Illinois

Unen esfuerzos para apoyar a paletero enfermo en Chicago

Organizan una kermés a beneficio de Ananías Ocampo, de 75 años

Agencias
miércoles, 11 septiembre 2019 | 17:07
Agencias

Chicago – Ananías Ocampo, de 75 años, dice que a principios del verano tenía más fuerza para empujar su carrito de paletas algunas cuadras hasta llegar a la esquina de la 18th St y Paulina Ave., en el barrio de Pilsen. Ahí, durante nueve horas diarias, se sienta a esperar a sus clientes. Con las manos temblorosas, el cuerpo encorvado y la poca fuerza que le queda, llena los vasos de nieve. Ahora, a las puertas del otoño, el dolor en las rodillas es más intenso, cuenta. Tanto, que tiene mucha dificultad para caminar y empujar el carro, descansa cada media cuadra cuando empieza y termina su jornada, publicó el rotativo Chicago Tribune.

Después de que esta publicación diera a conocer la historia de Ocampo, quien vive solo y cuyo estatus migratorio le impide tener pensión o seguro médico, algunos vecinos le han brindado ayuda. Con ese propósito, el 28 de septiembre se llevará a cabo un minifestival/kermés a beneficio del hombre en Harrison Park.

Lo inmediato es recaudar fondos para que Ananías cuente con un apoyo económico ante alguna necesidad médica, para que pueda descansar de vez en cuando, o deje de vender quesos en las calles durante el invierno, explicó Hilda Burgos, activista y una de los coordinadores del minifestival.

Después del reportaje en agosto, los vecinos lo reconocen en la calle, algunos le dejan el cambio y otros le invitan un taco, contó el paletero; incluso le abrieron una cuenta de recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe, en la que lleva un poco más de 5 mil dólares.

Ocampo, originario de Guerrero, México, recién empezó a realizarse una serie de exámenes de salud y está en espera de que los médicos le den un diagnóstico. Documentos indican que Ocampo sufre diabetes y toma varios medicamentos. Hace unos seis meses el dolor en las rodillas lo llevó a la sala de emergencia donde sólo le recetaron aspirinas, contó.

Fue joven, fuerte y tuvo familia

Hubo un tiempo cuando Ocampo era joven y fuerte, y también tenía familia, recuerda.

“Aunque muy poca”, dice. Se frecuentaban poco porque la mayoría vivía en México. En su juventud fue soldado del Ejército Mexicano y ascendió hasta sargento. En un pequeño veliz negro que compró en una tienda de segunda guarda su acta de nacimiento, sus identificaciones del Ejército y unos cuantos documentos que considera importantes. 

Ocampo posee sólo algunas fotos, mismas que resumen sus 75 años de vida. Algunas con antiguos compañeros de trabajo; y dice que por un tiempo tuvo contacto con su hermano y otros familiares lejanos en México. Aún conserva los recibos del dinero que les mandaba. Con el tiempo y la distancia, perdió todo contacto con familiares, contó, y fue así como se quedó solo.

“No me gusta molestar”, dijo. “Hay algunos conocidos aquí, pero no me frecuentan”, agregó desde el cuarto en el que vive.

Por varios años compartió un apartamento con otros compañeros en su misma situación mientras trabajaba como lavaplatos o en agencias de empleo temporal. Desde hace unos meses se mudó a un cuarto en el sótano de un complejo de apartamentos, que es utilizado como almacén. Entra por el callejón. Solo cuenta con un baño sin lavamanos y no tiene cocina. Tampoco un refrigerador. El aire es pesado y huele a humedad. Frente a la puerta de su cuarto —que cierra con candado— lo único que lo acompaña es un carrito de supermercado lleno de madera y una serie de artículos de todo un poco. 

En la pequeña habitación sólo tiene una cama pequeña, dos cobertores, una silla y un espejo. No tiene televisión. Sólo un radio-despertador blanco. Cuando no trabaja, ahí se la pasa, escucha música y ve películas en su celular, contó. Tiene una imagen de la Virgen de Guadalupe y varios rosarios en una repisa en la pared azul cielo. Guarda su ropa en cajas azules de plástico, y tiene una colección de varias gorras colgadas en la pared.

Documentos recientes indican que Ocampo recibe atención médica en el Hospital John H. Stroger Jr., 1969 W. Ogden Ave., por medio de CareLink, un programa del Condado de Cook diseñado para ayudar a pacientes sin seguro o con seguro insuficiente.

“Estoy muy agradecido por su ayuda”, dijo Ocampo, quien agregó que el apoyo de la comunidad también le ha dado ánimo para levantarse cada mañana a pesar del dolor.

Burgos, quien es conocida en la comunidad por encabezar varios casos de ayuda a necesitados o enfermos, conoció a Ocampo hace unos meses en Café Emmanuel, 1915 W. 19th St. En ese restaurante y paletería, la dueña Marta Ríos, emplea a Ocampo y a otros ancianos inmigrantes como paleteros. 

La familia de Ríos, más allá de emplear al anciano, también lo cuidan, van a su casa por él y lo regresan después de su jornada, según cuenta Ocampo.

Ríos y Burgos consiguieron el apoyo del concejal Byron Sigcho-López (D-25) para llevar a cabo la kermés.

Burgos dijo que también quiere que la gente sepa que la historia de Ocampo no es la única y que la mayoría de los paleteros también son inmigrantes, algunos indocumentados, enfermos o de la tercera edad, cuya única forma de empleo para sobrevivir es vender paletas, o nieve, como en el caso de Ocampo.

Sigcho-López dijo que su oficina ya está en conversaciones para buscar soluciones para ayudar a personas de la tercera edad que están en situaciones similares: sin pensión ni seguro médico a causa de su estatus migratorio.

“La solidaridad siempre ha sido una característica de la comunidad de Pilsen”, dijo Sigcho-López. “Estamos conscientes que esto es un problema y como funcionarios electos debemos tomar medidas”.

El concejal, quien facilitó los permisos para llevar el evento acabó en el parque, se comprometió a apoyar la recaudación para Ocampo.

La kermés

En el evento habrá venta de comida, mercado artesanal, y entretenimiento, será en el Harrison Park, 1824 S. Wood St., el 28 de septiembre de 12 a 8 pm.