Camilo afrontó tranquilo y solitario la última etapa de su vida

El español llevaba una vida casera leyendo y sobre todo pintando, una de las cosas que lo hacían muy feliz

El Diario de Juárez
domingo, 08 septiembre 2019 | 11:54
Tomada de Internet |

Madrid— Camilo Sesto murió el día de ayer a la edad de 72 de años. El cantante, actor y compositor vivía alejado de la vida pública, desde que decidiese retirarse al llegar a los 70 y ser simplemente Camilo Blanes Cortés (Alcoy, Alicante, 1946). Tras casi tres años ajeno por completo a los focos y los escenarios y ahora con su fallecimiento, Camilo siempre ha sido y será Sesto. 

Uno de los cantantes más importantes de la historia de la música en español. Un icono que nunca paró del todo. 

Elogios que se corresponden con las cifras de su carrera; 40 discos publicados, medio centenar de números uno en distintos países y más de 70 millones de copias vendidas le avalan como uno de los más grandes artistas españoles de siempre. Los últimos años el cantante la pasó llenos de dificultades especialmente en el terreno de la salud. 

Tras superar con éxito un trasplante de hígado en 2001, pasó tres años sufriendo fuertes dolores en un pie después de rompérselo en 2013. Tras pasar varias veces por el quirófano, se sometió a una última operación y con mucha rehabilitación consiguió dejar atrás la lesión. 

En aquel momento el cambio en su cara tras someterse a cirugía plástica también le acarreó muchas críticas, aunque él simplemente respondió: “Esas son cosas frívolas al lado de todo lo que he hecho en mi vida, escrito, compuesto, producido y cantado a los largo de tantos años”.

El español llevaba una vida casera leyendo y sobre todo pintando, una de las cosas que lo hacían muy feliz. Pero la mayor protagonista en su vida fue la soledad, que en su caso fue buscada y que según quienes lo conocían, no le causaba ninguna infelicidad. 

Su hijo Camilín, fruto de su relación con la mexicana Lourdes Ornelas, es hoy Camilo Blanes Jr., un artista de 35 años que en su cuenta de Twitter proclama orgulloso que es el hijo de Camilo Sesto. Con él mantenía una relación muy estrecha, no así con la madre. Siempre vivió como quizo, sin tener en cuenta los comentarios sobre su ambigüedad sexual.

Con quién sí mantenía una estrecha relación era con sus amigos de toda la vida, como Angela Carrasco, su compañera en Jesucristo Superstar, la ópera rock que protagonizó en 1975 y que le brindó uno de sus mayores éxitos.

En su tierra, Camilo Sesto sigue siendo profeta. Hace tres años fue nombrado hijo predilecto de Alcoy coincidiendo con su 70 cumpleaños, y desde junio de 2018 también cuenta con una avenida con su nombre en la localidad alicantina que le vio nacer.