Conmemoran llegada de exiliados españoles

Desde hace 30 años, cada primer sábado de septiembre se recuerda el arribo de los peninsulares a Chihuahua

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez
lunes, 09 septiembre 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— Catorce años tenía Don Manuel Tabuenca Gutiérrez cuando acompañando a sus padres y su hermana llegó al estado de Chihuahua junto con el grupo de españoles republicanos, que exiliados de su país, llegaron a territorio mexicano tratando de salvar su vida, evitando la represión de los nacionalistas de Francisco Franco.

Don Manuel creció y formó su familia en esta entidad en donde ahora, a los 94 años de edad, se unió a un centenar de personas que este fin de semana conmemoraron que hace 80 años llegaron a Veracruz, luego a la ciudad de Chihuahua y posteriormente a la Hacienda Santa Clara, en el municipio de Namiquipa.

Al paso del tiempo regresaron a la capital del estado y otros marcharon rumbo a Ciudad Juárez, en donde este fin de semana algunos de estos 385 exiliados festejaron el acontecimiento, como lo hacen anualmente desde hace 30 años, acompañados de hijos, nietos, bisnietos o tataranietos de ese grupo de peninsulares que llegaron al estado de Chihuahua el 4 de septiembre de 1939. 

Fue precisamente, el 13 de junio de 1939 que arribó al puerto de Veracruz el buque Sinaia, que partió del puerto pesquero de Séte, en Francia, el 23 de mayo. En esa nave se embarcaron 307 familias, en total mil 800 personas, de las cuales 953 eran varones mayores de 15 años y que aceptaron la oferta del presidente de México, general Lázaro Cárdenas, de ser acogidos. Ignacio García Téllez, quien fuera representante del general Cárdenas, recibió al primer grupo de exiliados. 

Los historiadores estiman que México recibió entre 20 mil y 25 mil refugiados españoles entre 1939 y 1942, gran parte durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas del Río. 

El pasado 13 de junio se celebró en Veracruz, el 80 aniversario de la llegada de los españoles a México, en un evento con la presencia de Cuauhtémoc Cárdenas, el canciller Marcelo Ebrard; el gobernador y el alcalde de Veracruz, además de representantes del Gobierno español, de la Embajada de España en México y del Ateneo Español de México. 


Echaron raíces en la frontera

En Ciudad Juárez la celebración se lleva a cabo el primer sábado de septiembre desde hace 30 años, cuando se festejó el medio siglo de la llegada de los peninsulares al estado de Chihuahua.

Desde hace cuatro años y ya que sólo quedan unos cuantos de los que en ese entonces eran niños y adolescentes del grupo que se reunía desde su llegada a Chihuahua, los hijos de aquellos que ya fallecieron decidieron venir a honrar a los que aún quedan y que viven en Ciudad Juárez desde 1945, dice Rosa María Tabuenca, hija de don Manuel.

Entre esos pocos exiliados que aún viven esta precisamente don Manuel Tabuenca, quien recuerda que era un joven de 14 años de edad cuando llegó con sus padres Manuel Tabuenca Peña y Encarnación Gutiérrez y su hermana Rosa al estado de Chihuahua, en donde decidieron radicar para siempre.

En esta frontera, don Manuel y su familia tuvieron durante varias décadas el restaurant La Sevillana, situado en la calle Abraham González, en la zona Centro, además de otros negocios.

“En nuestra familia somos afortunados, ya que aún contamos con mi papá Manuel Tabuenca Gutiérrez, de 94 años y mi tía Rosa Tabuenca de Almanza de 91, completamente lúcidos y con recuerdos vívidos de la guerra, el trayecto en barco, la llegada a Veracruz, el viaje por tren a la ciudad de Chihuahua, la casa donde vivieron, la escuela a la que asistieron, la ida a Santa Clara y el proyecto conjunto del Gobierno de México y el Servicio de Evacuación de los Republicanos Españoles , organización que representaba a los republicanos en el exilio”, comentan Rosa María y Socorro Tabuenca, hijas de don Manuel.

Otro de los acuden a estas reuniones para celebrar el aniversario de la llegada a Chihuahua es el señor Ramón Colom, de 83 de edad, quien vive en El Paso, Texas, dice Rosa María. Antes de reunirnos en Ciudad Juárez, dice don Manuel, Pedro Lurueña ponía un anuncio en el periódico de Chihuahua donde invitaba a la comida anual, pero al irse reduciendo el número de abuelos y padres, luego los llamaba por teléfono y su hijo Pedro conseguía el restaurante sede.

En esta reunión celebrada el fin de semana asistieron descendientes de esos exiliados españoles, entre ellos de las familias Lurueña Caballero, que llegaron en 1939 a la entidad; además de los Almanza, Seira, Gutiérrez, Rodríguez, Altés, Alhambra y los Martín Guillén.

“Para honrar a los que nos precedieron y a los que aún están con nosotros, y para continuar los lazos irrompibles del exilio, nuestra generación y las de nuestros padres, hijos, sobrinos, sobrinos nietos y siguiendo el ejemplo de nuestros padres y abuelos, conmemoramos anualmente esa llegada y su impacto en la sociedad chihuahuense”, dijo Rosa María Tabuenca.