Juárez
Empresarios acusan que el fondo es político

Es Juárez cancha de discusión México-EU

Gobiernos dejan sola a la ciudad ante llegada de 16 mil migrantes

El Diario de Juárez

El Diario de Juárez

domingo, 02 junio 2019 | 10:33

Ciudad Juárez— El flujo de miles de migrantes por esta frontera ha convertido a Juárez en “cancha” de la discusión entre los gobiernos de México y Estados Unidos, crisis que ha enfrentado la ciudad con la ausencia de los tres niveles de gobierno, opinaron fuentes consultadas.

“Ha habido una ausencia muy tremenda de los tres niveles de gobierno”, dice el padre Javier Calvillo, director de la Casa del Migrante. “Económicamente el apoyo fue muy lento, el Gobierno del Estado y el Municipio dieron una ayuda muy pequeña y el Gobierno federal no dio nada”, agregó el sacerdote, que previó que si no hay control “esto va a tronar y nos va a afectar a todos”.

La oleada de indocumentados detonó la reacción del presidente Donald Trump, quien amagó con imponer aranceles a productos mexicanos si no se frena el arribo de más migrantes, poniendo en riesgo de nueva cuenta la actividad económica de Juárez.

“Una vez más la frontera norte sigue siendo la cancha de discusión de un problema político que se da en Washington y en la Ciudad de México. Trump está presionando otra vez para que se detenga a los migrantes, como ya lo hizo antes con el comercio”, expresó Manuel Sotelo, presidente de la Asociación de Transportistas en Juárez.

A la llegada de más de 16 mil migrantes durante los últimos ocho meses a Juárez, autoridades de Gobierno mostraron retraso en la respuesta ante la crisis, ausencia del nivel federal, falta de recursos y desorganización.

Aunque desde que Donald Trump ganó la Presidencia de Estados Unidos, a finales de 2016 ya se había advertido una crisis migratoria en la frontera, la llegada de las caravanas al país en octubre pasado dejó en evidencia la falta de un plan que incluso ya se había anunciado un año antes.

“Ha habido una ausencia muy tremenda de los tres niveles de gobierno”, dice el padre Javier Calvillo, director de la Casa del Migrante quien señala la crisis que la falta de atención de las autoridades ha provocado muchos problemas.

“Si no hay un control y logística esto va a tronar y nos va a afectar a todos”.

A pesar de que al inicio de octubre del año pasado el gobernador Javier Corral afirmaba que la entidad recibiría con apoyo y solidaridad a los migrantes que arribarían a Chihuahua, a decir de Calvillo, el planteamiento se quedó corto.

“Económicamente el apoyo fue muy lento, el Gobierno del Estado y el Municipio dieron una ayuda muy pequeña, y el Gobierno federal no dio nada”, asume.

Para noviembre de 2018, los primeros síntomas de lo que las autoridades y organizaciones civiles llamaban una crisis, comenzaban a notarse. En esos días los migrantes comenzaban a saturar los puentes internacionales para pernoctar, a espera de solicitar asilo político a Estados Unidos.

Conteos oficiales ubicaban a migrantes procedentes en su mayoría de Cuba y Guatemala, pero también de Brasil e incluso algunos de los estados de Chiapas, Michoacán, Guerrero y Zacatecas.

Con más de 2 mil personas en situación de tránsito en la ciudad, para febrero ya no había dónde alojarlos, lo que llevó a las autoridades estatales a habilitar el gimnasio del Colegio de Bachilleres en el Parque Central como albergue temporal. A la par, la Casa del Migrante anunciaba el cierre de sus puertas, puesto que ya contabilizaba más de 600 migrantes dentro de sus instalaciones.

El padre Calvillo señala que durante la contingencia, el Municipio fue el que proporcionó más apoyos en lo que se refiere a personal médico, seguridad y mano operativa; el Estado mandó a una que otra terapeuta de la Secretaría de Desarrollo Social, agrega.

La falta de apoyo prometido a la Casa del Migrante llevó al sacerdote a romper con el Gobierno del Estado a finales de marzo pasado, entregándole la responsabilidad de coordinar y registrar a los viajeros que llegaban a la frontera.

De acuerdo con el director de la organización, únicamente recibió del Gobierno un millón 600 mil pesos el pasado 31 de diciembre, los cuales habían sido presupuestados para 2018, además de 500 mil pesos más por parte del Municipio.

“Cuando se dio el ultimátum se acercaron pero quedó ahí, en mesas, en proyectos”, refiere.

“Ha habido algunas logísticas, se crearon mesas en donde está Migración, Coespo, Grupo Beta, pero se quedó en mesas y en proyectos porque estamos viendo el resultado”, insiste el activista.

Indica que de acuerdo con la lista que tiene la Coespo, al menos 6 mil migrantes esperan actualmente a ser llamados para la entrevista de miedo creíble, con la que buscan tener el asilo norteamericano.

Sin embargo, asienta que el número puede ser mucho mayor si se toma en cuenta la cantidad de migrantes que se están entregando por su cuenta ante oficiales del CBP para solicitar el refugio, más otro número no registrado que deambula en la frontera.

Datos de la Coespo dados a conocer por el director general de Gobierno, Joel Gallegos, indican que se tiene un registro por encima de 16 mil personas en movilidad. “Se trata de las personas que pasan por esta dependencia, pero existen migrantes que jamás lo harán y el Consejo Estatal de Población considera que, con ellos, alcanzan los 20 mil migrantes”, apunta.