Tan evidente es esto

Se equivoca quien piense que el embate de Díaz Durán en contra de Polevnsky está próximo a bajar de tono

Enrique Aranda
Analista
lunes, 15 abril 2019 | 06:00

Ciudad de México— Se equivoca, hay que afirmarlo, quien piense que el embate del expriista y exoperador ebrardista –“en la época de ambos como activos del perredismo”– Alejandro Rojas Díaz Durán, en contra de la nomenclatura del oficialista Morena, que encabeza la cuestionadísima Yeidckol Polevnsky, está próximo a bajar de tono o, menos, a extinguirse.

Así, al menos, es como el asunto está siendo leído al más alto nivel de la administración de la 4T donde, ahora, no son pocos los que piensan que, antes del formal inicio del periodo vacacional de Semana Santa, presumiblemente, el titular del Ejecutivo y jefe–gurú del partido–gobierno dará “un golpe en la mesa” para tratar de “enfriar” los encendidos ánimos de los protagonistas del diferendo que, explican, ven en él una vía para ir esclareciendo la ruta a seguir de cara a un futuro no muy lejano, como son los comicios del 2021 y, aunque a un plazo mayor, las presidenciales de 2024.

Tan evidente es esto, a decir de quienes aseguran conocer las entrañas del lopezobradorismo y la peculiarísima manera de actuar de sus principales actores, que si bien Puebla, merced a la autoritaria manera en que se impuso la candidatura del impresentable Luis Miguel Barbosa a la gubernatura, es el escenario ideal para escenificar la confrontación, pronto lo será –“de hecho lo está siendo ya”– la real disputa del control del oficialismo que, guste o no a sus integrantes, ni es un partido como muchos pretenden verlo ni, menos, un movimiento unitario, salvo en lo que refiere a quien define lo que el mismo hace o deja de hacer.

Es por ello que, desde ya, el suplente del coordinador de la bancada senatorial de Morena, Ricardo Monreal, comenzó a centrar ya el debate, no sobre el innegable autoritarismo existente al interior de partido–gobierno sino, precisamente, en el proceso de relevo de sus cuadros directivos respecto del que, si bien en un primer momento planteó era indispensable se realizara con absoluta transparencia, lo que no acepta discusión alguna, ahora exige conduzca la autoridad electoral, el INE, amén solicitar que se reinicie el proceso de inscripción de nuevos integrantes del mismo. proceso que, a gusto de la actual dirigencia, fue suspendido previa las elecciones en que el tabasqueño, apoyado por la coalición “Juntos Haremos Historia”, alcanzó una incuestionable victoria.

El principio de fractura de (la inexistente unidad) de Morena, pues, está en marcha y pronto, más de lo que muchos pudieran creer, comenzará a evidenciarse.