Estado

Cinco meses de estragos por la pandemia

Crisis económica y de salud, protestas, saturación de hospitales y hasta la muerte del secretario de Salud, es lo que ha dejado el Covid-19 en la ciudad

Miguel Silva
El Diario

domingo, 23 agosto 2020 | 17:19

Juan Alanís/El Diario

Chihuahua— Se han cumplido cinco meses desde que la pandemia por Covid-19 comenzó a dejar sus efectos en la ciudad de Chihuahua, cuando el 21 de marzo se registró el primer caso positivo y desde entonces la situación se ha tornado caótica, desde pasar por las calles desiertas a finales de marzo, hasta el cierre definitivo de diversos establecimientos comerciales y cientos de personas que se quedaron sin trabajo.

Dentro de las víctimas mortales que ha dejado este virus, se encuentra Jesús Enrique Grajeda quien se desempeñaba como secretario de Salud, siendo el principal responsable de hacer frente a la crisis sanitaria y uno de las 181 personas que han fallecido en la ciudad.

El Covid-19 ha generado estragos en todos los sectores de la población y ha mostrado irregularidades en el manejo informativo por parte de las autoridades sanitarias, que en algún momento llegaron a mostrar dos listados de casos contagiados y de pronto se unificaron en uno mismo, lo que hizo que la cifra de contagios se disparara notablemente a mediados de junio.

A inicios de la pandemia, la población afrontó una situación atípica difícil de asimilar cuando las autoridades pidieron el confinamiento en el hogar por un mes y luego se extendió hasta tres meses, suspendiendo las clases presenciales en todos los niveles educativos, lo que significó un reto para los alumnos, maestros y padres de familia.

Luego de dos meses de confinamiento, a partir de mayo la población comenzó a salir de sus casas, la movilidad que había descendió a niveles del 18 por ciento en abril, comenzó a elevarse hasta alcanzar un cien por ciento como la tenemos en estos momentos.

Las restricciones a los diversos giros comerciales han provocado una profunda crisis económica, muchas pequeñas y medianas empresas se vieron obligadas a cerrar de forma definitiva ante la falta de ingresos y con esto, cientos de personas se quedaron sin empleo y hasta el momento la economía no se ha logrado reactivar en su totalidad.

Una vez que concluyó la jornada nacional de sana distancia, a partir del primero de junio inició el esquema de semaforización, mismo que ha sido objeto de polémicas y disputas entre los gobernadores y la federación.

La ciudad de Chihuahua inició en fase roja y únicamente duró dos semanas bajo esas condiciones, pues a partir del 15 de junio se activó la fase naranja en la que nos encontramos hasta el momento y que permitió una mayor apertura de establecimientos comerciales, centros de trabajo, restaurantes, bares y otras áreas de esparcimiento.

A nivel de los servicios de salud, se enfrentó una crisis provocada por la ausencia de más de 2,100 trabajadores que, por alguna condición médica tuvieron que resguardarse en casa, al ser considerados como población en riesgo, al personal que siguió en funciones en áreas Covid, se les ofreció un bono por parte del gobierno estatal, mismo que según denuncian, no se entregó a la totalidad del personal y sólo tuvo vigencia de tres meses -abril, mayo y junio- y tras haber sido retirado, se han presentado una serie de protestas de los trabajadores de la salud que exponen su vida.

Los números que ha dejado la pandemia son de 2,666 personas contagiadas, de acuerdo con el último reporte epidemiológico y de estas, 181 han perdido la vida, la mayoría de estas se encontraban internadas en el Hospital Morelos del IMSS, que, debido al tamaño de su derechohabiencia, es el sistema de salud que más pacientes Covid atiende.

La ciudad ha tenido que soportar la saturación de hospitales privados como el Ángeles, así como el Hospital Central Universitario, mismo que llegó al cien por ciento de su capacidad hace apenas dos semanas.

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