El Paso

Se reúnen familias para el Miércoles de Ceniza

Es una festividad católica que marca el comienzo de la Cuaresma y que busca promover actos de penitencia

Jaime Torres / El Diario de El Paso

miércoles, 26 febrero 2020 | 06:00

Hoy Miércoles de Ceniza, millones de fieles católicos en el mundo iniciaron su preparación para la Pascua, al tiempo que la iglesia hizo un llamado a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

De acuerdo a la tradición contenida en el Misal Romano los católicos acuden a los templos para participar en la ceremonia de la imposición de la ceniza, hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.

Y es que en la antigua tradición del pueblo Hebreo, cuando se sabían en pecado o cuando se preparaban para una fiesta importante en la que debían de estar purificadas se cubrían de cenizas y se vestían con un saco de tela áspera.

De esa forma se reconocían pequeños pecadores y con necesidad del perdón de Dios, “sabiendo que del polvo venimos y que al polvo vamos”, asientan las Sagradas Escrituras.

Para el sacerdote Arturo Bañuelas, párroco de la iglesia San Marcos, Dios quiere, y nos invita esta Cuaresma a tener un corazón nuevo, morirnos a las cosas que no nos dan vida para renacer en nosotros la vida de Dios… la Pascua.

“Cuando Cristo resucitó no fue solo para salir de una tumba sino que ahí destruyó el poder de la muerte, el poder de todos los obstáculos que no nos deja tener vida... nosotros celebramos y anticipamos esa vida de la resurrección  permitiendo que el poder de Dios trabaje entre nosotros por 40 días y así en la Pascua celebrar que podemos ser nuevas personas”, dijo el capellán.

Explicó que en el libro de Ezequiel Dios sopla la vida a huesos secos y de ahí renace una nueva humanidad, una nueva  persona.  Jesús estuvo en el desierto 40 días, siendo tentado por satanás, para caminar y comenzar su vida pública de salvación. La Cuaresma nos recuerda de 40 días de hacer penitencia para lograr una nueva vida, agregó.

Manifestó que la ceniza nos recuerda que somos tierra y que en esa tierra Dios va a dar nueva vida. “Son 40 días de un caminar a la Pascua, es decir yo me muero el Miércoles de Ceniza para renacer en la Pascua, entonces el morir durante la Cuaresma indica que yo saco de mi espíritu lo malo, pecados todo obstáculo que no me deja ser persona nueva”, agregó.

Indicó que muchos católicos prometen no tomar cerveza, no ir al casino, no ver telenovelas o no comer chocolates durante este tiempo, sin embargo eso no cambia la vida por lo que invitó a tomarlo más en serio, algo que realmente cambie la vida y ser una persona mejor.

Como ejemplo dijo que cuidar a los pobres es parte de lo que Cristo nos pide para cambiar, no vivir una vida donde estemos  comprando tantas cosas que no necesitamos cuando hay tanta gente que no tienen nada.

Cambiar la situación que causa sufrimiento, en especial con la comunidad migrante, como promover reformas migratoria, es decir actividades que formen una sociedad más justa y en donde todos podamos vivir entre hermanos y hermanos con dignidad…esas son las cosas que cambian corazones y cambian el mundo para que haya una Pascua en nuestras vidas y en el mundo, añadió.

“A veces las personas dicen: no voy a tomar. Si eso cambia tu carácter de persona para tener un corazón nuevo entonces la Cuaresma es morir a todo lo que no es bueno dentro de ti para darle lugar para limpiar mi corazón, para darle lugar a lograr que nazca algo nuevo en mi una Pascua”, enfatizó.

Señaló que otro ejemplo en esta Cuaresma es cuidar el medio ambiente, el cual se esta destruyendo, y nosotros  tenemos que participar para que este mundo se preserve con dignidad y respeto.

Hacer un compromiso de no ser indiferente a los sufrimientos de los demás porque cuando somos indiferentes, somos egoístas y nos preocupamos solamente de lo que yo quiero y no de lo que necesitan los demás, apuntó. “Todo eso es morir a cosas que no dan vida, esas cosas dan muerte, más problemas”, subrayó el sacerdote.