Desafía a Juárez ola migratoria

El aumento en devolución de extranjeros se suma a miles de personas varadas en la localidad, lo cual plantea un reto a las autoridades

Reforma
domingo, 16 junio 2019 | 10:00
El Diario de Juárez |

Ciudad Juárez— El aumento en las devoluciones de migrantes centroamericanos que solicitaron asilo en Estados Unidos se suma a los miles de extranjeros varados en esta ciudad fronteriza, lo cual plantea un reto a las autoridades locales para gestionar la atención.

"Toda esa gente de Centroamérica va a estar esperando aquí", advirtió Enrique Valenzuela, titular de la Comisión Estatal de Población (Coespo), que encabeza la atención del flujo migratorio en coordinación con autoridades de los tres niveles de Gobierno.
Con el nuevo acuerdo entre México y Estados Unidos, el cual contempla retornar a la frontera mexicana a migrantes centroamericanos, las autoridades alertaron por la presión para albergarlos.
"Pinta para complicarse aún un poco más aquí en esta frontera la situación de los migrantes retornados, ya sea porque número uno: que disponga Estados Unidos que sean también de otras nacionalidades los que va a retornar", expuso Valenzuela.
"Y dos, que retornen gente por otros puntos fronterizos, lo cual nos complicaría porque es más fácil concentrarlos todos aquí en Juárez, como lo estamos haciendo".
El funcionario señaló además que si los estadounidenses deciden incrementar el número de retornados habrá más problemas con los albergues y las atenciones que requerirían.
Valenzuela indicó que se espera tener un mayor apoyo por parte del Gobierno federal para solventar los retos que genera el nuevo acuerdo con Estados Unidos.
"Porque a nivel local se va a complicar el desafío que estamos enfrentando", dijo.
Los refugios actualmente no están rebasados, como sí estuvieron en meses pasados, pero se espera que pronto se saturen.

Cifras inciertas
Desde marzo y hasta el 14 de junio, las autoridades estadounidenses han devuelto a México a 5 mil 167 centroamericanos que solicitaron asilo en ese país, de los cuales al menos 800 están en 12 albergues y un número indeterminado vive en hoteles o casas de renta.
Valenzuela explicó que otros migrantes decidieron regresar a sus países de origen mientras esperan el trámite, aunque deberían permanecer en México.
"Hay quienes se quieren regresar a su país y regresar después otra vez, pero en el momento en que se regresan a su país pierde toda legitimidad su solicitud de asilo político porque en realidad están regresando al país de donde se supone que está huyendo, no se están quedando ni siquiera en México", explicó.
El Consejo Estatal de Población está encargado de llevar el control en Ciudad Juárez de una lista de quienes aspiran a solicitar asilo a Estados Unidos.
Al llegar al Centro de Atención Integral al Migrante, a unos metros de la línea divisoria, los extranjeros son registrados en un sistema y se les toma una fotografía para corroborar que, cuando el Departamento de Aduanas y Protección (CBP, en inglés) solicite recibirlos, coincida con la información que aportaron al anotarse y obtener un número.
Además existe un número indeterminado de migrantes que decidió no inscribirse y optó por cruzar el río Bravo para ser detenidos por la Patrulla Fronteriza y comenzar más rápido su proceso de solicitud de asilo.