Crece oposición en EU a arancel a autos

El presidente Donald Trump ya recibió el informe del Departamento de Comercio sobre las importaciones de autos.

Reforma
martes, 12 marzo 2019 | 12:56
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Washington— La amenaza del Presidente Trump de imponer aranceles a las importaciones de automóviles se enfrenta a crecientes vientos en contra en medio de la oposición del Congreso, los desafíos legales y la perspectiva de la oposición de los consumidores, destacó hoy el diario The Wall Street Journal.
Tres semanas después de que el Departamento de Comercio presentara un informe sobre las posibles tarifas automovilísticas, la administración aún tiene que abordar el problema públicamente, y expertos en comercio concluyen que la Casa Blanca no está dispuesta a lanzar otra batalla comercial agotadora que podría afectar a los mercados y a la campaña electoral de 2020, destacó la publicación.
Cuando propuso los aranceles por primera vez el año pasado, Trump advirtió que los autos importados del extranjero serían afectados con tarifas de hasta el 25 por ciento. Los automóviles fabricados en Estados Unidos también serían más caros, dicen los fabricantes de automóviles, en parte porque los aranceles también se impondrían a los componentes importados que generalmente representan entre el 40 y el 50 por ciento de los vehículos nacionales.
"El precio de los vehículos aumentaría para las familias estadounidenses de ingresos medios que manejan", dijo la representante Jackie Walorski, republicana de Indiana, que ha patrocinado una nueva legislación que le daría al Congreso la capacidad de vetar esas tarifas.
La legisladora señaló que también le preocupa que los fabricantes de autopartes y vehículos recreativos en su distrito enfrenten represalias desde el extranjero.
El Departamento de Comercio ha entregado un informe a la Casa Blanca sobre si los vehículos y partes importados podrían representar un riesgo para la seguridad nacional, una justificación clave para imponer aranceles conforme a la legislación comercial de Estados Unidos.
Trump tiene ahora 90 días a partir de la fecha de entrega del informe del 17 de febrero para considerar las tarifas u otras medidas. Pero hasta ahora, la Casa Blanca ha guardado silencio sobre sus intenciones, en contraste con su respuesta agresiva del año pasado luego de las investigaciones sobre las importaciones de acero y aluminio por motivos de seguridad nacional y una investigación de las prácticas comerciales chinas.
La Casa Blanca no quiso hacer comentarios, destacó el diario.
"No se involucran demasiado" sobre el tema, indicó un funcionario europeo. Un segundo funcionario dijo que la Casa Blanca ha señalado que planea no tomar ninguna medida sobre las tarifas de los automóviles en el corto plazo.
La perspectiva de aranceles automotrices impopulares ha acelerado los esfuerzos de los legisladores para aprobar una legislación que les dé voz, y un posible veto, sobre las tarifas potenciales impuestas por razones de seguridad nacional, mencionó el WSJ.
El senador republicano Chuck Grassley, presidente del Comité de Finanzas, dijo la semana pasada que trabajará con demócratas y republicanos "para encontrar un proyecto de ley que nos permita obtener una gran cantidad de apoyo, por lo que si tenemos que anular el veto esperado de Trump".
Los legisladores están preocupados de que si Trump impusiera impuestos a los automóviles importados, otros países tomarían represalias no solo contra los vehículos fabricados en Estados Unidos sino también contra productos políticamente delicados, como los productos agrícolas.
En términos más generales, los legisladores están cuestionando el uso de los argumentos de seguridad nacional por parte de la administración Trump para establecer la política económica, indicó el diario.