El Paso

Llora El Paso a sus muertos

Decenas de personas presentan sus respetos en la Gran Candela

Armando Vela / El Diario de El Paso / Fueron soltadas 12 palomas blancas en un mensaje de paz y solidaridad

Sabrina Zuniga / El Diario de El Paso

martes, 04 agosto 2020 | 06:00

La comunidad fronteriza conmemoró el lunes el primer aniversario del “sábado negro” del 3 de agosto de 2019, cuando un hombre armado ingresó a Walmart Cielo Vista en el Este El Paso. Los primeros disparos de aquel trágico día sonaron a las 10:39 am y duraron hasta las 10:45, aproximadamente.

El lunes, docenas de personas se presentaron en la Gran Candela, el monumento dedicado a las víctimas en el estacionamiento de la tienda, con flores, mensajes de unión y pequeñas ofrendas que fueron dejados en memoria de aquellos que perdieron la vida.

Empleados de Walmart y de Sam’s Club, pertenecientes a un mismo corporativo, llegaban con flores blancas al monumento para recordar la unión de la comunidad, así como la angustia que se vivió durante la mañana del trágico día.

Portando camisetas con el logotipo “El Paso Strong”, la Gran Candela –que sostiene 22 arcos unidos que representan a las víctimas mortales, aunque meses después falleció la víctima 23– comenzaba a iluminarse con flores y mensajes de unión.

“Una de las creencias básicas de Walmart es el respeto por el individuo. Se habla sobre la inclusión y cómo debemos incluir otras ideas, pensamientos, su cultura, sus antecedentes. Cuando podamos dejar de criticar a otras personas por la forma en que votan, su color de piel, sus ideas, pensamientos y sentimientos, entonces avanzaremos”, dijo un ejecutivo en el acto cerrado al público.

¡El odio no nos dividirá!”, compartió Gilbert Serna, empleado de la tienda y sobreviviente del tiroteo. Gilbert se convirtió en héroe ya que llevó a decenas de clientes a esconderse en cajones de tráiler vacíos en la parte posterior de la tienda, para así salvarles la vida.

Denuncian ‘veneno de odio’ líderes locales

“Hace un año, nuestra comunidad y la nación estaban conmocionadas y desconsoladas por el horrible acto de terrorismo doméstico alimentado por el racismo y la xenofobia que mató a 23 almas hermosas, hirió a 23 y nos devastó a todos”, dijo Verónica Escobar, congresista paseña de los Estados Unidos.

“Será doloroso para los habitantes de El Paso, especialmente para los sobrevivientes y los seres queridos de los que fueron asesinados, pero a medida que lloramos y sanamos juntos, debemos continuar enfrentando el odio con amor y confrontar la xenofobia tratando al extraño con dignidad y hospitalidad”, declaró Escobar.

Dijo que las familias de El Paso tienen derecho a vivir sin miedo, y continuará luchando para terminar con la violencia armada y las epidemias de odio que afectan a la nación.

Por su parte, el senador estatal, José Rodríguez, expresó que el ataque fue hecho “por un joven lleno de odio que viajó a El Paso, con un arma de fuego en su poder, para cometer un tiroteo masivo. Tomó 23 vidas y cambió a muchas otras”.

“Fue un evento trágicamente familiar, otro en una larga línea de tiroteos masivos, pero con un propósito específico. Quería matar latinos, porque su mente fue envenenada por el odio antiinmigrante perpetuado por el presidente y otros líderes en los últimos años”, declaró Rodríguez.

“Se sentó en el estacionamiento mirando a los compradores, muchos de los cuales estaban allí para comprar suministros para el regreso a clases. Luego salió del auto, agarró su arma y comenzó a disparar. Ninguna comunidad, en ningún lugar, es inmune al horror de la violencia armada. Nuestro país, a pesar de su progreso en la obtención de los derechos civiles para todos, no es inmune al virus del racismo”, manifestó el senador.

“El Paso Strong es más que un eslogan. Nuestra determinación y compromiso mutuo se han convertido en ejemplos brillantes de sanación y resistencia. Junto con nuestra comunidad, The Borderplex Alliance recuerda y honra la memoria de aquellos que perdimos. Que Dios bendiga a las víctimas y brinde fortaleza y consuelo a sus familias”, expresó Jon Barela, director de The Borderplex Alliance.

La Liga de los Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) sigue demandando justicia por la comunidad hispana, así como destacar el ataque de odio en contra de los latinos.

“El ataque en El Paso no fue sólo un tirador abriendo fuego contra ‘invasores mexicanos’, como los llamó. Sus acciones fueron parte del ataque más grande contra los latinos en nuestro país que fue alimentado diariamente por el veneno del odio racial”, dijo Domingo García, presidente nacional de LULAC.

A un año, las heridas no sanan

El tiroteo masivo en el Walmart de Cielo Vista ha dejado una profunda marca en la comunidad fronteriza. Además del sentimiento por las víctimas mortales que dejó el atentado, la psicosis y el pánico en El Paso han ido en aumento.

“El dolor es grande, no se va, es algo que siempre se quedará ahí. Es difícil para las personas que viven aquí, pero aún más para las que nos tocó”, dijo una de las empleadas de la tienda minorista, quien prefirió no compartir su nombre.

Patrick Wood Crusius, presunto perpetrador de la masacre en El Paso, es acusado de “intencional y conscientemente” cometer homicidio en el atentado que dejó 23 muertos.

Las heridas no han sanado, ni cambios en la compra o uso de armas o reformas oficiales, se han presentado.

El día del tiroteo, oficiales del Departamento de Policía de El Paso (EPDD) acudieron en respuesta de una llamada de emergencia al 7101 Gateway West por ‘desorden’ alrededor de las 10:39 de la mañana del sábado 3 de agosto, pero a los pocos segundos el reporte incrementó a ‘tirador activo’ en progreso dentro de la tienda.

“Cuando los oficiales llegaron a la escena, observaron múltiples víctimas sin muestras de signos de vida”, se lee en la declaración jurada del 3 de agosto.

Elementos de Texas Rangers que viajaban a la escena del tiroteo en vehículos sin identificaciones, pero con luces y sirenas de emergencia activadas, observaron un vehículo al frente en la intersección de Viscount y Sunmount que se detuvo en el carril para dar vuelta a la izquierda.

“Agentes y oficiales de Policía observaron a un hombre (acusado) salir del vehículo con sus manos arriba en el aire y dijo en voz alta a los agentes “Yo soy el tirador”, establece la declaración.

Un día después del atraco, el presidente Donald Trump declaró que el problema de los tiroteos en país ha estado sucediendo “durante años y años”, pero también señaló un problema de enfermedad mental en los Estados Unidos, dirigiéndose a los tiradores como “realmente enfermos mentales”.

“Si nos fijamos en ambos casos –los ataques en Dayton, Ohio y El Paso– esta es una enfermedad mental. Estas son personas que tienen enfermedades mentales muy, muy graves”, dijo entonces el mandatario.