— "Nunca antes en mi vida he sido testigo, he oído o he olido semejante degradación y trato inhumano de niños bajo custodia del Gobierno federal (de Estados Unidos)".
Las palabras pertenecen a la declaración jurada de la abogada neoyorquina Elora Mukherjee ante un juez sobre las condiciones que vio en un centro de detención de migrantes de Clint, un pueblo a las afueras de El Paso, Texas, entre el lunes 17 y el miércoles 19 de junio.
El fin de semana, Mukherjee y otros abogados del grupo que ha estado inspeccionando centros de detención de inmigrantes contaron los detalles de lo que habían visto a los medios estadounidenses.
Su relato ha conmocionado al país y ha cambiado el debate político en torno a la inmigración hasta el punto de que en 24 horas se aprobaron dos leyes distintas para destinar millones de dólares a mejorar los recursos en la frontera.
El miércoles por la noche, el testimonio de estos abogados dejó de ser material periodístico y se convirtió en una declaración jurada presentada ante un tribunal de California. Son casi 300 páginas de testimonios recogidos en tres centros de detención en Clint, Ursula y Weslaco, en Texas.
Primero, los abogados denuncian condiciones insalubres a través de los testimonios.
"Sólo nos hemos bañado una vez desde que llegamos (hace ocho días)", dice un menor detenido en Ursula.
"Cuando llegué estaba mojado y me metieron en una jaula sin darme ropa seca", dice otro.
"Me ducho cada cinco días. Ese día me dan un cepillo de dientes, pero sólo puedo usarlo en ese momento. Sólo puedo bañar al niño cuando me baño yo", dice una madre inmigrante.
Los inmigrantes también se quejan del frío, de la falta de sitio para dormir y de ropa limpia y del trato de los agentes. Hay varios testimonios de cómo entran en mitad de la madrugada para despertarlos a gritos.
En el centro de Weslaco un inmigrante dice que los agentes se enfadan si les piden cosas y una vez contestaron "no estás en tu país" y "aquí estás siendo castigado".
Varios denuncian que cruzaron preparados con bolsas de ropa, medicinas, pañales y leche en polvo para los niños, pero los agentes de fronteras les obligaron a tirar todo a la basura.
Una pediatra, la doctora Dolly Lucio Sevier, escribe un informe que las condiciones en las que están los menores se pueden comparar con centros de tortura. Esto es, temperaturas extremadamente bajas, las luces encendidas 24 horas al día, sin acceso adecuado a cuidados médicos, salubridad básica, agua o comida adecuada.
"Mi bebé tenía fiebre y yo había traído una medicina, pero el agente me hizo tirarla. Le expliqué que el bebé está enfermo, pero me hizo tirarla de todos modos. También me hizo tirar la ropa de mi bebé, el biberón, la leche en polvo, la comida de bebé y los pañales", señala otra madre.