Juárez

Tienen un ‘angelito en las estrellas’

Mujeres que perdieron a sus bebés antes de que nacieran narran la poca empatía al atravesar por un duelo gestacional

Omar Morales / El Diario de Juárez / Anabel Fierro, una de las integrantes
Omar Morales / El Diario de Juárez / La organización ‘Mi Angelito Estrella’ apoya a madres que perdieron a sus hijos antes de nacer
Omar Morales / El Diario de Juárez / Paola Benítez, sicóloga de la agrupación

Alejandro Vargas
El Diario de Juárez

lunes, 01 febrero 2021 | 13:22

El fallecimiento de un hijo en la etapa gestacional deja en la madre una pérdida difícil de superar. Momentos, dicen quienes aportaron sus testimonios, que agudizan el dolor al recordar la ausencia de empatía del personal médico y de enfermería, principalmente en las instituciones de salud pública. 

Anabel Fierro, de 33 años, accedió a compartir su vivencia al considerar que muchas mujeres han enfrentado situaciones similares y cayeron en depresión sin atender su salud mental.

“No se le escucha el latido”, recuerda que le dijeron durante la valoración médica y aunque ella sintió que moría no se trataba de su corazón, sino el de su bebé que falleció cuando aún estaba dentro de su vientre.

Su pesadilla todavía no terminaba, narra. En el hospital le practicaron un legrado por lo que fue necesario anestesiarla; al despertar en la sala de maternidad por el llanto de un recién nacido sufrió un shock. “Jamás lo podré olvidar”.

Había perdido la ilusión de ser mamá y aún adolorida fue colocada entre las mujeres que recién habían parido por lo que, entre lágrimas, soportó las escenas de verlas abrazando a sus recién nacidos. “Quería salir corriendo de ahí”, recuerda.

Para el ginecólogo y obstetra Rubén Meza, hechos como éste llegan a ser repetitivos: según su experiencia, en dos de cada 100 urgencias de embarazos de alto riesgo el producto pierde la vida.

“En los hospitales se requiere un protocolo de duelo perinatal”, afirma el especialista al explicar que son varios factores los que se entremezclan en la pérdida de un bebé en el transcurso de la gestación.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, durante 2020 sólo en Juárez fueron realizadas mil 225 atenciones de este tipo y que están consideradas una de las principales causas de auxilio en sanatorios públicos.

En el 2019 hubo mil 652 servicios por complicaciones, en el 2018 fueron atendidas 3 mil 434 mujeres, en el 2017 fueron 3 mil 737 y en 2016 registraron mil 888 urgencias de embarazos de alto riesgo, según la dependencia.

El doctor Arturo Trejo explica que enfermedades como la diabetes gestacional, hipertensión y obesidad, entre otras, son indicios de riesgo que se deben tratar y llevar un estricto control prenatal.

‘Me dijeron que era normal… y no’

“En mis consultas todo iba normal, bien, pero a los tres meses me empecé a sentir mal. Fui a un doctor y me dijo que no se escuchaba el corazoncito del bebé pero que era normal… y no”, cuenta Anabel Fierro.

Salió del consultorio y frente a éste se encontraba otra clínica a donde acudió por otro pronóstico, y como esperaba, no fue nada alentador. De inmediato le preguntaron si llegó sola o acompañada.

“Cuando entró mi pareja le dijeron que no había nada qué hacer, que no se escuchaba el latido y que tenían que hacerme un legrado de emergencia, pero entré en duda y decidí esperar”, detalla.

Tal decisión provocó que después sufriera una hemorragia, por lo que la llevaron al Femap, donde le practicaron la intervención quirúrgica.

“Estaba rodeada de sangre. Cuando desperté escuché el llanto de un bebé y es algo que nunca se me va a olvidar. Yo no tenía nada en los brazos… pero las demás mamás sí”, comparte en entrevista.

Para ella, perder a su bebé ha sido muy difícil, al grado de caer en depresión, como ocurrió también con Gabriela Ramírez, de 33 años, quien de igual forma tuvo que atravesar por un duelo gestacional. 

Todavía con buen augurio de su preñez de nueve meses, cruzó para dar a luz en El Paso, Texas, donde se internó en un hospital. 

“Me dieron los dolores de parto y fuimos. Me revisaron y al no escuchar los latidos la enfermera le habló a más personal hasta que me dijeron que lo lamentaban mucho. Yo me quedé en shock”, dice.

Recuerda que su hermana, quien aún desconocía la situación por la que estaba atravesando, llegó y le tocó el estómago preguntando “¿ya vas a nacer?”, lo cual finalmente le despertó su dolor. 

“Empecé a llorar, y me vine para Juárez porque allá tenía que esperar hasta que naciera por parto natural y por mi dolor me vine para acá a que me hicieran cesárea”, explica.

Tanto Anabel como Gabriela tuvieron luego que deshacerse no sólo de la idea de ser madres, sino también de los artículos que sus seres queridos ya habían regalado a sus hijos.

Hechos como éstos son detonantes del referido trastorno del estado de ánimo, cuyos síntomas se componen por la culpa, tristeza, ira, alteraciones de sueño, ansiedad y un sentimiento de soledad, explican ahora que han analizado sus emociones.

Ambas mujeres lograron recuperarse a través de la organización Mi Angelito Estrella, que se ocupa de apoyar a pacientes que enfrentan, principalmente, procesos de pérdida en esa etapa de maternidad.

La psicóloga Paola Benítez, de 36 años, pasó por una situación igual, lo que detonó el deseo de acoger a quienes atravesaron lo mismo para mitigarles el dolor producido por esta pérdida.  

“Se rompen, se caen todas estas esperanzas y la mujer entra en duelo, en estrés postraumático por todo lo que viven, y hago una petición para que haya más empatía de parte del área médica”, manifiesta.

Afirma que comentarios como “era sólo una bolita de carne” están lejos de ser un consuelo, puesto que para quien lo experimenta se trataba de su descendiente.

“Para nosotros no es un pedazo de carne, es nuestro bebé. A estas mujeres muchas veces no les entregan los cuerpos de sus bebés y no pueden siquiera despedirse de ellos”, afirma la profesional.

Refiere que su número 656-322-4247 está a disposición de aquellas “mamitas” que estén lidiando por este contexto, para acercarlas a varias herramientas mentales que trabajan de manera grupal.

“Necesitamos legislación, a los políticos, pero hasta ahorita no es un caso que les interese. Queremos que volteen a ver que no hay leyes que nos protejan a nosotras y a estos bebés”, indica.

Destaca que –al no ser una asociación civil– no cuentan con los recursos suficientes para tener unas oficinas propias que les permitan potencializar estos apoyos para todas las mujeres que los requieren.

En ese contexto, la fundadora y directora de esta red de asistencia social solicita a quienes puedan y sean empáticos con la causa que se contacten a su línea o por Facebook para impulsar el proyecto.

El ginecólogo Rubén Meza asegura que es de suma importancia que este tema sea aún más visibilizado, puesto que se trata de una realidad de muchas.

Por ello, a la par de visibilizar y urgir por atención al duelo gestacional, los médicos recomiendan a las mujeres un estricto cuidado prenatal para prevenir irregularidades y evitar que “haya más angelitos en las estrellas”. (Alejandro Vargas / El Diario)