El Paso

Se ‘disparan’ las bodas en puentes

En este primer mes celebró poco más de 25 servicios en la joroba del puente internacional Paso del Norte

Jaime Torres Valadez / El Diario de El Paso

domingo, 02 agosto 2020 | 06:00

“Estamos aquí reunidos en la presencia de Dios y de ustedes para celebrar uno de los momentos más grandes de la vida…” es la frase que una vez más repetirá el reverendo Rubén Escandón, de “From this Moment Ministries” en la línea divisoria de los puentes internacionales después de tres meses de no poder celebrar ceremonias de casamiento por el cierre de la oficina de expedición de licencias de matrimonio a raíz de la pandemia del coronavirus. 

“Las licencias se suspendieron por un tiempo por parte del Condado. No estaban dando licencias de ningún tipo, pero poco a poco empezaron a dar citas para matrimonios de militares, luego matrimonios normales, y al final fueron para las parejas que contraen matrimonio en los puentes internacionales”, expresó el ministro, quien el pasado 27 de julio cumplió 15 años en el oficio.

La reapertura generó un incremento del 100 por ciento. 

En este primer mes celebró poco más de 25 servicios en la joroba del puente internacional Paso del Norte, que comunica a El Paso con Ciudad Juárez.

Explicó que la ceremonia nupcial en los puentes internacionales es un proceso que está legalmente reconocido en una licencia de matrimonio del Estado de Texas y por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Regularmente es una modalidad para agilizar la legalización para el mexicano o extranjero contrayente, en otros, es el único recurso disponible en la batalla migratoria que se vive actualmente.

“La mayoría de las parejas realizan estas ceremonias para poder acelerar su proceso de inmigración, sobre todo cuando la Casa Blanca anuncia nuevas reglas en algunos trámites migratorios. La gente entra en pánico y decide acelerar el procedimiento”, dijo el ministro.

Las leyes y regulaciones estadounidenses migratorias actuales prohíben el reingreso de una persona que ha cruzado la frontera de manera ilegal y ha sido acusada de algún delito migratorio, es entonces cuando una boda transfronteriza es la única vía para unirse en matrimonio, así sea desde la distancia.

Recordó que después de 5 años de trabajar en el juzgado, veía a las parejas entrar al recinto para obtener sus licencias de matrimonio, vestidas con el tradicional traje de novia y trajes de etiqueta sólo para presentarse ante un juez y tener una ceremonia, fría y sin ensayos, de dos minutos.

“Eso después de tener que correr por varios pisos en busca de un juez para realizar la ceremonia en primer lugar. Por lo general, significaba que los abogados y los demandados eran sus testigos y la mayoría de las veces significaba esperar hasta que un juez estuviera disponible.

Ante ello en 2005 se convirtió en ministro ordenado para dedicarse a brindar a las parejas la oportunidad de experimentar una ceremonia de boda personalizada que satisfaga sus necesidades, creencias y sentimientos personales. “Yo personalmente escribo cada ceremonia y la presento desde el corazón de una manera profesional y personal”, expresó el ministro, quien previo a la boda se reúne con las parejas para conocerlas y de esta manera personalizar su ceremonia”.

Indicó que a lo largo de su profesión ha casado a cientos de parejas de estadounidenses y mexicanos que cuentan con su residencia en este país pero también a hombres y mujeres procedentes de Alemania, España, India, China e Irán, entre otras nacionalidades.

“Muchos norteamericanos tienen a sus novias en muchos países o se conocen de otros lados y deciden casarse en los límites de la frontera ante la imposibilidad de cruce por lo que optan por esta alternativa para unir sus vidas legalmente”. 

Resaltó que en estos tiempos se han incrementado las bodas de ciudadanos originarios de Cuba, “ahorita es algo que se está presentando más y se están oficiando muchas bodas de cubanos, cubanos que están tratando de entrar a este país o esperan la resolución del proceso de asilo, se casan y empieza otro proceso para poder estar aquí legalmente”, explicó.

Es un servicio, una manera de ayudar a la gente, de seguir con la enseñanza del ministerio y darles una oportunidad de mejorar sus vidas y tener una vida digna en este país que les permita realizar el tan anhelado ‘sueño americano’.

“Yo me veía empezando este ministerio, me veía predicando las naciones no sé por qué tuve siempre ese pensamiento… un sueño que me veía yo atendiendo a personas de diferentes nacionalidades, diferentes gentes de todos los países y aquí se vino a dar”, dijo visiblemente contento y orgulloso del logro.

Además de los casamientos en casas, salones de baile, jardines y los puentes internacionales también oficia nupcias en los centros de detención, administrados por ICE, las cuales por lo pronto se encuentran suspendidas por el contagio del Covid-19 que sufre la comunidad migrante al interior de las cárceles. 

“El proceso es igual pero detrás del vidrio, la persona detenida no tiene la manera de tener un contacto directo, sino que es bajo la seguridad de vidrio. La pareja solicita la ceremonia y se dan el beso a través del cristal, añadió luego de aclarar que desde finales de febrero no oficia ceremonias en el Centro de Detección de Otero.

Escandón dijo que principalmente buscan parejas binacionales que hayan sido separadas por causa de una deportación y que estén en proceso para contraer matrimonio y estar de nuevo juntos.

Dentro de los requisitos es necesario que uno de los comprometidos sea ciudadano o naturalizado estadounidense o tenga residencia permanente en los Estados Unidos. Los documentos que deben presentar los contrayentes son: el acta de nacimiento para la persona que no cruza, la hoja de Declaración de Ausencia certificada por un notario público y la licencia de matrimonio.

El tiempo de espera, una vez que se cuente con la licencia de matrimonio, es de tres días por lo que una vez que se tenga sólo es cuestión de que se programe la cita en el puente internacional para llevar a cabo la ceremonia y de esta manera el matrimonio quede sellado por el amor con el tradicional beso y registrado oficialmente en el estado de Texas.

Para celebrar una boda transfronteriza en los puentes internacionales puede contactar al ministro Rubén Escandón en el teléfono 915 252-9840 o puede visitar la página www.elpasowedding.net para obtener mayor información y costo del servicio.