Crece la comunidad haitiana en Tijuana

Algunos lugares de la ciudad se han transformado y en ellos ya no se habla español

Agencias
sábado, 27 julio 2019 | 09:52
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Tijuana – Un viejo edificio de la avenida Miguel Negrete, en la Zona Centro de Tijuana, se ha convertido el refugio de decenas de migrantes haitianos que llegaron a esta frontera, en búsqueda de mejores condiciones de vida, publicó El Sol de Tijuana.

En el interior de esta construcción, no se habla español, ni los tacos son la comida predilecta, mucho menos hay una imagen de la Virgen de Guadalupe. Las charlas son en criollo y francés, mientras que artistas como Wyclef Jean, Emeline Michel y Manno Charlemagne, amenizan el ambiente.

Durante el día son pocos los haitianos que permanecen en el edificio, la mayoría de los habitantes, abandona el lugar para ir a trabajar en fábricas, restaurantes y cruceros de la ciudad, vendiendo alimentos y cualquier tipo de productos que les permita obtener ingresos.

“Mister B” es uno de los inquilinos de este antiguo inmueble. De origen haitiano, arribó a Tijuana hace tres años, junto con miles de personas de ese país, que aspiraban a obtener asilo en los Estados Unidos, pero que el cambio de política migratoria en el vecino país, les dejó varados en esta frontera.

Fueron más de dos meses lo que le tomó llegar a Tijuana desde Brasil, país en donde vivió un par de años, antes de emprender el viaje hacia el norte del continente.

“Para mí me tratan muy bien, porque no hay discriminación, no hay nada. En Tapachula la vida es complicada, aquí en Tijuana es muy fácil para nosotros”, confesó.

En un español fluido, dice tener dos años trabajando en una fábrica que produce rines para automóvil. Asegura que la paga es buena, y le respetan sus derechos laborales, trabajando tres por días semana, en el turno de la noche.

“Aquí hay mucho trabajo, para mi es muy bueno en Tijuana. Es muy diferente allá (Haití) pagan menos”, comentó.

De la pequeña isla en el caribe, son pocos los vínculos con los que cuenta, en Tijuana vive con su familia, mientras que su madre reside en Francia, por lo que son escasas las noticias que recibe desde su país, que actualmente enfrenta una profunda crisis económica y social.

“No sé nada. Mi mamá está en Francia, yo estaba en Brasil y luego vine para acá”, expresó.

Llegan por sorpresa 

A mediados de mayo de 2016, Tijuana despertó con la noticia de la presencia de cientos de haitianos en la Garita de San Ysidro, que esperaban para ser atendidos por las autoridades migratorias de Estados Unidos.

Hasta ese año, nunca se había visto que llegara un numeroso grupo de migrantes, y en tan poco tiempo. Fue hasta noviembre de 2018, con el arribo de la Caravana Migrante, que se vivió otro fenómeno similar.

La masiva llegada de migrantes haitianos, desencadenó en una severa crisis migratoria en Tijuana, ya que no existía suficiente espacio en los albergues de la ciudad para dar refugio a la oleada de haitianos, y que buscaban establecerse en la ciudad, en tanto eran recibidos por el gobierno norteamericano.

Conforme fueron pasando los meses de 2016, la esperanza de obtener asilo en Estados Unidos, era cada vez menor. Con la llegada de Trump a la Casa Blanca, el plan de los haitianos cambió, y ante la negativa de los norteamericanos de recibirlos, optaron por establecerse de manera definitiva en Tijuana.

Su fácil adaptación al entorno, y sus ganas de salir adelante, conmovió a los fronterizos, quienes les brindaron cobijo para enfrentar la lejanía con su tierra. 

Desde 2016, ya es habitual para los tijuanenses, ver a haitianos en el sector de la construcción, restaurantes, mercados, industria maquiladora, comercios y en las principales avenidas de Tijuana.

La llegada de los haitianos a Tijuana, tiene como antecedente el sismo de 7.3 grados que azotó a la pequeña isla del caribe en enero de 2010, dejando como saldo 315 mil muertes y más de 1 millón 500 mil damnificados.

Viven lejos de sus familias 

Datos estimados proporcionados a El Sol de Tijuana por organismos de la sociedad civil, revelan que 90% de los haitianos que permanecen en Tijuana, son hombres, ya que el gobierno de Estados Unidos dio preferencia a mujeres y niños, por lo que muchos se quedaron a vivir en la frontera, alejados de sus hijos y esposas que cruzaron al vecino país.

Otro importante número de haitianos todavía espera para que su familia llegue a Tijuana, proveniente de Haití. Sin embargo, la Embajada de México en ese país, ha retrasado la entrega de documentación.

“Ellos (haitianos) quieren traer a sus hijos. Los procesos los hacen en Inami, pero hay que legalizar los documentos antes de todo. Por eso se toman citas para las legalización de documentos que cuesta 36 dólares cada documento”, detalló el catedrático de la UABC, Wisly Desir.

La lejanía con sus seres queridos, y el retraso en la respuesta por parte del gobierno mexicano, ha obligado a que algunos haitianos vayan al centro del país, para completar los trámites. 

“El problema más grave es que hay muchos haitianos que van a salir en provincia para ir a la capital por la legalización de documentos, con el riesgo que implica”, comentó el profesor de origen haitiano.

¿Dónde viven?

El primer proyecto para reunir a la comunidad haitiana en un solo lugar, fue la fundación de la “Pequeña Haití”, un espacio que buscaba ser hogar de 100 familias de ese origen.

No obstante, a principios de 2017 el gobierno municipal clausuró las obras de la villa haitiana, asegurando que las viviendas estaban siendo construidas en una zona de alto riesgo.

“El Gobierno censuró lo que yo estaba haciendo, no me dejó, y ellos están viviendo en esas condiciones porque son unas casas viejas que están en condiciones terribles, cuando yo iba hacer mis casas nuevas con madera y con todas las instalaciones correctas de luz, agua y gas, todo nuevo”, expresaba el promotor del proyecto, Gustavo Banda Aceves.

Recientemente, Banda Aceves declaró a El Sol de Tijuana, que será hasta que concluya la actual administración municipal que encabeza Juan Manuel Gastélum, cuando se reanuden las obras de “Little Haití”, y con ello se logre el sueño de que la comunidad haitiana de tener un espacio, que les recuerde a Puerto Príncipe.

En la actualidad la comunidad haitiana esta establecida principalmente en la zona centro de la ciudad, en tanto que otro grupo optó por establecerse en el área de Otay, cerca de las empresas maquiladoras.

Historias de éxito

La migración haitiana en Tijuana, ha dejado a su paso grandes historias de éxito, gracias a la adaptación que han logrado a la dinámica fronteriza las personas de ese origen.

Jóvenes universitarios, escritores, locutores o artistas, forman parte de la comunidad haitiana que desde hace tres años llegó para quedarse a formar parte de la cultura de esta frontera.

Pascal Ustin

Escritor de origen haitiano que llegó a Tijuana en 2016, luego de atravesar 10 países. Las vivencias de ese largo viaje, fueron plasmadas en su libro “Sobrevivientes”, que fue escrito en francés, y que ha sido traducido al español y criollo.

Wisly Desir

Con 36 años de edad, Wisly logró concluir sus estudios de maestría en la Universidad Autónoma de Baja California. Actualmente estudia su doctorado, además de dar clases en la máxima casa de estudios.