Video: Steven y su madre entre el llanto suplican a la Guardia que no los detengan

El niño de cinco años de edad, de origen hondureño, quedó a unos pasos de lograr su ilusión, llegar a Estados Unidos

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
jueves, 18 julio 2019 | 12:11

Ciudad Juárez— Entre lágrimas y suplicando que no se lo llevaran, Steven de cinco años fue detenido y trasladado esta mañana al Instituto Nacional de Migración (Inami), junto a su mamá, después de haber sido detenida por la Guardia Nacional mientras intentaban cruzar a Estados Unidos.

Los dos migrantes de origen hondureño llegaron hasta el río Bravo, a unos 600 metros al poniente del Puente Internacional Paso del Norte–Santa Fe, junto a un grupo de unos 10 migrantes centroamericanos.

El arribo del grupo coincidió con la llegada de algunos brasileños que venían caminando junto al muro fronterizo, por lo que los centroamericanos aprovecharon la distracción y la lejanía de la Guardia Nacional para cruzar, pero Dilcia y Steven no alcanzaron a llegar.

Al tratar de bajar el bordo corriendo de la mano de su madre, el pequeño migrante perdió uno de sus tenis y luego cayó sobre la tierra y se raspó un cachete, por lo que comenzó a llorar y alcanzaron a ser detenidos por la Guardia Nacional.

Al ver que el niño lloraba pidiendo su tenis, los militares y la Policía Municipal comenzaron a buscarlo, hasta que una agente lo encontró y una militar se lo puso.

“¡Mamá!”, gritaba llorando el niño asustado y abrazando a su mamá de la cintura, quien dijo que tenían aproximadamente dos meses de haber salido de su país, y que en el camino se unieron al grupo con el que llegaron hasta el río internacional.

“¿No me pueden dejar juntar con ellos?”, preguntaba Dilcia viendo cómo sus paisanos eran detenidos por la Patrulla Fronteriza a unos 100 metros frente a ella, mientras trataba de consolar a su hijo.

Uno de los militares trató de calmar al niño al curarle el raspón en el cachete, mientras el niño gritaba que ya no le dolía y su madre confesó que lloraba porque le daban miedo los policías.

De acuerdo con la migrante hondureña, estuvo varios días en Ciudad Juárez, hasta que hoy intentó cruzar a Estados Unidos sin saber que se encontrarían con la Guardia Nacional para impedir que los migrantes crucen a Estados Unidos.

Finalmente, un agente del Instituto Nacional de Migración llegó hasta el bordo del río para trasladarlos hasta la estación migratoria, mientras el pequeño Steven lloraba para que no se lo llevaran.

Según datos de la Patrulla Fronteriza, durante junio ingresaron en promedio 629 personas al día por el sector El Paso, la mitad de los migrantes que se internaban en el país de Donald Trump antes del despliegue de la Guardia Nacional en los límites de la frontera.