El Paso

Fallece párroco de El Paso por Covid-19

El reverendo Garayoa fue un ferviente humanitario que ayudó a los pobres de todo el mundo a lo largo de su ministerio sacerdotal, declaró la diócesis

Cortesía

Ivanna Leos
El Diario de El Paso

miércoles, 25 noviembre 2020 | 12:39

El Paso.- La Diócesis de El Paso anunció hace unos momentos la muerte del reverendo José Luis Garayoa, pastor de la parroquia Little Flower en el Mission Valley de El Paso, y quien falleció por complicaciones debido al Covid-19, según se informó. 

De acuerdo con la diócesis, el reverendo Garayoa era originario de España y era miembro de la Orden de los Agustinos Recoletos. Fue ordenado sacerdote en julio de 1976 y sirvió a varias diócesis en todo el mundo, incluidos años de trabajo misionero en Sierra Leona, África y más recientemente en la Diócesis de Las Cruces y la Diócesis de El Paso.

“En 2018, el obispo Mark Seitz lo nombró Pastor en su mayor asignación reciente en Little Flower. El reverendo Garayoa fue un ferviente creyente y humanitario que ayudó a los pobres de todo el mundo a lo largo de su ministerio sacerdotal”, declaró la diócesis. 

Garayoa, a quien le diagnosticaron Covid-19 hace aproximadamente una semana, falleció en una casa comunitaria ubicada cerca de la parroquia del Ángel de la Guarda el pasado martes 24 de noviembre de 2020.

Actualmente, la casa comunitaria alberga a otros dos sacerdotes de la Orden de Agustinos Recoletos que también han sido diagnosticados de Covid-19, uno de los cuales se encuentra asintomático y el otro actualmente se encuentra estable, informaron.

“Tuve la oportunidad de celebrar la misa en la parroquia Little Flower este último fin de semana mientras el reverendo José Luis Garayoa se estaba recuperando de Covid. Cuando visito una parroquia, siempre puedo tener una idea muy rápida de cómo la comunidad parroquial siente por su párroco”, dijo el obispo Mark Seitz

“Al visitar Little Flower, inmediatamente pude ver que esta familia parroquial pertenecía a su “Padre”. Les encantaba ser suyos, aunque a veces, como cualquier padre, los incomodaba o les ponía de los nervios.  En mi reciente visita a su parroquia, uno de los muchos feligreses comprometidos tuvo una muy buena analogía al describir al párroco José Luis. Este feligrés dijo que había notado que diferentes sacerdotes reflejan diferentes aspectos de la personalidad de Garayoa” agregó. 

El obispo agrego que Garayoa tenía una “personalidad poderosa” y que “la fuerza de su carácter hizo que el resto de las personas en una habitación orbitaran a su alrededor:

“José Luis Garayoa nunca será reemplazado, pero confiaremos en el Señor que lo hizo y tan claramente se reveló a través de él, para cuidar de Su fiel servidor y de la familia desamparada que deja atrás”, finalizó