Así ayuda el ADN a resolver crímenes de hace décadas

Expertos creen que la técnica podría revivir investigaciones de un vasto número de casos que han quedado sin solución

The New York Times
viernes, 26 abril 2019 | 15:08
The New York Times

Nueva York – A un año del arresto de un hombre que se cree es el famoso 'asesino del Estado Dorado', el mundo de la investigación criminal se ha transformado radicalmente.

Al utilizar una técnica no convencional que depende del ADN que ha sido incluida en sitios de Genealogía en línea, los investigadores han solucionado docenas de crímenes violentos, en muchos casos décadas después de haber ocurrido.

Expertos creen que la técnica podría ser utilizada para revivir investigaciones de un vasto número de casos que han quedado sin solución en todo el país, incluyendo por lo menos 100 mil homicidios violentos importantes y 40 mil cuerpos no identificados.

Muchos la han catalogado como una nueva y revolucionaria tecnología. Sin embargo, la mayor parte del crédito de este método se le debe mayormente a un número de amantes de historias familiares que básicamente son mujeres y están retiradas, quienes durante años trataron de persuadir a las autoridades que sus técnicas podrían ser utilizadas para algo más que localizar a los padres biológicos de personas adoptadas.

El 25 de abril del 2018, fue el día en que la fiscalía de California anunció que una “innovadora tecnología del ADN” había sido utilizada en el caso del Asesino del Estado Dorado.

La innovadora fue Barbara Rae Venter, una genetista que comparó el ADN de una escena del crimen con el sitio GEDMatch.com, un sitio sencillo de investigación genealógica que se lleva a cabo en una pequeña casa amarilla en Florida.

Rae Venter de 70 años y su equipo pronto encontraron al responsable utilizando y rastreando la información genética y del árbol familiar que les proporcionaron los primos del asesino.

Y así fue como el ex policía Joseph DeAngelo, fue acusado de 26 cargos de homicidio y secuestro en relación con una serie de violaciones y asesinatos que cometió en California en los años 1970 y 1980.

En una entrevista, Paul HOles, un decidido investigador que había pasado décadas persiguiendo pistas falsas, se regocijó por la decisión que tomó de involucrar a Venter.

Unas semanas después de haberse dado a conocer su técnica, ella empezó a trabajar para Parabon, una empresa de asesoría forense.