California

Muere indocumentado bajo custodia de ICE en San Diego

El camerunés Nebane Abienwi de 37 años falleció por una hemorragia cerebral

Agencias
viernes, 04 octubre 2019 | 12:39
Agencias

San Diego – Un inmigrante camerunés de 37 años murió el martes cuando se encontraba bajo custodia del servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El hombre, detenido desde el 19 de septiembre, perdió la vida en un hospital de San Diego por una hemorragia cerebral, publicó La Opinión.

El africano Nebane Abienwi se econtraba bajo tratamiento desde el 26 de septiembre, según informó en un comunicado la agencia federal. Ese día, después de que sufriera una crisis hiperintensiva en medio de la noche,  lo llevaron de urgencia al Centro médico Sharp Chula Vista.

Abienwi llegó a la clínica paralizado del lado izquierdo de su cuerpo y allí permaneció ingresado hasta su fallecimiento el 1 de octubre. El personal médico, comunicó el organismo, “identificó la causa del deceso como muerte cerebral secundaria debido a una hemorragia de los ganglios basales”.

El gobierno estadounidense asegura que se puso en contacto con sus familiares y con el Consulado General de Camerún. La muerte de Abienwi es la octava de este 2019. La anterior, el 10 de septiembre, fue la del mexicano Roberto Rodríguez Espinoza, que falleció en Illinois. Ambos casos tienen en común la edad (37 años) y la causa de muerte (hemorragia cerebral).

La historia migratoria de Abienwi

El camerunés llegó el 5 de septiembre a la garita de San Ysidro, en la frontera de California con Tijuana (México). Abienwi solicitó entrar al país pero, según el Departamento de Homeland Security (DHS), el hombre no tenía “documentos de entrada adecuados” y fue detenido el 19 del mismo mes. Una semana después tuvo lugar la crisis de hipertensión que lo llevó a la muerte.

Críticas al centro de detención

ICE aseguró en su comunicado estar “comprometido con la salud y el bienestar” de los inmigrantes que tiene a su cargo. Sin embargo, como recuerda Univision, la Fiscalía de Californía ya había advertido en un informe de febrero sobre las acusaciones al centro de detención Otay Mesa, que administra la empresa CoreCivic.

Desde su apertura en 2015, organizaciones comunitarias han criticado sus “problemas con la atención médica y de salud mental, el proceso de revisión por las muertes de detenidos y denuncias de agresión sexual, negligencia y acoso”. En 2017, le interpusieron una demanda por violaciones laborales y en 2018 presentaron un queja formal que denunciaba la falta de personal.

Como otros tantos centros de detención de migrantes, el de Otay Mesa supera con creces su capacidad máxima fijada en 896 plazas. En el año fiscal 2017, la media diaria de detenidos en las instalaciones fue de 1,028 personas.