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'Mi hijo nunca sacó un arma para que me lo mataran así'

Madre de paseño atacado por guardia nacional pedirá ayuda al Consulado de EU

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El Diario de Juárez

jueves, 25 noviembre 2021 | 12:16

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | ‘Ser fuerte y débil a la vez es llorar por no tenerte y sonreír al recordarte’, se lee en la playera de Karla Sáenz Reyes Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Una ‘célula mixta’, integrada por los tres niveles de gobierno, se detuvo a unos metros de la casa donde se llevaba a cabo la velación del cuerpo de Juan Carlos Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Flores y fotos en memoria de la víctima Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | La mujer con una foto para recordar a ‘su Banano’, como le solía llamar Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Los restos son velados en la casa materna

Ciudad Juárez.— Junto al ataúd de su hijo, asesinado la noche del viernes por un elemento de la Guardia Nacional (GN), Karla Sáenz Reyes aseguró ayer que pedirá el apoyo del Gobierno de Estados Unidos y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para lograr que se haga justicia.

“Yo nomás acabando con esto, de sepultar a mi hijo, me voy a mover a donde me tenga que mover, me tenga que dirigir a donde me tenga que dirigir, porque yo quiero que se haga justicia y que quede claro que mi hijo nunca detonó ninguna arma, nunca sacó un arma, para que me lo mataran así”, reclamó la juarense quien la noche del viernes perdió al tercero de sus seis hijos. 

Juan Carlos, “mi Juan”, “mi Banano”, como le decía ella de cariño, era de origen estadounidense, y fue asesinado la noche del 19 de noviembre en las calles Francisco Villa y Tlaxcala, en el Centro de Ciudad Juárez, luego al ingresar a México por el puente internacional Paso del Norte-Santa Fe, presuntamente con dos armas de fuego calibre 9 milímetros. 

Aunque el argumento del agente de la GN para dispararle fue que lo amenazó con una de las armas que portaba, agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) le dijeron a Karla que su hijo traía las presuntas armas dentro de su estuche. Y en las cámaras de seguridad analizadas se observa que nunca accionó ningún arma, informó la mañana del lunes el fiscal en el Distrito Zona Norte, Manuel Carrasco Chacón. 

“Yo quiero ver los videos en donde se ve que mi hijo nunca sacó ninguna arma, nunca detonó ningún arma, yo quiero que se muestren”, pidió la madre quien trata de explicar a su hija menor, quien todavía no cumple los dos años de edad, que Juan está dentro de un ataúd porque está dormido. 

“Ser fuerte y débil a la vez es llorar por no tenerte y sonreír al recordarte”, se leía en la parte trasera de la playera blanca que portaba ayer, con la fotografía de su hijo”, a quien le dio vida el 11 de julio de 2003, en El Paso. 

A más de 24 horas de velarlo en la sala de su casa, y antes de que su ataúd color beige fuera trasladado a la vivienda de su padre, Karla aseguró que va a solicitar el apoyo del gobierno de Estados Unidos, el cual informó el martes a El Diario que ya monitorea de cerca la investigación. 

“Voy a pedir apoyo a la Embajada de Estados Unidos para que me ayude a investigar el caso de mi hijo. No me han enseñado nada ni me han regresado nada, de hecho me dijeron que las pertenencias se iban a quedar ellos con ellas. Con la mochila y con su iPhone, su teléfono, que nada más me iban a regresar la cartera, pero todavía hasta el momento no me regresan nada”, aseguró. 

Él estudiaba en El Paso, pero dejó la escuela durante la pandemia, y comenzó a trabajar como jardinero, por lo que el viernes le habían pagado 450 dólares, los cuales traía en su cartera, además de dinero que él ya traía de la semana anterior. 

El lunes 15 de noviembre, como cada semana, ella lo fue a llevar en la mañana a la avenida Juárez, para que cruzara por el puente Paso del Norte. “Que Dios te bendiga ‘apá”, “igual a tí ‘amá”, fueron las últimas palabras que se dijeron madre e hijo.  

Todos los viernes en la noche Juan Carlos le hablaba para que fuera a recogerlo al puente o para que le pidieran un Uber, pero ese viernes ya no logró llamarles. 

Tras huir a una revisión de la GN, recibió un impacto de bala con un arma larga, carabina FX calibre 5.56x45 mm, con un cargador de plástico para 30 cartuchos, producida por el Ejército Mexicano; el cual entró en la línea medida axilar del lado derecho y salió por el tórax posterior.

Según el reporte oficial, murió a las 22:15 de la noche en el Hospital General, por shock hipovolémico secundario a laceración de paquete humeral por proyectil de arma de fuego disparado en el brazo derecho, pero ingresó al Servicio Médico Forense (Semefo) la mañana del sábado 20 de noviembre. 

“Todos los testigos me dicen que él solamente corrió”, aseguró la mujer a quien la FGE le tomó su declaración cuando fue a reclamar su cuerpo. 

“Ellos me dijeron que iban a pasar el caso al Gobierno federal, no sé cómo sea todo ese movimiento. No me han mostrado nada, nada, nada, yo no he visto todavía nada. Yo acepté dirigirme a los medios, para que se sepa que no se han puesto en comunicación conmigo. Yo quiero ver los videos, los videos donde se ve que mi hijo nunca sacó ningún arma, nunca detonó ningún arma. Y es lo que yo quiero, que se muestre eso. Quiero hacer justicia”, destacó rodeada de imágenes que  imprimó de su hijo en vida. 

Hasta ayer, la Guardia Nacional, continuaba sin dar respuesta a la solicitud de información realizada por este medio, mientras que cuando el cuerpo de Juan Carlos era trasladado ayer a la casa de su padre una “célula mixta”, integrada por los tres niveles de gobierno, se detuvo a unos metros de su casa y los elementos federales observaban de lejos la vivienda.

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