Espectáculos

Contrasta escultor comportamiento humano con su naturaleza animal; presentará su trabajo en Juárez

El artista chihuahuense Alfredo Cota y la rusa Ioulia Akhmadeeva se muestran entusiasmados por compartir su trabajo con los fronterizos

Pepe Solares
El Diario de Juárez

viernes, 20 marzo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— Como parte del festejo por los 57 años de la apertura del museo, el escultor chihuahuense Alfredo Cota, y la artista rusa Ioulia Akhmadeeva, fueron invitados a exponer su trabajo en la ciudad, y a pesar de que la situación de emergencia cambió el curso de los planes, ambos se muestran entusiasmados por compartir su trabajo con los fronterizos.

De temáticas distintas y creadas en técnicas diferentes, las piezas de ambas muestras encuentran su punto común en el relato que los artistas buscan transmitir con ellas.

‘Animal, elemento y materia’ es la colección que presenta el artista chihuahuense, y ‘Desde y para la memoria’ el título de la muestra que exhibe la artista rusa.

Originario de Naica, en el muncipio de Saucillo, Chihuahua, Alfredo recuerda sus días de infancia entre paisajes naturales y rodeado de una fauna conformada por múltiples especies, la mayoría de ellas viviendo en estado silvestre.

Aunque asegura que no estableció una relación entre su niñez y la temática de su obra, el escultor comenta que con el tiempo encontró un hilo conductor que une las dos etapas de su vida.

“No fue concebido de esa forma pero ya observando con detenimiento he podido encontrar la relación”, afirma Cota.

El rasgo principal de las piezas es la forma en la que Cota captura los rasgos y gestos de los animales cuando que no ha sido domesticados y viven en libertad. 

El artista menciona que crecer cerca de los animales en su estado natural le ayudó para aprender a apreciar mejor sus movimientos y conductas. 

La conexión a la que se refiere le ayuda a interpretar la personalidad de cada especie y le facilita recrearlos de manera precisa, aunque poco convencional, ya que de esa misma lectura surge también el mensaje que queda implicito en la obra y en ocasiones determina su postura, gestos o acción.

 ‘Animal, Elemento y Materia’ es la colección con la que Alfredo debuta como expositor en la sala de un museo y se compone por 31 esculturas de diversas especies modeladas en bronce y/o resina.

Lechuzas, serpientes, una ballena, un zorro, un oso y un armadillo, entre otras especies conviven en la sala principal del inmueble, en donde se destacan 9 piezas creadas de manera exclusiva para presentarse en Juárez, 4 serpientes, 4 lechuzas y una cobra.

Memorias que encantan e inspiran

‘Desde y para la Memoria’ es el título de la exhibición que la artista de origen ruso Ioulia Akhmadeeva compartirá a partir de hoy en las salas del Museo de Arte.

Con una colección de piezas catalogadas como Libro-Artista, la artista rusa explora y rebasa todos los canones establecidos por la formación creativa para compartir con el espectador una experiencia única que evoca a la memoria y transcurre de lo particular a lo universal y viceversa de una manera profunda y emotiva. 

Los rincones de su memoria, la historia de sus antepasados, cartas escritas por sus abuelos y los pasajes históricos de su nación son sólo algunos de los elementos que se transforman en partes de una narrativa ilustrada con la que Akhmadeeva cuenta su vida a través de su obra.

Radicada en México desde hace 24 años, Ioulia, platicó con El Diario sobre su exposición y explicó de dónde surge la inquietud por materializar sus memorias en obras de arte.

En una sola pieza se pueden llegar a fusionar imágenes captadas por sus antepasados, alguna prenda de vestir que uso durante su infancia y el recuerdo que conserva de un viaje familiar al lado de sus padres y hermanos.

“Amo México y me encanta vivir acá, he pasado 

incluso más años aquí que en Rusia, pero mi historia, mis recuerdos e incluso algunos miembros de mi familia siguen allá”, comenta la artista.

En un afán por no perder la conexión con su origen y poder transmitirlo a las generaciones que le siguen, Akhmadeeva comenzó a trabajar en las piezas de su colección.

 “Las primeras las hice para mis hijas, para poder contarles la historia de sus abuelas y abuelos”, comenta la artista.

En conjunto con la curadora Eugenia Macías, Akhmadeeva ofrece en las salas anexas del Museo de Arte una colección que sobresale de lo convencional y logra conectar con las fibras más sensibles de los que la visitan.