Estado

Impunes, ataques a doctores Godínez

Se cumple un año del atentado al hijo, y 22 meses de la desaparición del padre

Archivo/ El Diario / Blas Juan Godínez Ortega

Carlos González
El Diario de Chihuahua

sábado, 07 septiembre 2019 | 13:08

Chihuahua.- A un año de haber recibido un balazo en la cabeza, un día antes de asumir el cargo como presidente municipal de Gómez Farías, el doctor Blas Juan Godínez Ortega continúa con su recuperación, mientras que su padre, el doctor Blas Juan Godínez Loya, cumple en noviembre próximo 2 años de haber sido secuestrado por un grupo armado que opera en la región.

A la fecha, no hay ningún detenido por la agresión del primero ni se sabe nada del paradero del segundo, situación confirmada por la Fiscalía General del Estado (FGE). “Lo anterior a pesar de los rastreos y algunos cateos realizados” y de que ayer viernes, la dependencia emitiera un comunicado donde asegura “ser la mejor fiscalía del país”. Durante los meses previos al ataque, Blas Juan Godínez Ortega exigió a las autoridades la localización de su padre.

El mes de febrero del 2018 aceptó ser el candidato de Morena y el 1 de julio obtuvo el triunfo con el 39 por ciento de los votos.

Sin embargo, un día antes de que tomara posesión del cargo sobrevino la agresión, misma que se dio a manos de un hombre que solicitó atención médica e ingresó al consultorio para darle un tiro en la cabeza.

Los hechos ocurrieron la noche del 7 de septiembre de 2018. Hacía apenas unas semanas, el médico había ganado la elección del 1 de julio, que lo había convertido en alcalde electo de la coalición “Juntos Haremos Historia”, conformada por Morena, PES y PT. Su toma de protesta estaba prevista para el 8 de septiembre, sin embargo, el ataque recibido a tan solo unas horas hizo que la situación cambiara drásticamente. Escoltado por elementos de la Comisión Estatal de Seguridad, fue llevado a Cuauhtémoc en ambulancia áerea donde fue estabilizado y posteriormente trasladado al hospital Ángeles de esta ciudad.

La operación duró más de 5 horas y se le extrajo una bala del globo ocular izquierdo, que estaba alojada en el cráneo, situación que provocó que durante varios días estuviera en un coma inducido.

El ataque al alcalde electo provocó una crisis política local y nacional, que llevó a políticos, organizaciones de la sociedad civil e instituciones a exigir la detención del agresor y de sus cómplices, pero además, a pedir la localización de su padre quien para esa fecha, tenía alrededor de 10 meses de haber sido privado de la libertad por un grupo de hombres armados.

En ese tiempo, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, senador Ricardo Monreal Ávila, tuiteó: “el Grupo Parlamentario de #Morena en el @ senadomexicano manifiesta su profunda indignación y rechazo por el atentado contra nuestro compañero Blas Juan Godínez Ortega, alcalde electo en Gómez Farías, #Chihuahua. Exigimos a las autoridades estatales esclarecer tan condenable acto”.

Tres días después del atentado fue llamado a asumir el cargo como presidente municipal, quien acompañó a Godínez Ortega como su suplente durante la campaña, el también doctor Allen Muñoz Loya, quien en días previos mencionaba que declinaría al cargo por los riesgo que significaban para él y su familia.

Sin embargo, el 10 de septiembre tomó protesta, acompañado por integrantes de Morena y del diputado Miguel Ángel Colunga, actual coordinador de los diputados locales de ese grupo parlamentario.

Desde entonces, la recuperación del doctor Godínez ha sido lenta, según familiares cercanos, pero hay poca o nula información sobre su estado de salud actual y las posibles secuelas que pudo haber tenido por el balazo en la cabeza.

Actualmente se encuentra bajo custodia de la Fiscalía General del Estado, en un lugar que no fue revelado por cuestiones de seguridad.

El fiscal César Peniche Espejel dijo en entrevista, que las investigaciones establecidas hasta el momento no han logrado identificar a su agresor y tampoco se sabe nada sobre el paradero de su padre.

A casi 2 años de la desaparición de su padre Previo al atentado en su contra, el doctor Blas Juan Godínez Ortega recorrió varios foros para exigir celeridad en las investigaciones que dieran con el paradero de su padre, el doctor Blas Juan Godínez Loya, quien al momento de su secuestro fungía como el director del hospital regional de Gómez Farías.

Fue durante la madrugada del 9 de noviembre del 2017, cuando un grupo de hombres armados llegaron a la vivienda del galeno, dispararon a puertas y ventanas y se lo llevaron por la fuerza. A un año y 10 meses de haber sido privado de su libertad, nada se sabe de él.

Al pasar de los días se hablaba de varias líneas de investigación, las cuales fueron difundidas por su propio hijo, como la que señalaba que fue retenido para que atendiera a los heridos de uno de los grupos delincuenciales de la zona.

Blas Juan Godínez Ortega mencionó también que la desaparición de su padre pudo haber formado parte de una venganza , debido a que los policías estatales destacamentados en la región, comían en un restaurante que era de su propiedad.

La Fiscalía informó que continúa la búsqueda y que la Policía Federal se sumó a ella desde la desaparición del médico, por lo que juntos han realizado rastreos y algunos cateos, los cuales no han tenido éxito hasta el momento.

El día de su secuestro, hubo además varios hechos delictivos en Gómez Farías; en la salida a la comunidad de Peña Blanca localizaron dos vehículos calcinados en su totalidad, mientras los restaurantes “El Jefe” ubicado en las calles Cuarta y Álvaro Obregón y “La Choza del Pescador”, presentaban daños.

En el último en mención, las investigaciones establecieron que privaron de la libertad al propietario. Dentro del municipio de Gómez Farías localizaron tres viviendas con daños por incendios, propiedades que de acuerdo a las investigaciones ministeriales eran utilizada como “casas de seguridad” por parte de un grupo delictivo.

Dos unidades de Seguridad Pública Municipal que se encontraban en el exterior de la comandancia presentaban varios impactos de proyectil de arma de fuego, al igual que una camioneta Chevrolet, Silverado color blanco, modelo 2012, que estaba estacionada en el exterior de las Oficinas de la Agencia Estatal de Investigación en aquel lugar.