Deciden israelíes futuro de Cisjordania

Israel acude a las urnas para elecciones generales en un clima marcado por la promesa de Netanyahu de anexar Cisjordania de ser reelegido

Reforma
martes, 09 abril 2019 | 06:59
Reforma

Jerusalén, Israel— En la boleta hay más que un posible cambio de Gobierno.
Conforme los israelíes se preparaban para acudir hoy a las urnas para las elecciones generales, un polarizado y agresivo debate ha resurgido debido a la inesperada promesa del Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, de comenzar a extender su soberanía sobre Cisjordania si es reelegido.
Éste es el mayor de los dos territorios palestinos que colindan con Israel, con 2.6 millones de habitantes y gobernado por la Autoridad Palestina, aunque gran parte de su territorio continúa bajo control israelí tras la Guerra de los Seis Días de 1967.
Netanyahu, quien afronta hoy un gran desafío por parte de una coalición de centroderecha liderada por ex Generales del Ejército, parece haber pronunciado esta promesa con el objetivo de atraer votos del ala más radical del electorado. Sin embargo, el debate se ha extendido a toda la nación.
Para unos, el apoyo ferviente que ha mostrado el Presidente Donald Trump desde su llegada a la Casa Blanca al Gobierno israelí constituye una oportunidad histórica para iniciar un proceso de anexión de gran parte o la totalidad de Cisjordania.
Muchos, sin embargo, prevén que esta toma de territorio supondría una serie de problemas masivos para Israel, incluyendo una previsible ola de violencia por parte de los palestinos y una condena y aislamiento internacional sin precedentes. Otros, además, consideran que la decisión sería simple y llanamente inmoral.
Cisjordania ya vive lo que a menudo se denomina como "anexión progresiva" debido a los cientos de asentamientos de colonos israelíes dentro del territorio. Pero los partidarios de la llamada solución de dos estados (es decir, la formación de una eventual nación palestina) consideran que se podría lidiar con estas pequeñas poblaciones en un futuro proceso de negociación.
Que Israel extendiera su soberanía sobre la región, no obstante, sería una decisión irreversible. La anexión supondría la ruptura de los Acuerdos de Oslo, que establecen que el status quo entre israelíes y palestinos sólo puede ser alterado mediante negociaciones.
Por ello, esta opción fue ignorada durante décadas y sólo apoyada por un sector marginal de la ultraderecha. Sin embargo, la erosión del respaldo a la solución de los dos estados ha desplazado la anexión de Cisjordania cada vez más al centro del debate público.
"El apoyo a la declaración de soberanía israelí sobre partes de la totalidad de Judea y Samaria se ha vuelto la prueba de fuego para todos los líderes de la derecha", afirmó Michael Oren, Viceministro del Gobierno de Netanyahu, utilizando los nombres bíblicos para Cisjordania.
El apoyo de Netanyahu a la medida era cuestión de tiempo: todos los altos cargos de su partido, el Likud, ya lo habían hecho antes de su pronunciamiento.
La pregunta que hoy se resolverá es: ¿cuántos israelíes respaldan esta medida?