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Olvídate de probar perfumes o cosméticos, eso quedó en el pasado

El coronavirus ha cambiado todo, de seguir la tendencia en europa, ya no se podrán cambiar artículos adquiridos y tanto empleados como clientes deberán traer siempre cubrebocas y guantes

Agencia Reforma

miércoles, 10 junio 2020 | 10:24

¿Cómo vamos a comprar en el futuro?

Ciudad de México— Pues en Europa ya han empezado a abrir varias tiendas de firmas de lujo como Louis Vuitton, Chanel, Prada y Gucci. La modalidad es que solo pueden tener un aforo máximo de treinta por ciento de ocupación para lo cual ya se ha implementado un sistema de citas para evitar la cercanía. Muchos de estos espacios han marcado caminos claros para la entrada y salida, valiéndose de señalizaciones muy visibles y en varios idiomas. Todas las boutiques deben haber sido previamente desinfectadas antes de abrir y todos, tanto los clientes como los empleados deben usar usar mascarillas, guantes y además deben aplicarse gel con alcohol.

Algunos probadores siguen cerrados y los que no, deben desinfectarse después de cada uso. Así pasa también con los productos que se venden, los cuales, después de ser tocados por las personas interesadas se ponen en resguardo de 24 a 48 horas para evitar cualquier contagio.

Muchas firmas además están limpiando todas las superficies de las tiendas cada dos horas con desinfectantes potentes para mayor seguridad. Para accesorios, muchas veces, se utilizan bandejas para colocar allí la joyería y así evitar el contacto entre las personas. Todavía no es posible probar los productos de belleza, solamente los perfumes y estos deben de ser rociados simplemente en los papelitos de muestra.

Algunas cajas están protegidas con vidrios y se recomienda al cliente pagar con tarjetas de crédito. Las bolsas no se entregan directamente al cliente sino que él las toma.

Pues suena complicado, pero poco a poco, empiezan a verse clientes dispuestos a darse un gusto después del confinamiento al que se han visto sometidos.

Apuestan por los mallones

Cómodos, desenfadados y flexibles pero también peligrosos, las mallas o mallones han tenido un aumento en sus ventas durante esta pandemia, cosa lógica, ya que al estar confinados en casa, se busca el mayor confort.

Así, según la plataforma de rastreo de búsquedas Lyst, la adquisición de estos elementos se ha elevado a casi el 20 por ciento en los últimos meses, desde el inicio del Covid-19. Por lo que no es de extrañar que firmas como Lululemon, Nike, Adidas, Calzedonia y Sweaty Betty han revelado una alza en sus ventas hasta en un 50 por ciento.

Se espera entonces, según la empresa WGSN, un despegue en las compras de estas prendas cómodas y funcionales que ofrecen seguridad y confianza, pero que son muchas más relajadas que en el pasado. A este fenómeno han contribuido muchas influencers, las cuales las lucen en sus redes con todas las combinaciones posibles, desde blusas de coctel, bolsas de diseñador o accesorios de gran lujo.

La periodicidad en las revistas

Pues con esta pandemia hemos visto reducirse drásticamente el número de ediciones anuales de las principales publicaciones fashion del planeta, las cuales ya de por sí estaban pasando por una crisis de anunciantes. De esta manera, según un artículo de la revista Business of Fashion, algunas han empezado a realizar ediciones bimensuales con el objeto de soportar estos tiempos de crisis.

Entonces, publicaciones como Vanity Fair y Cosmpolitan publicarán un ejemplar para julio y agosto, mientras que Elle, Harper's Bazaar y Marie Claire en Estados Unidos lo harán con un único tomo para los meses de verano.

Y muchos otros medios independientes como Paper han cancelado su edición impresa temporalmente. El peor escenario es que sólo se edite un mes para las temporadas de Primavera-Verano y otro para Otoño-Invierno.

En este reportaje, también se explica que los efectos de cómo funcionará realmente el calendario de la revistas tardará en saberse después de varios meses y dependiendo del daño que sufra la economía global, aunque este futuro no se pinte muy halagador.

Y en México

La mayoría de los diseñadores se encuentran en un paro parcial, habiendo algunos que se han dedicado a fabricar mascarillas o cubrebocas de distintas maneras para mantener ocupado a su taller, y hay otros que se las han ingeniado para realizar citas en los talleres o en las casas de sus clientas. Claro, guardando las medidas de higiene recomendadas por las autoridades de salud.

Muchos otros se han volcado a actualizar y modernizar sus páginas de e-commerce y mejorar el tiempo de las entregas para lograr captar a este mercado que hoy crece a pasos agigantados, cosa que ya era necesaria por cierto.

Mientras otros han recurrido a plataformas nacionales e internacionales para vender.

Ellos se mantienen presentes en sus redes sociales mandando mensajes positivos, consejos para soportar la rutina y algunos iniciando o buscando ayuda para causas solidarias con el objeto de ayudar a la sociedad.

Y es que parte de este negocio consiste en adaptarse a los cambios sociales y culturales.

Así que hoy por hoy existe un gran reto para apoyar en la moda nacional.