Juárez

‘Esta es una historia con final feliz’

Tras ser expulsado de EU y estar 70 días desaparecido en esta frontera, ecuatoriano se reúne con su familia en Maryland

Cortesía / Durante el encuentro de la familia Quizhpi en el aeropuerto estadounidense
Cortesía / Washington se reunió con su familia en Maryland

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

martes, 08 junio 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Después de migrar por cinco meses en busca de su mamá, tiempo en el que permaneció 70 días desaparecido en Ciudad Juárez, el migrante ecuatoriano Washington Quizhpi Quizhpi, de 25 años de edad, pudo reunirse finalmente con su madre y sus hermanos en Estados Unidos el pasado fin de semana. 

El sudamericano tenía 18 años sin ver a su mamá, quien vive en Estados Unidos, por lo que salió el 31 de diciembre de 2020 de la comunidad de Sisid en Ingapirca, en Cañar, hasta esta ciudad para reencontrarse con ella, pero tras cruzar la frontera fue expulsado de manera exprés bajo el Título 42.

Tras ser devuelto a México, el joven sudamericano, quien es sordo de un oído y tiene problemas de memoria, permaneció perdido del 17 de marzo al 26 de mayo pasado, cuando pidió ayuda a una juarense para localizar a su familia.

Después de ser apoyado por las autoridades locales y recibido en el hotel filtro de Ciudad Juárez, finalmente el fin de semana pasado culminó su odisea, ya que después de lograr cruzar la frontera pudo reunirse con su mamá y sus hermanos en el vecino país. 

Abuelos lo recogieron en el cruce internacional

“En Maryland y en Sisid, pasaron de la angustia a la tranquilidad, las noticias de haberlo encontrado los calmó; para la familia Quizhpi era el inicio de una segunda batalla: la jurídica, había que buscar la forma de ingresar a Washington hacia los Estados Unidos. Intensas gestiones realizadas por abogados norteamericanos dieron como resultado la aprobación para que Quizhpi pudiera ingresar hacia territorio norteamericano”, informó William Murillo, vocero de la organización de asesoría legal 1800Migrante.com. 

“Todos me mienten, todos me engañan, que ya me van a cruzar a Estados Unidos y ya no quiero nada, quiero volver al Ecuador, todo esto es una mentira”, manifestó Quizhpi en sus primeras declaraciones con las autoridades mexicanas, pero al pasar los días y recibir tratamiento médico, esas palabras cambiaron en una posterior videollamada: “Ya ven papi (se refiere así a su abuelo que lo crió) para ir a ver a mamá, te estoy esperando”, le pedía a sus abuelos.

Sus dos abuelos viajaron hasta el puente internacional para recuperar a su nieto, quien al verlos se fundió en un abrazo, llorando de alegría y agradeciendo con las manos al cielo el haberlo encontrado. 

Viajaron hasta Maryland para reunirse con la madre de Washington, “ahí están, ahí están”, gritaba uno de los hermanos, cuando Washington llegó acompañado de sus abuelos.

“Esta es una historia con final feliz que no es muy común contarla, pero es necesario que se sepa, porque todavía existen más de 140 ecuatorianos migrantes desaparecidos en las fronteras; el caso de Washington nos ha demostrado que es posible encontrarlos si trabajamos en conjunto, en equipo y dejando de lado nuestras diferencias, sí podemos ubicar a nuestros compatriotas. En esta búsqueda participamos muchos: autoridades, periodistas, instituciones públicas, privadas, ONG’s, ciudadanos, abogados y organizaciones religiosas; hacemos un llamado para unir esfuerzos y tener más historias felices como la de la familia Quizhpi”, comentó Murillo.