Deportes

Tercer tiempo: La cosa sigue grave… hasta Lezcano falló

El partido sirvió para que Alfonso Sosa se diera cuenta en directo de lo que es el paquete que decidió dirigir

Tomada de internet

Luis Miguel Rodríguez Cruz

sábado, 20 marzo 2021 | 06:16

El partido sirvió para que Alfonso Sosa se diera cuenta en directo de lo que es el paquete que decidió dirigir. Bravos es un equipo que provoca un quebradero de cabezas a todo aquel que los ve: desde aficionados, prensa, hasta a sus propios entrenadores. Aquí cayeron las cabezas de Caballero y Tena. Sosa tiene un arduo trabajo por hacer. Pero la cosa, siento yo, no es ya exclusiva de los entrenadores, por supuesto que no: también los jugadores (todo el plantel) tienen una alta dosis de culpabilidad. El penal fallado por Lezcano es lamentable ¿para qué se detiene cuando ya va enfilado? ¿acaso no tiene decisión? Cuando un futbolista se detiene al ir enfilado a tirar un penal es porque no tiene decisión. Lezcano no tenía decisión, pues esperó la buena de Dios y que al detenerse el arquero le mostrara hacia qué lado se lanzaría.  

Si Lezcano falla entonces la cosa ya está peor de lo que imaginábamos. El mejor futbolista de Bravos ayer falló cuando era imperdonable fallar. El primer tiempo de Bravos fue igual o peor que la actuación ante Rayados en Juárez, donde Necaxa mereció por lo menos 2 goles en esos primeros 45 minutos. En ese primer tiempo Bravos le enseñó todas sus carencias a su nuevo entrenador que de inmediato puso cartas en el asunto: tres cambios para el segundo tiempo y su equipo mejoró… o bueno… ya no se vio tan mal como en el resto de sus partidos anteriores. Claro que Bravos lo pudo ganar, pero en el trámite en general no habría sido justa esa hipotética victoria. Si ese penal se hubiera concretado tal vez Necaxa se habría derrumbado y no habría logrado su gol. Todavía hay mucho, demasiado por mejorar y hacer con este equipo que necesita también una buena terapia psicológica, de esas donde el profesional de la mente te regresa la confianza en ti mismo. 

El partido terminó desmoronado porque Necaxa bajó la marcha y porque Bravos presentó un poco de dignidad que al final se fue por el drenaje tras el penal desperdiciado por Lezcano. Y claro, al final hubo que pagar una penitencia: gol en el descuento de Necaxa que pulverizó a toda ciudad Juárez. Es frustrante porque terminó siendo lo mismo, lo de siempre, donde Bravos deja ir puntos y sigue sin demostrar capacidad para ganar. Aquella gran victoria ante Chivas en Guadalajara ya queda muy, pero muy lejos. Lo único decente que Juárez ha realizado en el presente torneo.