Arizona

Echan a policías de cafetería porque 'ponían nervioso a un cliente'

El hecho tuvo lugar en un local en Tempe

Agencias
lunes, 08 julio 2019 | 15:04
Archivo

Tempe – Un empleado de Starbucks en una sucursal de Tempe, Arizona, le pidió a seis policías que se retiraran del lugar, ya que uno de los clientes se sentía inseguro por la presencia de los oficiales, publicó La Opinión.

Ante este hecho, la Asociación de Oficiales de Tempe decidió denunciar el acto a través de Twitter en donde también compartió una imagen en donde se ve el logotipo de la empresa con una mano derramando café sobre él.

En la publicación, la Asociación escribió: “No apreciamos que Starbucks le haya pedido a policía de Tempe que abandonen su establecimiento en el 4 de julio. Varios de esos policías son veteranos que lucharon por este país. Cero respeto”.

A raíz de este incidente, el hashtag #DumpStarbucks (Echa a Starbucks) logró convertirse en tendencia en Twitter.

Extraña petición

Los hechos ocurrieron así cuando un grupo de seis oficiales entraron a un Starbucks de la ciudad de Tempe para pasar el rato antes de irse a cubrir su turno del día 4 de julio.

Los oficiales compraron sus bebidas y se limitaron a platicar normalmente entre ellos. Es decir, no se reportó que hicieran algo que pudiera considerarse amenazante.

Aun así, el encargado del establecimiento se acercó a ellos y les pidió que se retiraran del lugar, ya que uno de los clientes no se sentía seguro con su presencia.

Según los informes, los policías optaron por abandonar el establecimiento.

Por su parte, un portavoz de Starbucks dio a conocer que la compañía estaba investigando todos los detalles del incidente para tomar cartas en el asunto.

Asimismo, la vicepresidenta ejecutiva de la compañía, Rossan William, dio una disculpa al Departamento de Policía de Tempe por las acciones tomadas por el empleado.

“En nombre de Starbucks, quiero pedirles una sincera disculpa a todos por la experiencia que seis de sus oficiales tuvieron en nuestra tienda el 4 de julio”, escribió Williams en una carta dirigida a la jefa de policía de Tempe, Sylvia Moir.

“Cuando esos oficiales entraron a la tienda y un cliente expresó preocupación por su presencia, debieron haber sido bienvenidos y tratados con dignidad y el mayor respeto por nuestros empleados. En cambio, se les hizo sentir inoportunos y se les faltó al respeto, lo que es completamente inaceptable”.