Peligran demócratas de Virginia

Escándalos de racismo y abuso sexual los ponen en una situación difícil

Reforma
jueves, 07 febrero 2019 | 07:24

Washington— Virginia podría estar a punto de perder a las tres figuras políticas más importantes del estado.
El fiscal general, Mark Herring, admitió ayer que se pintó la cara negro en una fiesta en 1980, cuando era estudiante en la Universidad estatal, lo que profundizó la crisis en el Partido Demócrata local.
Ésta se inició la semana pasada, cuando el Gobernador de Virginia, Ralph Northam, apareció en una fotografía vestido como un miembro del supremacista Ku Klux Klan junto a un hombre con la cara pintada de negro, lo que provocó que exigieran su renuncia incluso sus más estrechos aliados.
Además, el vicegobernador del estado, Justin Fairfax, fue acusado de agresión sexual.
"Lo que comenzó como un beso consentido se convirtió rápidamente en un asalto sexual", afirmó ayer la denunciante, Vanessa Tyson, en una declaración pública contra el funcionario, quien negó las acusaciones.
A pesar de que Northam rechazó el fin de semana que abandonaría su puesto, la ola de críticas podría provocar su renuncia. Su número dos, Fairfax, que planeaba presentarse a las elecciones estatales de 2021, está expuesto a la misma situación.
El tercero en la lista de sucesión sería el Fiscal Herring, quien también podría dimitir también tras la polémica por la fotografía racista. En ese hipotético caso, el líder del Congreso estatal, el republicano Kirk Cox, se convertiría en el Gobernador de Virginia.
Esta opción supondría un cambio de ideología en el liderazgo político del estado, lo que pone a los demócratas en una posición muy difícil: seguir aún con la polémica, o permitir que la oposición tome las riendas.