Exigen prohibir otra vez armas de asalto

Medida extrema fue aplicada diez años por Clinton en 1994 y costó votos a demócratas

Roberto Carrillo
El Diario de El Paso
lunes, 12 agosto 2019 | 06:00

Los recientes tiroteos masivos mortales –en El Paso y Dayton, Ohio– han reavivado la polémica sobre la implementación de una nuevo veto a las armas automáticas, tal y como el presidente Bill Clinton estableció en 1994.

Aunque la medida tuvo una duración de sólo 10 años, y según estudios sus efectos no fueron los esperados, la actual presión política ha tomado un nuevo impulso en el interior del partido demócrata.

Tras un fin de semana sangriento que dejó más de 30 muertos, el ex vicepresidente Joe Biden, aspirante presidencial, se unió a exigir que se reinstale la prohibición, que en su momento fue polémica. 

“La prohibición de 1994 de armas de asalto y cartuchos de alta velocidad funcionó.  Y si soy electo presidente voy a pasarla otra vez: y esta vez más fuerte”, escribió Biden en un artículo de opinión en The New York Times.

“Tenemos que quitar de las calles esas armas de guerra”, recalcó Biden.

El ex representante federal demócrata Beto O’Rourke, precandidato a la presidencia del país, unió su voz a la de un gran número de sus partidarios que buscan la implementación de un programa avocado a expedir licencias a nivel nacional para la compra y uso de armas.

“Los estados que requieren una licencia de armas, y que exigen una revisión universal de antecedentes, o que están deteniendo la venta de armas de asalto están salvando vidas”, dijo el paseño O’Rourke.
 Después de mostrarse en contra de las actuales políticas de venta de armas, O’Rourke señaló que “tiene mucho sentido el adoptar este tipo de soluciones a nivel nacional”.

El político paseño interrumpió su gira de trabajo en diferentes puntos del país, donde hace campaña como precandidato demócrata a la presidencia, esto debido a los trágicos acontecimientos que cobraron 22 vidas en una tienda Walmart de su ciudad natal.

La voz de O’Rourke se ha unido a las los senadores Elizabeth Warren (Massachusetts), Cory Booker (New Jersey), y del alcalde Pate Buttigieg de Sound Bend, Indiana.

El Departamento de Policía de El Paso reveló el afidávit del arresto del sospechoso de cometer el crimen. En el documento legal se establece que el detenido dijo ser “el tirador” al momento de su aprehensión, y que su objetivo eran disparar a “mexicanos” con una arma AK-47.

O’Rourke manifestó su ideal de terminar con el problema no solamente realizando chequeos universales, poniendo banderas rojas de alerta en individuos de alto riesgo, y cerrando los resquicios que tiene la ley ante la venta de armas de asalto.

“Nosotros podemos terminar con esta epidemia de violencia con armas de fuego que hasta el momento ha reclamado más de 40 mil vidas este año, esto está pasando cada día, en casi cualquier comunidad”, afirmó O’Rourke sobre los tiroteos.

“He escuchado a mis compatriotas americanos, a mis coterráneos texanos, a mis paisanos de El Paso. Esto hace sentido. Esto salvará vidas”, reiteró O’Rourke.

Al momento en que se le cuestionó sobre las críticas que señalan que las licencias para portar armas no han detenido los tiroteos masivos, ya que criminales pueden conseguir armamento de forma ilegal, el político paseño reviró.

“¿Entonces porqué aprobar leyes y porqué ser un país de leyes? Creo que aprobamos esas leyes que sabemos que van a mejorar nuestras vidas, que salvarán vidas, que protegerán a nuestros compatriotas americanos”, dijo el precandidato demócrata.

“Y después de aprobar dichas leyes debemos de aplicarlas vigorosamente. Si yo fuera presidente lo haría”, sostuvo.

Prohibición Federal

Después de que el Congreso aprobó la Prohibición Federal de Armas de Asalto, y de una cerrada votación de 52 a favor por 48 en el Senado, el presidente Bill Clinton firmó la ley el 13 de septiembre de 1994.

Esta ley que tuvo una duración de 10 años incluía la prohibición relativa a la fabricación de algunas armas semiautomáticas que se definían como armas de asalto, así como de cargadores denominados como de “alta capacidad”.

Esta prohibición solamente se limitaba a las armas que serían fabricadas a partir de la fecha de entrada en vigor de la ley, y expiró como estaba contemplado 10 años después, en el 2004.

Diversos estudios corroboraron el hecho de que la violencia causada por armas de fuego no decreció, pero si disminuyó el número de tiroteos masivos.

A pesar de los resultados de esta prohibición, el costo político en las urnas para el Partido Demócrata fue palpable, ya que el demócrata Bill Clinton fue sucedido en la presidencia por el republicano George W. Bush. 

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